Por @Alvy — 12 de Diciembre de 2017


El reloj de los 1.000 años a partir de 66:00

En mi último podcast del año, el episodio Los Crononautas #S02E10 rescaté junto con Martín Expósito el proyecto del Reloj de los 10.000 años. Se puede escuchar a través de iVoxx, iTunes o directamente con el reproductor web.

Este proyecto surgido de la mente de Danny Hills y financiado por Jeff Bezos de Amazon pretende crear un gigantesco reloj en unas perdidas montañas de Texas de modo que perdure durante 10.000 años. Lo llaman simplemente The Long Now Clock.

La gente lo podrá visitar –tras una excursión campestre de muchas horas– y toda su ingeniería será básicamente asombrosa: desde dónde está ubicado físicamente a sus mecánicas y complejas piezas. Para garantizar que pueda durar está construido con materiales modernos pero «a la antigua usanza»; de hecho utiliza la energía de la gravedad y un mecanismo de «cuerda» para moverse, pero también se sincroniza con el Sol para mantenerse en hora.

En los últimos años se ha procedido a la excavación del monumental silo de casi cien metros de profundidad en el que se insertará el mecanismo (de más de cinco toneladas), rodeado de las escaleras en caracol para subir y bajar y apreciar cada una de sus 20 ruedas. Unas campanadas aleatorias, distintas para cada día, anunciarán el paso del tiempo – cortesía del mismísimo Brian Eno que también ha estado metido en el proyecto.

Al visitar el reloj los propios visitantes «le darán cuerda» al caminar por su interior. Pero incluso si no quedara nadie vivo dentro de 10.000 años para admirarlo, el reloj seguiría avanzando (eso sí, sin dar las campanadas) porque puede obtener energía a partir de la diferencia de temperatura entre el día y la noche.

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Por @Alvy — 6 de Diciembre de 2017

¿Cómo hacer para gestionar el tráfico de cientos de coches que deben cruzarse en los cuatro sentidos en varias carreteras? Una forma es utilizar una simulación para probar con cruces, rotondas y pasos elevados, viendo cuántos pueden atravesar las intersecciones al cabo de un tiempo.

Utilizando Cities: Skylines + Traffic Manager: President Edition + Network Extensions 2 (disponibles en Steam) alguien llamado euverus ha hecho precisamente esto, probando con 30 diseños distintos de intersecciones, a cual más elaborada. El resultado es tan gratificante y entretenido que ya solo verlo hipotiza y da gustirrinín.

El vídeo comienza con un cruce salvaje sin semáforos y vías de 4 carriles, donde sólo pueden circular unos 190 coches (por unidad de tiempo, el llamado flujo del tráfico). Cuando se añaden semáforos la cosa mejora (300), un poco más se se añade un carril de «giro a la derecha».

Añadir carriles no soluciona el problema, a menos que también haya semáforos programados especialmente. La mejora consiste en añadir carriles de giro a la derecha en diagonal, previos a los semáforos, con lo cual ya se alcanza un flujo de 465. Con ocho carriles se llega a 480.

Cuando llega el momento de probar las rotondas se ve que no son mala solución; en tamaños grandes o pequeños alcanzan unos 360 coches de flujo. La combinación rotonda + carril diagonal a la derecha es la mejor de todas, alcanzando 530. Incluso hay un estrambótico diseño de «rotonda Turbo» pero no resulta tan satisfactorio.

También pueden verse una intersección de flujo continuo (618) y ya aprovechando las tres dimensiones un paso elevado en diamante con y sin semáforos (450), un diamante divergente que alcanza 644, un cruce en X, una doble rotonda (443 y 528, bastante peor), cruces en trébol (que no van mal, 570 y 640), rotondas de dos y tres niveles.

Stack interchange

Los cruces en trébol (de «cuatro hojas) que son bastantes comunes en muchas carreteras y autopistas aumentan bastante el flujo, en los ejemplos entre 600 y 760. Hay incluso diseños entrecruzados que alcanzan los 800 y otros llamados Pinavia, Turbina y Contraflujo de 900, 940 y 950.

El óptimo resulta ser uno llamado stack interchange con dos pares de rampas dobles: un flujo de casi 1.100 vehículos por unidad de tiempo. Eso es una capacidad cinco veces mayor que la del primer cruce examinado (el de dos carriles sin semáforo); toda una muestra cómo se puede mejorar la circulación con un poco de ingeniería – y algo de presupuesto, claro.


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Por @Alvy — 4 de Diciembre de 2017

Este vídeo de Avinash Bhalla del conjunto de edificios de Singapur «The Interlace» es doblemente hipnótico: por un lado porque esas vistas desde las alturas siempre son muy agradecidas y por otro por lo llamativo en sí de la megaestructura, todo un ejemplo de arquitectura de apartamentos modernos surgida de alguna imaginación enfebrecida luego posibilitada por la ingeniería y tecnologías modernas:

Se trata de uno de los más ambiciosos proyectos residenciales de Singapur, en el que se trabajó entre 2007 y 2013. En total son 30 edificios de seis plantas, con forma de «bloques» que se entrelazan unos con otros alrededor de ocho parques centrales – casi como piezas de un juego de construcción. En total son 170.000 metros cuadrados sobre 8 hectáreas: ni más ni menos que 1.040 apartamentos, desde los de una sola habitación hasta los más lujosos áticos.

Se diría que algunos fabulosos titanes hubieran lanzado los bloques ahí en medio, de cualquier manera, pero lo cierto es que es una construcción a escala sobrehumana tremendamente bien realizada.

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Por @Alvy — 7 de Noviembre de 2017

Hace unas semanas se completó en Castellón una megaoperación de ingeniería bastante interesante: el transporte de unas aspas de 73,5 metros de longitud a lo largo de 45 km desde la fábrica hasta el puerto de la ciudad, donde embarcaron con destino Eemshaven (Países bajos).

La empresa que fabricó este componente, LM Wind Power, lleva una década fabricando aspas de este estilo en la Comunidad Valenciana, aunque las primeras que salieron de sus instalaciones tenían tan solo 37 metros – más o menos la mitad que éstas.

Esta operación a gran escala requiere el transporte en total de ni más ni menos que 198 aspas de 73,5 metros; la primera de las cuales realizó el recorrido en unas 3 horas y media. Se habían estimado unas 4-5 horas en principio, así que llegó con adelanto.

Las aspas viajan a remolque en un tractocamión, escoltadas por 6 motocicletas y 3 coches de policía y tienen que realizar un recorrido evitando pasar por debajo de puentes de poco gálibo o de curvas demasiado cerradas. Por esta razón se ve cómo el camión tractor atraviesa algunas rotondas prácticamente por la mitad, en línea recta, utilizando una extensión asfaltada de la calzada preparada ex profeso.

(¡Gracias Óscar por la pista!)

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