Por @Alvy — 21 de Abril de 2017

Con aspecto de base de villano de James Bond, la nueva base de Rusia en el Ártico tiene un aspecto y poderío impresionante: cuatro pisos de altura, capacidad para 150 personas, autonomía de un año y medio… Le han hecho una web con un paseo virtual 3D y todo.

Su nombre: «el trébol del Ártico».

Shamrock

Está situada en la isla Alexandra en el archipiélago Franz Josef. Su característica más destacada es precisamente la forma triangular del edificio principal. En la zona en la que está situada se alcanzan gélidas temperaturas de hasta 58 grados bajo cero, lo que hace que haya que estar bien preparados; por ejemplo está completamente construida sobre grandes pilares para mantenerla aislada del del suelo. En sus instalaciones hay aposentos, almacenes, gimnasio y todo tipo de estancias para el entretenimiento.

La misión declarada de esta base es triple: por un lado controlar el floreciente tráfico en el Ártico, por otro garantizar la navegación de rompehielos y otros barcos y finalmente realizar labores de defensa, vigilando los submarinos y barcos armados con misiles que a veces circulan por ahí y pueden suponer una amenaza para Rusia. De hecho incluso tiene zonas de aterrizaje para servir de base a algunos cazas Su‑34, capaces de llevar armas nucleares.

Un beneficio alternativo –o principal, quién sabe– de tener esta base en un lugar tan remoto es que está asentada sobre 35 billones de dólares en yacimientos de petróleo, según han calculado los expertos, lo cual no es baladí.

Además de contar con vehículos de exploración de todo tipo también hay un buen número de perros de las nieves e incluso renos para trineos que se utilizan como medio de transporte.

(Vía Sputnik.)

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Por Nacho Palou — 13 de Abril de 2017

Un burbuja de agua que se puede comer para sustituir a las botellas de plástico

Cada año se fabrican y se desechan miles de millones de botellas de plástico en todo el mundo, con un gran coste para el medio ambiente. Resumen rápido,

  • Una botella tarda unos 700 años en descomponerse.
  • El 90 por ciento del coste del agua embotellada es por la botella.
  • El 80 por ciento de las botellas no se reciclan y millones van cada año a la basura.
  • Hacen falta 100 millones de litros de petróleo para fabricar mil millones de botellas.
  • Embotellar y manipular agua es el método menos eficiente para conseguir agua.

Eso a pesar de que el agua del grifo no es tan mala como la pintan.

La “botella de agua” Ooho! de Skipping Rocks Lab, desarrollada por Rodrigo García González y Pierre-Yves Paslier, es una burbuja que está hecha con una membrana transparente que se fabrica con extractos de algas marinas y que se puede ingerir — o, en el peor de los casos y si se prefiere tirar por ahí, se descompone de forma natural en un mes al ser un material orgánico.

Además de agua la membrana puede contener otros tipos de bebidas, bebidas alcohólicas y refrescos, y se le pueden aplicar colorantes y saborizantes. Cada burbuja Ooho! es más barata de producir que una botella de plástico — aunque también, al menos por ahora, es mucho más pequeña e igual hay que lavarla con agua antes de consumirla.

Vía Designboom.

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Por Nacho Palou — 12 de Abril de 2017

Aunque el aspecto del TroBot desarrollado por Ben Vagle está más próximo a una araña (hasta tiene ocho patas), el movimiento de las patas está inspirado en el galope de un caballo.

Las instrucciones para construir el TrotBot con Lego Mindstorms EV3 están en A Galloping Horse Inspired These Lego Mindstorms Trotbots. El modelo funcional de Lego en realidad es una prueba de concepto para verificar las posibilidades del mecanismo caminante de un modelo a mayor escala construido con bambú.

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Por @Alvy — 12 de Abril de 2017

Titanic: dos aniversarios y detalles, mitos y curiosidades de película

Estos días (12-15 abril) se cumple el 105º aniversario del primer y fatídico viaje del RMS Titanic, una de las más notables catástrofes del siglo XX y cuyo interés ha continuado hasta nuestros días. Buena prueba de ello son los innumerables documentales y la famosa película de James Cameron, Titanic (1997) que cumple 20 años y tantos éxitos cosechó.

Al respecto y como recordatorio en The Meta Picture han publicado una larga lista titulada Some of Titanic’s Darkest Secrets donde intentan matizar y explicar algunos de los detalles «poco conocidos» o «confusos» de la historia – pero para su desgracia tampoco aciertan al cien por cien. Curiosamente muchos de esos detalles tienen que ver precisamente con las diferencias con la película, que a este paso tiene pinta de convertirse en algo más «real» que la propia catástrofe – de hecho algunos milénicos despistados se preguntan si eso del Titanic no era «sólo una película» o si Jack y Rose no eran «personajes reales».

Lo cierto es que puede que en la memoria colectiva los personajes de Leonardo Di Caprio y Kate Winslet acaben siendo más asociados a sus personajes, como Charlton Heston lo fue con el Moisés de Los diez mandamientos.

En cualquier caso estos son algunos de los detalles que conviene conocer (y más me llamaron la atención de la lista):

  • La película tuvo un coste mayor que el propio Titanic. Más o menos: el coste de la embarcación en 1912 fue de 7,5 millones de dólares, equivalentes a unos 400 millones hoy en día. El presupuesto de la película hace 20 años fueron 200 millones, unos 300 millones de hoy.
  • No hubo simulacro de emergencia. Por diversas circunstancias el simulacro que suele hacerse para explicar a los pasajeros de los cruceros qué hacer en caso de emergencia se pospuso cuando el RMS Titanic zarpó; estaba previsto para la mañana siguiente al accidente.
  • No había suficientes botes. Esto es algo que se recalca en la película. Aunque el artículo de The Meta Picture dice que sí los había, en realidad no es así: tan solo se usaron 18 de los 20 botes salvavidas, que tenían en total una capacidad para 1.178 personas… y viajaban 2.224 en total. Hay registros detallados de cada bote y quiénes iban en ellos. 712 se salvaron por ir en los botes y 1.512 perecieron en las aguas – nada de tablas XXL en la realidad, frente a la ficción. Por otro lado, es cierto que el barco cumplía las normas de navegación de la época, que no obligaban a contar con una plaza de emergencia para cada ocupante (norma que se modificó desde entonces), y también que no todos los botes que se lanzaron al mar iban completos (por las prisas, la complicación del rescate y porque para ir completos algunas personas deberían haberse mantenido de pie en aguas tranquilas). La cuestión es que al considerarse el Titanic insumergible y con tal tamaño se confiaba en que en caso de problemas otros barcos pudieran llegar a tiempo a un hipotético rescate.
  • La escena en la que los músicos continúan tocando sus instrumentos es cierta. Se sabe que los ocho músicos de la orquesta del Titanic se quedaron tocando en el barco mientras el Titanic se hundía, al principio en el salón de primera clase, luego en la cubierta.
  • El SS California estaba suficientemente cerca como para haber ayudado al Titanic, pero un fallo en las comunicaciones lo retrasó. Según parece el operador de radio ya estaba acostado a la hora a la que el Titanic emitió la señal de socorro, pasada la medianoche. Y aunque algunos marineros vieron las luces de emergencia del Titanic no entendieron a qué podía deberse; tampoco recibieron respuesta a sus señales en morse con una linterna. Como al poco tiempo desaparecieron las luces pensaron que el barco simplemente había seguido su camino. Finalmente a las 4 de la madrugada vieron señales luminosas que resultaron ser del RMS Carpathia, otro de los barcos que acudió al rescate, y fue entonces cuando establecieron comunicación.
  • Se cree que con 30 segundos más de anticipación al avistar el iceberg el Titanic se hubiera salvado. Es solo una suposición, pero bien podría ser cierta. Lo curioso de este dato es que se sabe –de primera mano– que hubo algún tipo de problema por el que los vigías de la torre de observación no pudieron trabajar con los habituales prismáticos, quizá porque estuvieran perdidos. (Esto se menciona también en la película). Quién sabe si con ayuda de los prismáticos hubieran podido ver un poco antes el iceberg para haberlo evitado.

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