Por Nacho Palou — 20 de Febrero de 2015

En el proyecto Real Booty Music los movimientos los son captados por acelerómetros y giroscopios colocados en el trasero de la bailarina. Los datos son enviados a un ordenador que convierte la velocidad, intensidad y dirección de la agitación nálgica del baile del perreo en algo parecido a música. Vía Designboom.

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