Por @Alvy — 25 de Junio de 2017

DeLorean DMC12 / TheKingOfDub

TheKingOfDub5 ha compartido este espectacular montaje de imágenes y vídeos sobre cómo hizo para hackear y controlar su DeLorean DMC-12 con un iPad a través de Bluetooth. El iPad Mini va instalado en el salpicadero donde normalmente se aloja el equipo de música – curiosamente tienen el mismo tamaño. Con un transformador se alimenta la tableta mientras que una placa de relés sirve para controlar las diversas funciones del coche.

DeLorean DMC12 / TheKingOfDub

Los cables de activación de los diversos mecanismos se controlan mediante un dispositivo llamado Bluetooth Bee; aunque suene paradójico el iPad se conecta de forma inalámbrica a esta pequeña placa de control, por lo que hay «emparejarlos» – aunque debería ser más fácil hacerlo con cables. El resto de la electrónico son muchos cables, cada uno a los dispositivos adecuados: ventanillas, puertas, aire acondicionado, etcétera.

El velocímetro del iPad proviene de las mediciones del GPS (no del coche) y uno de los pequeños lujos es que también se puede conectar una cámara trasera directamente a la tableta, que se active con la marcha atrás. Naturalmente el chisme necesita una app a medida, en este caso programada en Xcode (con Objective C). El diseño es además muy estiloso y apropiado para el coche, con tipografías y colores a juego. También incluye un media center para la música.

¿Qué es lo único que falta? El condensador de fluzo y el marcador de fecha para los viajes temporales, pero claro, eso en el DMC-12 original también era un extra. Seguro que en alguna próxima versión se incluye.

(Vía Hack a Day.)

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Por @Alvy — 22 de Junio de 2017

¿Sabes aquello de encender una bombilla con una patata? Ahora la cosa puede ser más divertida: alguien tuvo la idea de conectarle un circuito especial que recoge la energía aunque sea tan escasa como para a duras penas alimentar una calculadora. Se puede almacenar esa corriente en un condensador, de modo que a partir de cierto voltaje almacenado (unos 2,8V) se descargue. Esto permite alimentar un motor que ponga en marcha la patada – a la que previamente se han conectado unas ligeras ruedas de plástico, claro.

El robótico tubérculo ha sido bautizado cariñosamente como «Pontus» y tiene un aspecto muy juguetón. Pero la cosa puede ir más allá: añadiendo una pequeña placa de control y un segundo motor se puede hacer que gire más libremente, con lo cual sus viajes aleatorios tienen algo más de alcance – bueno, al menos más variedad, porque es bastante random.

Eso sí, muy rápida no es: tan solo recorre unos 8 cm cada 15 minutos, pero ¡oye, que es una patata! Su final está escrito, como puede verse al final del vídeo de Marek Baczynski; su creador… ¡Es el ciclo de la vida y la naturaleza!

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Por @Alvy — 13 de Junio de 2017

Caroline Buttet reconvirtió un bonito globo terráqueo en una especie de dispositivo táctil con el que mostrar un álbum de fotos con imágenes de todo el planeta. Si te gustan los globos terráqueos, la fotografía y los hackeos electrónicos te encantará el proyecto.

Su nombre es Globe Trotter y aunque su autora dice que todavía está «un poco a medias», funciona: la idea es usar En este modelo diversos países tienen esos sensores («chinchetas») que basta con tocar para poder calcular la posición sobre la que señala con el dedo.

En este primer modelo los diversos países tienen esos sensores («chinchetas») que basta con tocar para que la placa los detecte. Al girar el globo las imágenes también cambian. Cuando se hace el clic la información del país en cuestión se envía a través del puerto USB al portátil, donde el navegador web abre el archivo html del álbum de fotos correspondiente.

Fácil, bonito y divertido: un proyecto que además podría hacerse en clase, en ratos libres o ampliarse a algo más complejo con un globo más estiloso y otros contenidos además de fotografías.

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Por @Alvy — 13 de Junio de 2017

Este curioso ingenio es un circuito sumador binario construido con cartulina, tijeras y pegamento. Esto ya es bastante complicado de por sí, pero rizando el rizo además utiliza energía neumática en forma de aire comprimido procedente de un globo normal y corriente para funcionar correctamente.

Las bases del invento las estudian hasta los niños en las clases de tecnología e incluyen las puertas lógicas AND, OR y XOR con las que se realizan operaciones binarias.

El circuito que se ve en el vídeo es el más simple posible para sumar dígitos binarios pero en teoría podría ampliarse para sumar muchos más bits e incluso convertir los dígitos de salida a decimal o para aceptar dígitos decimales como entradas. Naturalmente requeriría tantas puertas lógicas y tal precisión que la fragilidad del papel lo haría impracticable, pero la teoría ahí queda. Si puedes construir esto, puedes construir cualquier ordenador.

Cuenta Aliaksei Zholner, su creador, que el control neumático se realiza de la forma más simple posible: con un globo inflado (puede verse en el vídeo). Al conectarlo a través de una boquilla a la «máquina» la presión del aire sirve como «amplificador» de cara a mover cada una de las pequeñas piezas y que marquen el resultado. Ingenioso. Y más divertido que utilizar electricidad, que ya está «muy vista».

Se pueden consultar aquí los detalles y esquemas de la construcción del sumador, aunque hay que descifrar el ruso original o utilizar Google Translate que realiza una buena labor con solo darle la dirección de la página.

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