Por @Alvy — 26 de Agosto de 2016

En Night Hawking Light están haciendo algunos experimentos caseros con láseres, lentes y humo de modo que la luz reflejada pueda grabarse en vídeo con espectaculares efectos.

El resultado es que cuando se graba a cámara superlenta (240 fotogramas por segundo) se pueden ver de forma bastante precisa los movimientos del aire en forma de pequeñas corrientes que trazan curiosas espirales, turbulencias y otros patrones a cual más caótico.

Como bonus se incluye el conocido truco de la levitación de un destornillador con aire comprimido (efecto Venturi). Al verlo con el láser y el asunto adquiere un nuevo aspecto – aunque sigue siendo complicado apreciar toda su belleza de forma precisa a menos que se grabe a velocidad mucho más alta. Tal vez sea «…un trabajo para los Slow Mo Guys».

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Por @Alvy — 26 de Agosto de 2016

Lo llamé @ Cafe y, colega, la gente no tenía ni idea de lo que significaba el símbolo ese.

– Glenn McGinnis
Fundador del @ Cafe (1995)

Corrían tiempos de cambios en el invierno de 1995… La Web se había inventado hacía poco y la gente usaba más CompuServe y AOL que «la red esa de las universidades» pero Nick Barnes y Chris Townsend decidieron abrir el primer «café Internet», al que llamaron simplemente @ Cafe. En Vox han revisado su historia y los archivos al respecto.

Por aquella época la arroba (@) era el símbolo del correo electrónico, aunque en muchos servicios electrónicos ni siquiera se utilizaba – ni estaban conectados a Internet. Con el tiempo pasaría a popularizarse como el separador entre «el nombre» y «el lugar/servidor» en las direcciones de email. «¿Qué es eso de e‑mail?», se preguntaban en televisión. Y es que en aquella primera época la gente no tenía ni idea de lo que era esa letra «a» con un circulito ni nada de lo que empezaba a surgir en Internet. McGinnis tuvo que explicar la historia de la arroba mil veces a todo el que entraba allí, a reporteros, periodistas que le entrevistaban en televisión y demás.

El @ Cafe había sido antes una librería y les pareció un lugar apropiado por aquello de los viejos medios, los nuevos medios, la cultura. Provenientes de la época de los videojuegos convencieron a algunos inversores para crear «un sitio en el que pudieras sentarte, tomarte un café y jugar un rato», algo parecido a lo que existía en algunos lugares en Tokio. Ni siquiera los inversores sabían lo que era Internet: era 1995, la época de Netscape 1.0 y ninguno de ellos había estado «en línea» con anterioridad.

La la mejor conectividad de la época: una conexión T1 (~1,5 Mbps) por la que pagaban 9.000 dólares al mes (hoy en día, 20 años después, se pueden conseguir 300 Mbps, unas 20 veces más capacidad, por el equivalente a 100 dólares, diez veces menos). Había una habitación con servidores pero no había aire acondicionado, de modo que metían hielo en un gigantesco cubo de basura para que al menos aquello estuviera «fresquito».

¿Y todo, para qué? Internet era tan incipiente que las páginas web de la época eran absurdamente pocas, feas y sin apenas contenido. Ofrecían servidores para quien quisiera crear su propia página web. Curiosamente el lugar atrajo a los frikis del East Village, a estudiantes, e incluso al famoso hacker Phiber Optik y toda su banda… Hasta que los pillaron in fraganti y acabaron en la trena.

Con el tiempo el @ Cafe cerró. Ahora es un edificio de apartamentos, un estudio de yoga y un restaurante latino orgánico para veganos.

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Por @Alvy — 19 de Agosto de 2016

Cory explica en esta microentrevista dos o tres cosillas sobre cómo enseñar a los niños a hackear para el bien, a adentrarse en un mundo tecnológico de curiosidades, experimentos y aprendizaje sin liarla parda. Su teoría se basa en que hay dos formas que ya se han demostrado ineficientes –por no decir erróneas– cuando se trata de acercar a los niños a la tecnología:

  1. Error: impedir que usen la tecnología o sobreprotegerlos con filtros, bloqueadores y demás parafernalia… Tan solo para que poco después consigan acceso ilimitado a equipos e Internet (por ejemplo, en sus móviles) o, como sucede en estos casos, que sean sus amigos quienes les enseñen cómo saltarse todo aquello para curiosear por la red.
  2. Error: «vigilarlos» en todo momento, mirando siempre por encima del hombro, lo cual además de poco práctico –nadie es omnipresente ni tiene tanto tiempo para ese tipo de marcaje– puede incluso acabar generando desconfianza y sobreprotección.

La solución es similar a la que se han conseguido en otros entornos: hacer que padres e hijos realicen actividades conjuntas: le funcionó a Barrio Sésamo (que comenzó a incluir un par de chistes para adultos por episodio) y a Disneyland, que hizo que también los mayores quisieran visitar sus parques. (Podría decirse que incluso series como Los Simpsons o más recientemente Stranger things emplean esa estrategia; quizá el fenómeno Pokémon Go sería también un buen ejemplo.)

Lo más fácil incluso para quienes no soy muy geeks es no dejarse amedrentar por la tecnología: jugar juntos a desmontar y volver a montar objetos cotidianos, a aprender cómo funcionan, a resolver los pequeños problemas tecnológicos cotidianos. Yo incluiría ordenar los canales del mando, adivinar cómo se programan los relojes cuando se produce el cambio de horario de verano/invierno o, por qué no, que sean ellos quienes llamen al servicio técnico para resolver los problemas de la conexión a Internet (basta darles toda la información previa y que sigan lo que les recomienden los operadores).

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Por @Alvy — 8 de Agosto de 2016

Javier «el Javo» nos envió una información sobre el Kansas Fest, un pequeño festival de una semana de duración donde se rememoran los tiempos de los inicios de Apple con aficionados de todas partes del mundo llevando sus Apple II y otros equipos y realizando demostraciones, conferencias y todo tipo de eventos:

Se trata de una conferencia anual que se ha celebrando los últimos 28 años. La concurrencia ha ido creciendo, motivada por la nostalgia de las computadoras que marcaron la infancia de muchas personas. La gente camina por los pasillos cargando grandes y amarillentas Apple IIs, periféricos, monitores y tarjetas de todo tipo. El propósito de la conferencia aparte de compartir el amor por las creaciones de Steve Wozniak y Steve Jobs, es el presentar creaciones caseras, modificaciones e innovaciones para la plataforma.

La parte más emocionante y más esperada de la conferencia, es el famoso Garage Giveaway (donación del garage) donde uno de los organizadores del evento dona una gran cantidad de computadoras y periféricos que ha reunido durante años obtenidos de distintos coleccionistas y entusiastas.

En las presentaciones se pueden encontrar hacks o modificaciones a todo tipo de aparatos electrónicos, desde emuladores de disco flexible en memorias SD, fuentes de alimentación, adaptadores de CRT a LCD, conexión a Internet, y mucho más.

También hay muchas novedades e innovaciones en programación. Esto es porque estos sistemas fueron creados específicamente para ser programados con facilidad por el mismo Steve Wozniak.

Desde luego, suena divertido. Llevando 28 años en funcionamiento seguro que los próximos años también repiten.

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