Por @Alvy — 16 de Abril de 2016

La gente del proyecto Común Tierra trabaja en investigación sobre comunidades sostenibles en América Latina desde 2010. En el vídeo Carlos y Sonia, padres de la pequeña y preciosa Sonia, nos enseñan cómo fabrican bici-máquinas en Oaxaca (México) mediante hackeos de baja tecnología que reconvierten bicicletas en aparatos de otra naturaleza que funcionan con la energía del pedaleo humano.

El proceso de conversión suele consistir en cambiar los mecanismos de motores eléctricos por cadenas y cables que transmiten la energía mecánica del pedaleo desde un cuadro de bicicleta. En la conversión de una lavadora de eléctrica a «sostenible», por ejemplo, se elimina el motor y se utilizan pesadas poleas para mover el eje principal. Lo del peso es para mantener la inercia, de modo que el tambor alcance las revoluciones necesarias para un buen lavado. Las piezas de las eco-máquinas se consiguen de equipos viejos y de segunda mano, en ocasiones provenientes de chatarrerías; también de trastos abandonados, como coches.

En los países occidentales muchos aparatos cotidianos se desechan simplemente porque los motores están estropeados y resulta más caro cambiarlos que comprar un aparato nuevo: licuadoras, ventiladores, sistemas de regadío… Cambiando rodamientos, cadenas o correas de transmisión muchos trastos quedan como nuevos. El secreto es saber seleccionar qué puede venir bien para alguna invención en el futuro.

El mantenimiento de estos ingenios mecánicos no es muy complicado y demuestra que lo que es material de desecho para unos es la materia prima para otros. En su canal de YouTube hay muchos otros vídeos con ejemplos de este tipo de hacks y proyectos. Para difundir las ideas van recorriendo países en una motorhome ecológica propia de la época más hippie imaginable. Como dicen los responsables en su web, «la labor de todas estas personas una gran contribución en la búsqueda de un mundo más sostenible.»

(Vía @VickyBol.)

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Por @Alvy — 12 de Abril de 2016

Un palo de esos de los helados es la base de este altamente rudimentario invento que sirve como sistema de «alerta temprana» cuando alguien tropieza con un cable o abre una puerta. Se puede usar en casa, en el campo o en caso de Apocalipsis zombie.

Lo que se utiliza para realizar la llamada es cualquier terminal móvil viejo e inútil, cuya única característica obligatoria es que ha de ser de esos que tenían «marcación rápida» al mantener pulsada una tecla numérica. La recomendación obvia es un Nokia, que eran más rudos y resistentes, con batería casi infinita, pero sirve cualquier otra marca.

Con un poco de cinta aislante se fija el palo flexible –al que se ha pegado una tuerca– en la posición adecuada, de modo que sea capaz de «pulsar el botón». El palo se levanta con otro pequeño palito en equilibro al que va atado un cable. Hay que hacerlo como muestra el vídeo, de modo que cuando se tire del cable el sencillo mecanismo baje y mantenga pulsada la tecla de llamada. ¡Alerta lista para funcionar! Y más barato, imposible.

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Por @Alvy — 7 de Abril de 2016

Esta miniconsola tiene cuerpo de Game Boy, pero dentro de su carcasa hay una Raspberry Pi capaz de correr emuladores de todo tipo de plataformas, así como un ingenioso adaptador para que la tarjeta SD funcione con la carcasa de plástico de los cartuchos originales. La experiencia de usuario es la experiencia de usuario.

El proyecto es precioso e incluye la modificación de gran parte del hardware, incluyendo la pantalla original, que pasa a ser una TFT de 3,5" de Adafruit (unos 40 euros) y el añadido de una batería de 2000 mAh y cableado diverso.

El resultado es genial y permite descargar e instalar cualquier ROM, de modo que la Game Boy se convierte tanto en Game Boy como Game Boy Advance, SuperNES, MAME... Horas y horas de diversion garantizada. No solo con los jueguecitos sino también con el proyecto en sí.

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Por Nacho Palou — 5 de Abril de 2016

George Hotz, el hacker que construyó un coche autónomo en su garaje y en un mes, ha obtenido recientemente 3,1 millones de dólares de financiación para que desarrolle la tecnología que hace unos meses le permitió convertir su turismo convencional Acura ILX en un coche semiautónomo.

Según Hotz, el desarrollo de su tecnología debería resultar en un kit de conversión capaz de transformar un coche convencional en un coche semiautónomo; el sistema se podrá instalar en vehículos relativamente modernos y que cumplan ciertos requisitos mínimos, como disponer de dirección asistida eléctrica y de frenado automático. El plan de Hotz es comercializar su kit como accesosio post venta por unos mil dólares, sin contar la instalación.

En el artículo A16z Led a $3.1 Million Round in Aftermarket Autonomous Car Company, Comma.ai George Hotz deja claro que su gran aspiración es batir a Tesla, «líder no porque su tecnología sea mejor, sino porque ya la ha puesto en la calle.»

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