Por @Alvy — 14 de Enero de 2017

Cariñosamente la llaman papelfugadora.

Este invento surgido de la universidad de Stanford es una solución de baja tecnología a las costosas centrifugadoras que se usan en los laboratorios. Nacida de una idea de los juguetes infantiles es capaz de realizar pruebas sanguíneas como las de la malaria el HIV y la tuberculosis; técnicamente funciona acelerando la decantación o sedimentación de los diversos componentes según su densidad.

La diferencia es que cada unidad cuesta fabricarla unos 20 céntimos mientras que las de los laboratorios se venden por miles de euros (y necesitan electricidad).

La papelfugadora, que enseña el vídeo de Vocativ, puede alcanzar velocidades de hasta 125.000 rpm con solo tirar de los hilos durante un rato con fuerza; en 15 minutos puede separar los parásitos de la malaria de los glóbulos rojos. Los científicos las han llevado a lugares remotos de Madagascar para enseñar a los habitantes cómo usarlas para realizar sencillas pruebas médicas. A falta de electricidad, las soluciones ingeniosas son una gran idea.

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Por Nacho Palou — 12 de Enero de 2017

Te taza rasperri lector cd

El CDTea es un bonito (y claro) ejemplo de sobreingeniería: para su proyecto Andrey Chilikin recurre a un microordenador Rasperri Pi que controla el mecanismo de una vieja unidad lectora de discos compactos (CD) para que su máquina meta y saque del agua caliente una bolsa de té, repetidas veces.

El artilugio es entrañable, pero no considera dos aspectos “esenciales” en la preparación del té: la temperatura del agua y el tiempo que tiene que permanecer la bolsa sumergida. Tampoco tiene en cuenta que los frikis del té dicen que primero se pone la bolsa en la taza y después se vierte el agua caliente, y también que no hay que sacar y meter la bolsa sino dejarla quieta unos minutos.

El código de programación —en lenguaje Python— está disponible en GitHub.

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Por Nacho Palou — 26 de Diciembre de 2016

Cuando la aguja de un tocadiscos recorre los valles y las elevaciones que hay grabadas en los surcos de un disco de vinilo la aguja vibra, y esa vibración se convierte en sonido. El principio de funcionamiento de un fonógrafo es relativamente simple, y por tanto es fácil construir un fonógrafo usando una aguja y un trozo de papel y poco más con el que escuchar lo que hay grabado en un disco.

Eso es precisamente lo que muestra este vídeo, que además añade la variante de la conducción ósea. Esto es, trasladar las vibraciones de la aguja (y por tanto el “sonido”) directamente al oído interno a través de los dientes y de los huesos del cráneo — “saltándose” la transmisión del sonido por el aire y su paso por el oído externo.

En Tooth Phonograph! hay una explicación paso a paso de cómo construir un fonógrafo de conducción ósea.

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Por Nacho Palou — 20 de Diciembre de 2016

PiPresenceMain

El detector de presencia por wifi descrito en Wifi Detector, Know Who is at Home utiliza un pequeño ordenador Rasperry Pi para conocer qué dispositivos, como móviles, están conectados a una red wifi determinada y conocida,

La manera en la que se detecta la presencia de los dispositvos es escaneando la red wifi buscando direcciones MAC (que son identificaciones únicas para cada aparato con este tipo de conexión). También se puede detectar la presencia por Bluetooth. Sin embargo es menos habitual tener activada la conexión Bluetooth, por lo que la opción del wifi es más fiable. De este modo podrás saber quién está o quién no está en casa en un momento dado, o qué compañeros han llegado a la oficina.

Por supuesto para que el detector sea útil es necesario conocer las direcciones MAC de los dispositivos que habitualmente se conectan a la red wifi, aunque eso es algo que se puede averiguar, además de mirándolo y preguntando, también “por eliminación”, comprobando qué direcciones MAC aparecen conectadas según quien esté presente en un momento dado.

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