Por Nacho Palou — 30 de Noviembre de 2016

Desde el Departamento de cosas que hacer con un teléfono público viejo, Fuzzy-Wobble explica y muestra pasado a paso en Instructables cómo reutilizar una teléfono público de los noventa, convirtiéndolo en una gramola.

El hackeo aprovecha todas las partes de la cabina: el teclado para seleccionar el número de la canción, el altavoz para emitir la música, el auricular para escuchar las instrucciones, el monedero (si se cobra por su uso) y hasta el enganche para la guía telefónica se utiliza para el catálogo de canciones disponibles.

Según el autor el proceso es más sencillo de lo que parece —de lo que él mismo esperaba— y además pudo adquirir por internet un teléfono público por no mucho dinero (aunque esto es relativo).

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Por @Alvy — 19 de Noviembre de 2016

El Teslaphatic es efectivamente un Tesla Telepático. Lo que han hecho estos hackers es utilizar una interfaz cerebro-ordenador (OpenBCI) para registrar dos pensamientos distintos: «acelerar» y «parar». Un sistema de aprendizaje convierte estos dos «estados mentales» en señales de aceleración y freno para el coche, que actúa en consecuencia. Por ahí en medio hay una placa Arduino que interactúa con el hardware que físicamente «aprieta» los pedales del Tesla. Una solución tosca pero práctica para un experimento.

Hoy en día mucho más no se puede hacer porque las interfaces cerebro-ordenador pueden distinguir pocos «pensamientos» más allá de decisiones binarias, como «parar» y «acelerar» (además, hay que entrenarlo previamente y no es fácil). Sobre esto estuve leyendo estos días de cara a preparar un artículo: es muy difícil distinguir más allá de 3 o 4 «estados mentales» –por no hablar de «palabras» o «frases»– a menos que en vez de un «gorrito» EEG utilices electrodos implantados dentro de la cabeza de alguien – lo cual da cosica.

Para que el experimento fuera completo los hackers añadieron un detector con un sensór giróscopo; con eso se puede hacer girar el volante mediante un leve movimiento de la cabeza (¡emplearon el motor de un limpiaparabrisas!) Esto sí que no es exactamente telepatía, pero bueno. Dado que todo el montaje les supuso tan solo 36 horas (participaban en el Cal Hacks 3.0 y quedaron terceros) con este resultado tan envidiable podríamos decir sin duda que superaron la prueba con buena nota.

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Por @Alvy — 11 de Noviembre de 2016

Cómo entrar fácilmente en un ordenador sin tener acceso a la contraseña. Se puede hacer con medios que están al alcance de cualquiera. Y no se requiere experiencia previa.

Niños, no hagáis esto en casa ni utilicéis vuestros conocimientos para actividades criminales. El crimen no compensa.

Bonus: el gran homenaje que esto supone a la famosa escena de la impresora de Trabajo basura… y ese sonidillo final.

(Vía The Awesomer.)

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Por @Alvy — 8 de Noviembre de 2016

Wargames movie

New Atlas ha publicado una serie de tres artículos sobre los hackers en las películas de Hollywood de los años 80, 90 y 2000 que bien merece repasar:

Los años 80 coincidieron con la popularización y expansión del hacking, con Juegos de guerra (John Badham, 1983) como máximo exponente de una generación joven destinada a dominar el mundo. En esa película ya había referencias a Captain Crunch y a la revista 2600. En otras del mismo estilo, aunque un poco más infantiles, como Superman III (Richard Lester, 1983), aprendimos a redondear los centimillos para sacar una buena pasta. De la misma época es la simpática Electric Dreams (Steve Barron, 1984).

En los 90 la cosa se puso seria y más adulta, con películas tan geniales como Sneakers (Phil Alden Robinson, 1994) donde se pueden ver en funcionamiento todas las técnicas del hacking a la vez, Parque Jurásico (Steven Spielberg, 1993) con un hacker traidor y la malograda Hackers (Iain Softley, 1995) con una jovencísima Angelina Jolie en plan ciber.

Con el nuevo siglo los hackers alcanzaron nuevas cotas: están Operación Swordfish (Dominic Sena, 2001), la vida y obra de Julian Assange en El quinto poder (Bill Condon, 2013), o series como Mr. Robot (Sam Esmail, 2015) y –aunque incomprensiblemente el artículo no la mencione– habría de incluirse en algún momento la saga de The Matrix (Hermanos Wachowski, 1999-2003)

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