Por Nacho Palou — 21 de Febrero de 2017

Uno de esos vídeos que hay que tomarse con precaución porque a) podría ser falso y b) podrías morir probándolo si tienes opción de acceder a un Porsche 911, eso sí: el vídeo muestra un hackeo en el sistema de entretenimiento del Porsche para ejecutar el juego Doom en la pantalla del navegador y manejarlo mientras se conduce.

La modificación, que “no requiere demasiados conocimientos, y apenas lleva unos minutos“, convierte el volante en los mandos para moverse por los pasillos (girando a izquierda o derecha), el claxon para disparar y el cambio de marchas para seleccionar el arma.

Casi más inquietante es la presencia de un tostador a los pies del asiento del copiloto, pero sobre eso el vídeo no hace ninguna referencia. Así que nos quedamos con la duda de qué hace un tostador de pan ahí.

Vía Sploid.

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Por @Alvy — 11 de Febrero de 2017

Suena Under the Town, de Holly Throsby.

Este vídeo de Technically Possible muestra el funcionamiento de un pequeño mecanismo de Lego Mindstorms EV3 capaz de tocar el piano. Los dedos robóticos son cuatro en total, capaces de tocar algunas melodías sencillas con cierta habilidad.

Una de las ventajas es que es relativamente fácil programar las melodías a partir de partituras en formato digital, si bien hay que comprobar qué notas han de tocarse simultáneamente y asegurarse que no haya conflictos ni secciones imposibles de alcanzar para los dedos de Lego.

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Por @Alvy — 14 de Enero de 2017

Cariñosamente la llaman papelfugadora.

Este invento surgido de la universidad de Stanford es una solución de baja tecnología a las costosas centrifugadoras que se usan en los laboratorios. Nacida de una idea de los juguetes infantiles es capaz de realizar pruebas sanguíneas como las de la malaria el HIV y la tuberculosis; técnicamente funciona acelerando la decantación o sedimentación de los diversos componentes según su densidad.

La diferencia es que cada unidad cuesta fabricarla unos 20 céntimos mientras que las de los laboratorios se venden por miles de euros (y necesitan electricidad).

La papelfugadora, que enseña el vídeo de Vocativ, puede alcanzar velocidades de hasta 125.000 rpm con solo tirar de los hilos durante un rato con fuerza; en 15 minutos puede separar los parásitos de la malaria de los glóbulos rojos. Los científicos las han llevado a lugares remotos de Madagascar para enseñar a los habitantes cómo usarlas para realizar sencillas pruebas médicas. A falta de electricidad, las soluciones ingeniosas son una gran idea.

Actualización (27 de enero de 2017) – Nos escrieron para hablarnos de la existencia de esta otra centrifugadora del Dr. Isaías Martínez de Granada que lleva tiempo usándola en el Congo. También vimos pasar por Twitter alguna mención a ideas similares de otros inventores. Más: La centrifugadora de sangre que se inventó dos veces en El País.

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Por Nacho Palou — 12 de Enero de 2017

Te taza rasperri lector cd

El CDTea es un bonito (y claro) ejemplo de sobreingeniería: para su proyecto Andrey Chilikin recurre a un microordenador Rasperri Pi que controla el mecanismo de una vieja unidad lectora de discos compactos (CD) para que su máquina meta y saque del agua caliente una bolsa de té, repetidas veces.

El artilugio es entrañable, pero no considera dos aspectos “esenciales” en la preparación del té: la temperatura del agua y el tiempo que tiene que permanecer la bolsa sumergida. Tampoco tiene en cuenta que los frikis del té dicen que primero se pone la bolsa en la taza y después se vierte el agua caliente, y también que no hay que sacar y meter la bolsa sino dejarla quieta unos minutos.

El código de programación —en lenguaje Python— está disponible en GitHub.

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