Por @Alvy — 23 de Noviembre de 2016

El vídeo (Tom Warren vía The Verge) muestra cómo un enlace a un vídeo MP4 alojado en algún «sitio raro» («vk» es el nombre que se le ha dado) hace arrodillarse a un iPhone, haciendo que al cabo de un rato se bloquee y deje de funcionar.

¿La única solución? Forzar un reset: botón Home + Apagado durante 10 segundos; Home + Volumen abajo en los iPhone 7).

Este bug, que se espera que Apple corrija en breve con algún parche, afecta a todo tipo de terminales iPhone con la última versión del sistema 10.1 e incluso betas del 10.2. Así que cuidadín con esos enlaces, que pueden llegar en correos electrónicos o a través de chats o páginas web.

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Por Nacho Palou — 9 de Noviembre de 2016

Desarrollado por investigadores y estudiantes de la universidad Carnegie Mellon, el NavLab o Navigation Laboratory fue uno de los primero coches autónomos en circular con suficiente seguridad como para llevar a personas a bordo, las cuales viajaban aterrados a algo así como 2 km por hora mirando las pantallas de fósforo verde de sus PC con 640 KB.

Para que esta furgoneta Chevrolet condujera llevaba en su interior media docena de racks con ordenadores, tres estaciones de trabajo Sun, hardware de vídeo, receptor GPS y un superordenador Warp.

El vehículo se arrastró durante años debido a las limitaciones de software, hasta que para finales de los años 80 logró su velocidad máxima: 30 km/h.

Entre 1987 y 1995 se desarrolló en Europa el proyecto Eureka Prometheus dentro del cual investigadores de la Universidad Bundeswehr de Múnich y Mercedes-Benz desarrollaron uno de los primeros coches autónomos de verdad, en 1987: un Mercedes Clase S que en 1995 circuló él solo desde Múnich (Alemania) a Copenhague (Dinamarca). Un viaje de 1600 kilómetros en el cual los humanos apenas tuvieron que intervenir en un total de 9 kilómetros. El coche alcanzó los 180 km/h en la Autobahn adelantando a otros vehículo. Llegó a recorrer casi 160 km consecutivos sin intervención del conductor.

Vía Motherboard.

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Por Nacho Palou — 7 de Noviembre de 2016

Sunflower alarma dron domestica

El sistema de alarma doméstica de Sunflower Labs combina las clásicas lámparas solares de jardín y un dron provisto de una cámara.

Las lámparas, además funcionar como tales (se encienden automáticamente al caer el sol y cuentan con un panel fotovoltaico para cargar la batería durante el día) cumplen también como sensores de movimiento: cuando algo o alguien cruza el perímetro y alguna de las lámparas detecta el movimiento el dron vuela automáticamente hacia el sensor disparado para comprobar (ver y grabar) qué está sucediendo.

Todo el sistema se controla y se maneja desde el móvil, donde también se reciben las notificaciones y avisos y la imagen captada por la cámara de seguridad voladora a bordo del dron.

Vía The Daily Dot.

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Por Nacho Palou — 4 de Noviembre de 2016

En The Verge, Watch a drone hack a room full of smart lightbulbs from outside the window,

El equipo demostró la posibilidad de infectar una lámpara Philips Hue con un virtus que se propagó a otras lámparas cercanas estuvieran en la misma red o no. De hecho, los investigadores no necesitaron tener acceso físico a las lámparas para infectarlas, sino que lo pudieron hacer de forma inalámbrica desde un coche o un dron situado a decenas de metros. En el video se puede ver cómo las luces intervenidas repiten constantemente la señal SOS en código morse [«pidiendo ayuda»]. A medida que el dron se aproxima se puede ver cómo las lámparas parpadean mientras el código malicioso se propaga por los dispositivos.

Los investigadores alertan del riesgo que puede llegar a suponer la presencia de millones de dispositivos conectados a internet —el internet de las cosas o internet del culo— y la necesidad de ampliar los sistemas de protección y seguridad.

Recientemente internet fue derribada, en parte pero de forma considerable, mediante un ataque perpetrado desde dispositivos conectados —como pueden ser cámaras, termostatos, lámparas, router e impresoras— que habían sido secuestrados antes.

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