Por Nacho Palou — 17 de Septiembre de 2010

La ropa líquida se coloca pulverizándola con un spray sobre el cuerpo. Cuando se seca el producto -conforme toca la superficie proyectada- la prenda queda separada de la piel y puede quitarse y volver a utilizarse; e incluso lavarse entre medias según se cuenta en Spray-on clothing in a can to be launched.

El producto es una mezcla de algodón, poliéster, plástico y disolvente. No parece muy apropiado para personas pudorosas, que vivan solas o que vayan con prisa.

(Vía DVICE.)

Compartir en Facebook  Tuitear