Por @Wicho — 28 de Septiembre de 2016

Órgano de San Burchardi
El órgano (musical) de San Burchardi

En la iglesia de San Burchardi en el pueblo alemán de Halberstadt hay un órgano que lleva reproduciendo el acorde re♯4 la♯4 mi4 desde el 5 de octubre de 2013 y que no dejará de hacerlo hasta el 5 de septiembre de 2020, cuando pasará a reproducir el acorde sol♯2 mi3.

Estos acordes pertenecen a la obra Organ²/ASLSP (As SLow aS Possible) de John Cage, una pieza para órgano que no especifica el tempo de esta más allá de que hay que tocarla lo más lento posible, como su nombre indica.

Así, la mayoría de las reproducciones de esta obra han durado entre 20 y 70 minutos, aunque también las ha habido de 9, 12 y 14 horas y 56 minutos, e incluso una de 24 horas.

Pero la de San Burchardi se lleva sin duda la palma ya que está previsto que su reproducción, iniciada el 5 de septiembre de 2001, termine el 5 de septiembre de 2640, 639 años después de haber empezado; en el momento de escribir esta anotación le quedan unos 19.691.952.422 segundos para terminar.

Esa duración fue escogida porque esos años fueron los que pasaron desde que en 1361 se instalara en la catedral de Halberstadt el primer órgano del que hay constancia en la historia hasta el fin del milenio en el año 2000.

Escucharlo en directo es un tanto inaguantable, y de hecho el órgano está encerrado en una caja de metacrilato para no molestar demasiado, aunque aquí hay una versión de unos 4 minutos por si te pica la curiosidad:

¿El por qué de la versión de 639 años? Hacer una reflexión de las prisas con las que andamos siempre.

(Now I know vía Pepe Cervera).

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Por Nacho Palou — 27 de Septiembre de 2016

En First recording of computer-generated music – created by Alan Turing – restored,

Investigadores neozelandeses han restaurado la grabación que registra la primera vez que se produjo música con un ordenador. Fue en 1951 usando un enorme aparato construido por el científico Alan Turing. Más conocido por construir el ordenador que descodificó la máquina Enigma usada por los nazis, los trabajos de Alan para convertir el ordenador en un instrumento musical han sido pasados por alto durante mucho tiempo.

La grabación no se efectuó directamente en soporte informático, sino en un disco de acetato de 30,5 cm —similar a un disco de vinilo— cuyo contenido se había degradado con el paso del tiempo. Es por eso que en la grabación se oye hablar a las personas que estaban presentes. El artefacto sonoro ocupaba una habitación y es el antecesor de los sintetizadores y de la música electrónica.

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Por @Alvy — 26 de Septiembre de 2016

Se llama Daddy’s Car. Y dicen que se parece a alguna canción de los Beatles. Pero ha sido compuesta por una inteligencia artificial. A mi me gusta, pero lo cierto es que lo de los gustos musicales varía mucho de unas personas a otras. Analizada así un poco por encima…

  • Me parece demasiado poco repetitiva
  • Me deja reminiscencias de estar escuchando un copiar-y-pegar
  • Tiene efectos e instrumentos que no pegan ni con cola
  • No parece que tenga una estructura clara, clásica ni bien definida
  • Seguramente oírla cuatro o cinco veces no me causaría adicción

Según cuentan tanto en Daddy’s Car como en otra canción similar titulada Mister Shadow se emplea el aprendizaje automático para examinar una enorme base de datos con miles de canciones de diversos estilos musicales. Luego se realizan «transferenciass» y se aplican técnicas de «optimización» e «interacción», sea eso lo que sea. El software se llama FlowMachines.

Además de lo que la inteligencia artificial se «inventa» un ser humano tiene que escribirle la letra (¡oh!) Dicen que el año que viene lanzarán un primer álbum con canciones de este tipo.

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Por @Alvy — 23 de Septiembre de 2016

Voyager 40a

Va a haber que ir ahorrando para intentar conseguir esta maravilla: El disco dorado de las Voyager: edición 40º aniversario. Una especie de copia «remasterizada» de los discos dorados originales que iban tanto en la Voyager 1 como en la Voyager 2 y que se enviaron a los grandes planetas y los confines del Sistema Solar hace ya casi 40 años. Ahora vagan más allá por el espacio interestelar y quién sabe si alguna civilización los encontrará algún día.

La iniciativa no ha partido de la NASA, sino de David Pescovitz de Boing Boing y de Timothy Daly de Amoeba Music, con ayuda de Lawrence Azerrad en la parte de diseño.

Voyager 40b

El disco «edición aniversario» costará unos 100 dólares la unidad (¡ay!); eso incluye la caja forrada en tela, tres discos de vinilo de «color oro», un libro de gran tamaño en tapa dura, una litografía del dibujo de la cubierta y una tarjeta para descargar en MP3/FLAC la música.

El contenido de los discos es el mismo que los originales que viajan por el espacio: fotografías codificadas con escenas cotidianas de nuestro mundo, una selección musical que va desde temas tribales al Concierto de Brandenburgo o el Johnny B. Goode de Chuck Berry. Estará disponible el verano de 2017.

Podemos entender este homenaje como una versión de lujo de Murmullos de la Tierra (1983), que incluye en palabras de Carl Sagan toda la historia de los famosos discos y del que todavía atesoro una copia, así como del más raro pero no menos interesante CD-ROM de los 90 que se editó bajo el mismo título con las imágenes y sonidos originales para Mac.

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