Por Nacho Palou — 7 de Diciembre de 2016

Este experimento microscópico está inspirado en el clásico videojuego PacMan. Recrea el videojuego a escala microscópica: en total el laberinto mide menos de un milímetro de diámetro.

El laberinto lo ocupan microorganismos. Los unicelulares, más pequeños y de color gris, hacen las veces de Pacman; los multicelulares más grandes de color verde juegan el papel de los fantasmas.

A pesar de su apariencia lúdica, el uso de un entorno de laberinto inspirado en el videojuego de los años de 1980 ayuda a estudiar los microorganismos y recrea un entorno de laboratorio más realista: «en la naturaleza estos microorganismos viven en musgos y líquines y tierras húmedas, lo que significa que se mueven por complejos sistemas de canales y estructuras, no en espacios planos y abiertos como son las placas de Petri utilizadas habitualmente para su estudio«, explica el profesor Erik Andrew Johannessen.

De modo que el laberinto microscópico (iluminado con luz de neon para acentuar el efecto) ofrece a los microorganismos los obstáculos, paredes o pasillos como los que se encontrarían en sus hábitats naturales protozoos eucariotas (animales de una célula) como la euglena o multicelulares como los ciliophora o los rotíferos, que son algunos de los microorganismos que aparecen en el vídeo.

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Por Nacho Palou — 6 de Diciembre de 2016

1280px Apollo 16 crew
Mattingly (y sus anillos), Young y Duke. Fotografía: NASA.

Nunca había oido esta historia del astronauta Ken Mattingly que se recoge en Ring Around the Lunar Orbit y que también cuenta Charlie Duke en esta charla grabada hace unos años. Ken Mattingly voló en el Apolo 16 (la penúltima misión a la luna) en 1972, junto con Charlie Duke y John W. Young.

Durante el segundo día de viaje Ken Mattingly perdió su anillo de bodas. Se lo había quitado para lavarse con una esponja y al abrir la bolsa donde había dejado sus objetos personales el anillo no estaba. A pesar de que la nave no era muy grande el anillo no apareció. Dos días después el Apolo 16 llegó a la luna y el anillo seguía sin aparecer. Duke y Young pasaron tres días en la superficie de la luna y cuando regresaron Mattingly todavía seguía buscando su anillo.

En el viaje de regreso a la tierra Duke y Mattingly salieron del módulo para realizar la misión complementaria de poner un pequeño satélite en órbita lunar. Entonces el anilló apareció. Según cuentan en Wired en That Time an Astronaut Lost His Wedding Ring in Space,

Cuando Duke se giró, algo llamó su atención: un objeto pequeño, brillante a la luz de sol y que flotaba lentamente hacia la escotilla abierta. Alargó la mano para cogerlo pero falló y el anillo siguió su camino. «Perdido en el espacio», pensó Duke, mientras veía cómo el anillo de adentraba en la vasta oscuridad.

Y mientras miraba cómo se alejaba Duke se dio cuenta de que el anillo iba directo hacia Mattingly, que se encontraba de espaldas y absorto en su tarea. El anillo golpeó la parte posterior del casco de Mattingly, cambió de dirección y volvió directo de vuelta a la escotilla y hasta el interior del módulo, donde Duke lo recuperó definitivamente.

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Por Nacho Palou — 30 de Noviembre de 2016

TL;DR: no se sabe.

Una forma rápida de convertir mentalmente temperaturas cuando están expresadas en grados Fahrenheit (°F) es tomando como referencia que 100°F es la temperatura del cuerpo humano — más o menos, es 96°F.

Sin embargo, lo cierto es que la escala de temperaturas Fahrenheit no tiene un sentido lógico que sea evidente: marca, por ejemplo, 32° para la temperatura de congelación del agua, la temperatura equivalente al 0 en la escala Celsius.

De hecho, en realidad se desconoce cómo porras Daniel Gabriel Fahrenheit estableció esa escala tan aparentemente arbitraria, aunque este vídeo de Veritasium (con subtítulos en español) da una explicación plausible. Porque en realidad no se sabe con certeza.

La conclusión que se puede sacar es que la escala Fahrenheit se adoptó porque los termómetros de Fahrenheit funcionaban mejor como instrumento (fueron los primeros en emplear mercurio) y medían siempre lo mismo, más o menos. Así que el asunto de la lógica de la escala quedó en segundo plano.

Igual que sucede con los pies o con las pulgadas se puede admitir también que la escala Fahrenheit «describe» la temperatura de un modo que se puede comprender prescindiendo de la exactitud. Pero estamos en 2016 y la escala Fahrenheit hace tiempo que fue superada por la escala Celsius. En 2016 sólo utilizan la escala Fahrenheit un puñado de pequeños países: Islas Caimán, Bahamas y Belice. Y EE UU.

Claro que los defensores de la escala Kelvin podrían decir que la escala Celsius es arbitraria. Ya los estoy oyendo por la ventana: ¡El cero sólo es absoluto en la escala Kelvin!, chillan indignados.

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Por Nacho Palou — 25 de Noviembre de 2016

El vídeo reduce a un minuto el ensamblado de las principales partes del fuselaje del primer A350-1000, en las instalaciones de Airbus en Toulouse, Francia. Este otro vídeo documenta la instalación de los motores en el mismo aparato.

Después de pintar el avión todo el proceso de diseño, desarrollo y fabricación culmina con el primer vuelo del A350-1000, el vuelo inaugural de prueba que tuvo lugar ayer.

Una curiosidad respecto al vuelo de prueba tienen que ver con la equipación de los pilotos, quienes llevan un kit específico y visten casco y paracaídas.

Aunque no hay paracaídas en los aviones comerciales, el paracaídas es sin embargo un requisito obligatorio en vuelos de prueba de Airbus, a pesar de las dificultades que entraña saltar en paracaídas desde este tipo de aviones.

En el vídeo también se puede observar que el A350-1000 “arrastra” algo durante el vuelo, en la parte superior del timón de cola. Simplificando, se trata de un dispositivo (llamado trailing cone) que mide la presión atmosférica lejos de las interferencias causadas por el avión.

Estas mediciones son necesarias para certificar una aeronave, y sirven para calibrar el sistema pitot-estática, los instrumentos que determinan la velocidad del avión con relación al aire, la altitud y la variación de altitud.

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