Por Nacho Palou — 30 de Mayo de 2016

Para el experimento se usa una bombilla incandescente, una especie en peligro de extinción en favor de las bombillas led y de las bombillas de bajo consumo.

En las bombillas incandescente el interior del vidrio está vacío o cargado con algún gas inerte. De ese modo la ausencia de oxígeno en el interior de la bombilla permite que el filamento se ilumine o «arda» sin llegar a quemarse (oxidarse) del todo. Pero si la bombilla se rompe, como el vídeo, entonces el filamento queda expuesto al oxígeno del aire y al encenderla el filamento se quema u oxida casi al instante.

La cosa cambia si la bombilla rota se sumerge en el nitrógeno líquido, como se muestra en el víeo What Happens If You Put Light Bulb in Liquid Nitrogen.

En este caso al sumergir el filamento en el líquido la bombilla «funciona»; el líquido aísla el filamento del oxígeno del aire, por lo que no se produce la oxidación por el calor que produce la electricidad al pasar por el filamento, el cual evapora el nitrógeno líquido cercano, lo que permite que el filamento se encienda en una atmósfera libre de oxígeno, similar a la que se encuentra en el interior de una bombilla.

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Por @Wicho — 27 de Mayo de 2016

Woof!
Homework evidence

Me ha hecho gracia leer en Computer Crashes Before Computers: When John Steinbeck’s Dog Ate His Manuscript que John Steinbeck le escribió una carta a su editor en mayo de 1936 en la que le anunciaba que se iba a retrasar con la entrega del manuscrito de su novela De ratones y hombres porque su perro se lo había comido:

Ha ocurrido una pequeña tragedia. No sé si te lo había dicho. Mi cachorro de setter convirtió en confetti aproximadamente la mitad de mi libro. Dos meses de trabajo que volver a hacer. Me retrasará. No había ningún otro borrador. Me enfadé bastante pero puede que el muchachito no fuera descaminado. No quiero estropear un buen perro por culpa de un manuscrito. No tengo claro que sea bueno en absoluto. Sólo le di una chaparreta con su matamoscas de los castigos. Pero hay trabajo que tendré que volver a hacer desde el principio.

A su vez esto me hizo pensar si la famosa disculpa de que «el perro se comió mis deberes» sería un invento de Steinbeck, pero al menos según la Wikipedia –con la autoridad que pueda tener o no– la expresión The dog ate my homework viene usándose al menos desde principios del siglo XX, si no desde antes.

Dice también que la excusa se popularizó en los 70, aunque a partir de los 80 comenzó a dejar paso a otra gran favorita que sigue de plena actualidad, el error informático.

(La anécdota de Steinbeck vía Ana Ribera).

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Por Nacho Palou — 25 de Mayo de 2016

Impresiona ver funcionando este modelo de imprenta de Gutenberg localizado en Crandall Historical Printing Museum. En la demostración se imprime «en vivo» una de las páginas de la biblia Gutenberg, el primer texto que imprimió Gutenberg cuando dio a conocer su imprenta en 1455.

Aunque se considera que la de Gutenberg es la primera imprenta moderna, el libro impreso más antiguo que se conoce y conserva se llama Sutra del Diamante y fue impreso en China en mayo del año 868.

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Por Nacho Palou — 17 de Mayo de 2016

Dan Lewis en The Stapler,

La versión roja de la grapadora Swingline tiene una puntuación de 4,7 estrellas (de cinco) en Amazon donde además es el producto más vendido del departamento «Grapadoras de oficina». Se ha convertido en un objeto de categoría.

Pero el de la grapadora roja Swingline no es un caso de éxito del product placement. Como cuenta Mike Judge, guionista y director de la película Trabajo basura (1999), el fabricante de grapadoras Swingline rechazó proporcionar una grapadora roja y participar de la película argumentando que «las grandes empresas no compran grabadoras de color rojo brillante.»

Igualmente para la película Mike Judge decidió seguir adelante y utilizar una grapadora Swingline que hubo que pintar de color rojo. Swingline comenzó a comercializar su grapadora de color rojo en 2002, unos años después de que Trabajo basura hubiera convertido la grapadora Swingline roja en un objeto más de culto que de oficina.

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