Por @Wicho — 13 de Febrero de 2018

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El Tesla Roadster de Elon Musk recientemente puesto en órbita por el primer Falcon Heavy no es el primer coche eléctrico que enviamos al espacio, sino el cuarto, como bien recordaba Charlie Stross. Los otros tres son los rover del programa Apolo, que llevan ya más de 40 años aparcados en la Luna. Menos mal que allí no hay ordenanzas reguladoras del aparcamiento, que nosotros sepamos.

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Por @Alvy — 11 de Febrero de 2018

PIN keyboardEl síndrome SAR (iniciales de Síndrome de Acrónimo Redundante) es un jocoso y autorreferente término para denominar a aquellos acrónimos en los que los que se repiten palabras tanto en la explicación como en la abreviatura. Los ejemplos típicos son número PIN (número de identificación personal), pantalla LCD (pantalla de cristal líquido) o virus VIH (Virus de la inmunodeficiencia humana).

No está muy claro si usarlos es incorrecto o simplemente muestra de un estilo de escritura un tanto pobre. Lo cierto es que añaden información que no sirve de mucho al resultar redundante y por tanto su uso es cuando menos poco recomendable – aunque también hay quien piensa que si se trata de un texto didáctico repetirse un poco no está de más.

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Por @Wicho — 30 de Enero de 2018

Kootenayscolex barbarensis

A menudo se pone a la inmensa variedad de especies presentes en Burgess Shale, un conocido yacimiento de fósiles situado en la Columbia Británica, en Canadá, como ejemplo de la explosión cámbrica, un fenómeno que provocó la aparición de numerosas especies nuevas. Pero para mí pocas cosas habían conseguido transmitir con tal fuerza la idea de la inmensa variedad de especies de la explosión cámbrica como que sigan apareciendo nuevas especies más de un siglo después del descubrimiento del yacimiento. La más reciente, Kootenayscolex barbarensis, un gusano marino de hace unos 500 millones de años.

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Por @Wicho — 27 de Enero de 2018

Harrison Schmitt en la superficie de la Luna

Además de ser el único geólogo de la historia que ha tenido la oportunidad de trabajar en otro mundo Harrison Schmitt resultó ser el único astronauta del programa Apolo alérgico a la Luna: tras una de las actividades extravehiculares de la misión Apolo 17 en la superficie de la Luna y una vez que se quitaron los cascos en el interior del módulo lunar Schmitt empezó a toser a la vez que sus ojos enrojecían, le picaba la nariz, y sus senos nasales se taponaban. Los síntomas duraron un par de horas. Sus compañeros se metieron con él todo el rato pero en realidad el polvo lunar puede provocar silicosis y su alto contenido en hierro se relaciona con casos de hipertensión en astronautas del programa Apolo [Fuente: Mental floss vía Massimo.]

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