Por @Wicho — 17 de Octubre de 2017

Los destacados son míos

Desorden de personalidad antisocial. Codec. Riñonera. Firmware. Primer mundo. Informática. Módulo lunar. Miniordenador. Vehículo de reentrada múltiple e independiente. Principio de Peter. Taquión. Trackball. Videoconferencia. Procesador de textos.

Me ha hecho gracia Time traveller, un servicio de Merriam-Webster en el que puedes comprobar qué palabras en inglés aparecieron impresas por primera vez en el año que naciste o en cualquier otro año que te interese.

Como ellos mismos explican se trata de la fecha en la que consta el primer uso escrito o impreso de la acepción más antigua de la palabra que aparece en el diccionario Merriam-Webster. Es habitual que las palabras lleven un tiempo incorporadas al uso oral antes de pasar a la lengua escrita, así que no se corresponde con la primera vez que se usa la palabra.

Es posible también que la fecha no represente el sentido más antiguo de la palabra, pues muchos sentidos obsoletos, arcaicos y poco comunes han sido excluidos del diccionario y no son tenidos en cuenta al determinar la fecha.

Además, como es lógico, puede ser que las fechas varíen con el tiempo según se vayan incorporando nuevas fuentes al diccionario.

(Vía Dr. Xaverius).

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Por @Wicho — 16 de Octubre de 2017

Del departamento de conversaciones con amigos que dan para anotaciones en Microsiervos:

Roger se usa tanto en radiocomunicaciones de aviación civil como militar para indicar que se ha recibido completa la última transmisión. Su uso proviene de la R inicial de recibido, que en la época en la que se empezaron a popularizar las transmisiones aeronáuticas de radio estaba representada por la palabra Roger en el alfabeto fonético conjunto Ejército/Armada. Y así se quedó a pesar de que en el alfabeto radiofónico vigente la R se dice Romeo.

En español también se usan las expresiones recibido o copiado, aunque en la actualidad los procedimientos de radio son bastante estrictos y en el caso de que una transmisión incluya autorizaciones y permisos, información sobre la pista en uso o sobre rumbos, velocidades, o nivel de vuelo, ajustes del altímetro o del transpondedor, o instrucciones para contactar otra dependencia de control de tráfico aéreo, entre otras cosas, no es suficiente con el roger o equivalentes.

En esos casos hay que colacionar, o cotejar, la transmisión, lo que consiste en repetir las instrucciones recibidas, aunque no es necesario que sea de forma literal, para demostrar que se han recibido correctamente. Por ejemplo:

Aproximación: AH0000, contacte con Torre en frecuencia 118.15, adiós.
Aeronave: Con Torre en 118.15, buenas tardes, AH0000.

La implantación de fraseología estándar, aunque se pueden incluir expresiones de cortesía como en el ejemplo anterior, y de la colación son una consecuencia casi directa del accidente de Los Rodeos, producido porque el comandante del 747 de KLM creyó estar autorizado a despegar cuando en realidad no era así.

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Por Nacho Palou — 16 de Octubre de 2017

Las cosas del espacio van despacio, y los fidget spinner no son la excepción: aunque aquí en la Tierra ya han pasado de moda, sólo hace unos días que los astronautas de la estación espacial “recibiron el suyo” y lo hicieron girar para ver cómo se comporta en la situación de caída libre permanente en el que se encuentra la ISS.

Según el astronauta Randy Bresnik,

Que el fidget spinner flote libre reduce la fricción de los rodamientos, lo que permite que se igualen las velocidades de giro del aro central y la del resto del spinner, por lo que todo el spinner gira como una unidad.

Dicho de otro modo, el fidget spinner no funciona en microgravedad —al menos no funciona igual que en la Tierra— pero se supone que la NASA habrá guardado el ticket.

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Por Nacho Palou — 3 de Octubre de 2017

“La historia de un signo ortográfico común que se convirtió en una letra extraordinaria.”

El vídeo tiene subtítulos en español.

En resumen la letra “ñ” tiene su origen en la necesidad de ahorrar el costoso pergamino primero y el papel después, y también ahorrar tiempo al redactar y copiar los textos medievales — como el Cantar de mio Cid (año 1200).

En aquellos tiempos de transcripciones a mano la virgulilla no sólo se usaba para contraer la doble nn (anno, donna, Espanna; año, doña, España) sino que identificada todas las palabras que se habían abreviado en aras del ahorro (q, nros; que, nuestros). La doble “n“ tenía una pronunciación propia, parecida al sonido de la “ñ”.

Con el tiempo y de forma parecida a como sucedió con la doble “v” (vv) —que se convirtió en una letra propia (la w, uve doble)— la doble “n” se convirtió en la ñ en castellano. En otros idiomas se mantuvo la pronunciación convirtiendo la doble “n” en diferentes grafías: “ny” en valenciano, catalán y otras lenguas; “gn” en francés, “nh” en portugués,...

Irónicamente siglos después, en la época de la informática primigenia, la “ñ” causó un efecto contrario al ahorro que suponía en el medievo, ya que requirió ampliar el número de bits dedicados (de los 8 bits originalmente usados por el código ASCII, 7 bits usados + 1 de control de paridad) para poder representarla en las pantallas de los ordenadores. Aunque en realidad este problema habría existido igual sin la “ñ” ya que en el ASCII original tampoco había sitio para todos los demás caracteres, símbolos adicionales y especiales, letras con tildes, símbolos matemáticos,...

Todavía hoy muchos sistemas informáticos “modernos” (etiquetas de alimentos, pulseras identificativas, etc.) son incapaces de representar la “ñ” (y por extensión otros caracteres adicionales) y en su lugar aparece un churro — aunque a estas alturas esto normalmente se debe más a la incompetencia de quien lo configura.

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