Por Nacho Palou — 15 de Septiembre de 2016

Me convertí en el hazmerreír.
Ya no quería ni salir.
Perdí las ganas de vivir.

En el vídeo con subtítulos en español —en Facebook hay una versión doblada— el feroz Tyrannosaurus rex muestra su lado más sensible devastado tras años de burlas y de las bromas a costa de sus minibrazos de las cuales ha sido objeto en internet y en las redes sociales, por los humanos.

Pero ahora, el que otrora desatara el caos y el terror entre sus coetáneos, ha vuelto.

¡Gracias, Cris!

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