Por @Wicho — 20 de Mayo de 2016

El MS804 en FlightRadar
El MS804 en FlightRadar

Tras una falsa alarma en la tarde del 19 de mayo de 2016 un par de tuits de la aerolínea confirmaban que en la en la mañana del 20 de mayo armada egipcia confirmaba que había podido localizar algunos restos del vuelo MS804 de EgyptAir a unos 290 kilómetros al norte de Alejandría y a unos 40 kilómetros al sur de la última posición conocida del avión antes de su desaparición.

Estos consisten en algunos pequeños fragmentos del avión así como restos de los pasajeros y de sus pertenencias pero aún no han podido encontrar el avión propiamente dicho ni mucho menos las cajas negras que son las que deberían permitir esclarecer lo sucedido, aunque quizás la inspección visual de los restos del fuselaje permita ir haciendo suposiciones más o menos fundadas.

Las cajas negras incorporan unas balizas sonoras que se activan –o que deberían activarse, a veces fallan– en cuanto las estas caen al agua, lo que sirve para ayudar en su localización.

La zona en la que se han encontrado estos restos se corresponde bastante aproximadamente con la posición de una mancha de combustible de unos 2 kilómetros de largo localizada por el satélite Sentinel–1A de la Agencia Espacial Europea, aunque por ahora no hay ninguna confirmación de que esta mancha proceda del avión ya que puede venir de cualquier embarcación que haya pasado por la zona.

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Por @Alvy — 20 de Mayo de 2016

… Al menos si eliminas la advertencia previa al interlocutor respecto a que puede estar hablando con una máquina o una persona, sin saber con cuál exactamente. Lo cuenta Rosalía en 20 Minutos; Yo, chatbot:

XiaoiceXiaoice no es una chica. Es un robot «conversacional» o chatbot creado por Microsoft en China para experimentar con inteligencia artificial y lenguaje natural en internet (…) Xiaoice recuerda conversaciones anteriores, almacena información de su interlocutor a partir de ellas, y toma frases, expresiones y emoticonos de todo internet para usarlas en su propia conversación.

Y funciona: cuando la lanzaron por primera vez al sistema de mensajería chino WeChat (similar a Whatsapp), en mayo del 2015, recibió 1,5 millones de invitaciones para charlar en 72 horas (…) Muchos de sus interlocutores dijeron que no se habían dado cuenta de que no era humana hasta 10 minutos después de haber iniciado la conversación.

Si no has oído hablar nunca de esto, prueba el clásico entre los clásicos: Cleverbot a ver qué opinas.

Aunque, la verdad, no te inquietes:

Os estáis preocupando demasiado por las máquinas que pasan el test de Turing y demasiado poco por los humanos que no pasan el Voigt-Kampf.

– @NewIlluminatus

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Por @Wicho — 19 de Mayo de 2016

El MS804 en FlightRadar
El MS804 en FlightRadar

Como siempre en las primeras horas de un suceso como este hay pocos datos fiables y muchas especulaciones, pero lo que parece razonablemente claro es que el Airbus A320 que realizaba el vuelo EgyptAir MS804 entre París y El Cairo ha desaparecido de los radares a las 00:54 UTC del 19 de mayo de 2016 cuando volaba a 37000 pies con 66 personas a bordo.

Los datos de FlightRadar indican que el avión acababa de entrar en la FIR (Flight Information Region) del Cairo y que estaba unos 15 kilómetros dentro del espacio aéreo egipcio cuando se perdió el contacto; según EgyptAir estaba a unos 280 kilómetros de la costa del país.

Al parecer no ha habido ninguna comunicación de emergencia desde el avión, aunque eso puede ser debido a que en caso de emergencia las prioridades de la tripulación son siempre pilotar, navegar, y comunicar, en ese orden, con lo que puede que no hayan tenido tiempo a avisar de la situación, aunque volando a una altitud de crucero de 37000 pies, unos 12000 metros, esto último suena un poco raro y apunta –pero no deja de ser una especulación– a un evento catastrófico.

La hipótesis que se baraja es que el avión ha caído al mar, así que unidades del ejército del aire y de la armada griegas se dirigen a la zona en la que debería estar.

En este caso tenemos la suerte, por decirlo así, de que el avión estaba en contacto radar hasta desaparecer, con lo que la zona de búsqueda está muy acotada, pero esto no siempre es así.

De hecho, se estima que sobre más del 90 por ciento de la Tierra no hay cobertura radar ya que igual que no podemos ver un barco que está más allá del horizonte el radar tampoco puede ver aeronaves que están más allá del horizonte; de hecho los aviones militares usan el vuelo rasante para ocultarse del radar, aunque esto es otra historia.

Por eso vuelos como el AF447 de Air France y el MH370 de Malaysia Airlines se perdieron en su momento sin dejar rastro y del segundo aún no sabemos nada más de dos años después de su desaparición.

ADS-B vía satélite
ADS-B vía satélite

Aunque esto empezará a cambiar en breve, ya que como contábamos hace poco en la sección de tecnología de El País a partir del verano de 2016 Los satélites ‘seguirán’ a los aviones gracias al ADS–B, un sistema que transmite por radio la posición, altitud, y un montón de datos más de los aviones; desde sus órbitas de 800 kilómetros de altitud y con una cobertura global pronto se terminará eso de no saber dónde está un avión.

Incluso en el caso del EgyptAir MS804 sería útil, ya que aunque los pilotos estuvieran demasiado ocupados como para comunicarse con los controladores su ADS habría seguido transmitiendo datos hasta el final, salvo un fallo catastrófico del avión o de los sistemas de a bordo.

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Por @Alvy — 12 de Abril de 2016

La estructura de los Papeles de Panamá (que son más que «papeles»)

En el Süddeutsche Zeitung publicaron esta interesante gráfico que desglosa qué tipo de contenidos hay en los 2,6 terabytes procedentes de la filtración de los Papeles de Panamá; la información al completo está en About the Panama Papers.

Aunque la cantidad es descomunal no se trata simplemente de terabytes de «texto» como podría sugerir el término papers; también hay documentos que ocupan mucho más: «formatos de bases de datos» (3 millones, probablemente hojas de cálculo), PDFs, imágenes (seguramente documentos escaneados) y otros. En total se habla de «11,5 millones de documentos».

Un disco duro de 3 TB donde meter todo esto se puede comprar en la tienda por unos 100 euros.

La escala de los Papeles de Panamá (que son más que «papeles»)

Respecto a los datos en sí, son tantos que dicen que han trabajado en ellos, en secreto, unos 400 periodistas durante los últimos 12 meses; en total 100 medios de 80 países. Todos los documentos «gráficos» se pasaron un un sistema de OCR (Reconocimiento Óptico de Caracteres) antes de almacenarse en una gigantesca base de datos. Diversos sistemas permitían buscar y también comparar rápidamente largas listas de nombres propios con el contenido de esos millones de documentos, buscando coincidencias.

Respecto a la forma en que los hackers entraron en los ordenadores del bufete de abogados Mossack-Fonseca se especula con una versión vulnerable de Revolution Slider, un plugin del popular sistema de contenidos Wordpress que se utilizaba en la web del despacho. Esto habría permitido acceder a uno de los servidores, que estaría conectado al servidor de correo electrónico (al parecer sin ninguna medida de seguridad entre medias) y desde ahí se habría lanzado un ataque mediante phising contra los empleados. Gracias a esto se habría infectado con algún tipo de malware los ordenadores del bufete para obtener diversas contraseñas con las que acceder a todos los archivos. Un poco de paciencia en la descarga de todos esos terabytes y ataque concluido. «¡Oye, que esta conexión a Internet me va muy lenta!» debió ser la queja más habitual en el bufete el año pasado…

Por su parte, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) que ha coordinado las investigaciones utilizó los servidores de la nube de Amazon para guardar y procesar todos estos datos. Eso sí, fueron más cautos: utilizaron PGP/GPG para cifrar sus correos y Signal como mensajería personal, opciones consideradas altamente seguras.

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