Por @Alvy — 27 de Marzo de 2015

LitCharts

LitCharts son unas guías de la literatura universal (en inglés y con un toque anglosajón) en el que cada obra está analizada en unas fichas que se pueden recibir en PDF. Pero además de eso la web ofrece un resumen del contexto, el argumento, los personajes, símbolos, citas.

Además de eso tienen unos estupendos diagramas circulares en los que se resumen las obras: cada sector (números del centro) representa un capítulo. Cada zona, una parte del capítulo, coloreada según los temas de los que trata; en gris si no trata ninguno en particular. Estos círculos son interactivos: al colocar el ratón sobre ellos se muestra un pequeño resumen de lo que sucede, así como enlaces a lo más detallado.)

Es proyecto es una creación de la gente de SparkNotes. A muchos no nos importaría ver Juego de tronos o El Señor de los anillos en este formato… Por no hablar de algunas de las joyas de la literatura en español (Don Quijote de la Mancha está, pero algo incompleto).

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Por @Alvy — 20 de Marzo de 2015

Galatea / Melisa Tuya

Galatea. Por Melisa Tuya. Lapsus Calami. 426 páginas. 14 euros.

Las mejores historias de ciencia-ficción tienen poco de tecnología y ciencia y mucho de factor humano. Galatea no es la excepción y nos presenta un futuro distópico en el que ha llegado la hora para la humanidad de viajar a las estrellas y colonizar otros planetas. Pero, como todas las colonizaciones, esta no tiene nada de fácil. Suele ser una durísima combinación del sacrificio de pioneros, exploradores y militares: supervivientes natos cuyo destino lo escriben ellos mismos.

En este futuro en el que la supervivencia de la especie choca con la del individuo también hay unas nuevas entidades protagonistas, mecánicas y artificiales: unos robots llamados «módulos» que se comportan casi como las apps de nuestros dispositivos móviles, pero que bajo su aspecto humano esconde capacidades sobrehumanas. Pueden cuidar de un ser humano o acabar con él en una batalla sin escrúpulos; pueden mostrar en ocasiones una inteligencia superior, pero –lejos de respetar las utópicas tres leyes de Asimov– son más intrigantes incluso.

Es difícil contar algo más sin desvelar parte del argumento, pero tampoco se puede dejar de mencionar que la novela encantará a todos los públicos: tiene detalles técnicos estupendos y sorprendentes, historias de amor y naturalmente diálogos y descripciones tan detalladas y nítidas que sitúan a quien la esté leyendo en un cruce entre Aliens, Atmósfera Cero o Planeta Rojo.

El futuro de la exploración espacial no será probablemente límpido, sino más bien sangriento y sacrificado. Pero quizá algunos de los exploradores del futuro puedan aprovechar para leerse las 400 páginas de esta estupenda novela –que sin duda se les harán cortas– entre viaje y viaje por las estrellas.

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Por @Wicho — 12 de Marzo de 2015

Sir Terry Pratchett

— ¿Sir Terry Pratchett?
— Ah, hola cariño.
— Siendo la muerte, nunca creí que llegaría a conocer a mi creador.
— Demos un paseo.

Al enterarme de la noticia de su muerte he descubierto cuan poco hemos escrito de Sir Terry Pratchett en Microsiervos, lo que no quiere decir que no lo admiremos profundamente.

Sólo es que se ha ido mucho antes de lo que nos hubiera gustado a los amantes del Mundodisco, víctima de una extraña variante del alzheimer.

Y aunque esta sí es una despedida definitiva, nos quedan sus libros para homenajearlo.

¿Que no has leído nada de Sir Terry? ¡Corre a hacerte con Buenos Presagios o Dioses Menores, para ir empezando, y no te arrepentirás.

Y sí, Sir Terry se merece que, por una vez, saquemos un texto escrito en mayúsculas.

(La noticia anda por toda la Internet entera y por el MundoReal™, yo me enteré gracias a un tuit de @minibego del que saqué la cita con la que empieza esta anotación).

{Foto: Pratchett Himself (cc) Myrmi}

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Por @Alvy — 22 de Febrero de 2015

La isla del tesoro

El caballero Trelawney, el doctor Livesey y los demás me han encargado que ponga por escrito todo lo referente a la isla del Tesoro, de cabo a rabo, sin dejar otra cosa en el tintero que la posición de la isla, pues aún quedan allí riquezas que no han sido recogidas.

– Jim Hawkins

Por IBB. La isla del tesoro: un estudio gráfico y literario sobre la obra maestra de Robert Louis Stevenson. Mario vargas Llosa, Alejandro Jodorowsky, Rosa Montero, Fernando Savater, Vázquez-Figueroa y otros autores. 236 páginas, color. 20€. (Graphiclassic, 2015).

Un seis de enero de hace muchos años, unos improbables y cariñosos Reyes Magos dejaron sobre la mesa de mi comedor una caja de pinturas Alpino, una pequeña muñeca vestida con ropa que me resultaba conocida y un libro. Fue sobre todo el libro lo que llamó mi atención. No había oído nunca antes el nombre de su autor. Ni siquiera el título de la novela, La isla del tesoro, me decía nada, pero impelida por la curiosidad, lo abrí de inmediato y su primer párrafo atrajo mi atención.

A mediodía, mi madre hubo de repetir su llamada para sentarme a comer. Jim Hawkins me estaba contando una historia que abría a mis ojos un mundo desconocido y mágico. Un cofre, un mapa, una isla, un tesoro, piratas, marineros… ¡Que extraordinario regalo para acompañar las horas de las tardes grises y frías de un enero de temperaturas gélidas!

Sin duda, si Robert Louis Stevenson fuera un escritor de este siglo XXI, la isla vendría señalada con un GPS de última generación, el cofre podría ser una cápsula del tiempo y el mapa se escondería en un concurso de geocatching. Quizá el tesoro sería el mejunje a inyectar a cualquier Manchurian Candidate, La Hispaniola vendría de una galaxia lejana y desconocida, y el doctor Livesey, el capitán Smollett y John Silver el Largo formarían parte de una cuadrilla de alienígenas marinos —unos buenos, otros malos y alguno con pata robótica— que se valdrían de drones teledirigidos y láseres fulminantes en vez de mosquetes y machetes.

Hay que agradecer a Stevenson que nos retrotrajera al siglo XVIII y nos encandilara con bucaneros, tabernas y banderas negras. Hoy en día, en el que «pirata» es más bien sinónimo de «el que roba con un ordenador» (¿justicia o injusticia?) se pueden revivir aquellos tiempos de la mano de decenas de autores que debaten sobre la novela, como ya hizo la editorial con Moby Dick el año pasado. Con una cuidadísima edición y una bitácora (que no blog) que acompaña al tomo principal, es una obra de esas que conviene tener en papel porque tanto contenido como diseño e ilustraciones merecen la pena.

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