Por @Wicho — 26 de Marzo de 2017

The Eye With Which The Universe Beholds Itself por Ian SalesEn el universo de The Eye With Which The Universe Beholds Itself los Estados Unidos no ganaron la carrera por llegar primeros a la Luna sino que fue la URSS la que el 7 de julio de 1969 lograba imponerse en ella con el alunizaje del módulo lunar Zarya con Alexei Leonov a bordo.

De hecho tampoco sería Neil Armstrong el primer estadounidense en llegar a la Luna, ya que decidió abortar el aterrizaje del Eagle debido a los múltiples mensajes de error 1202 que lanzaba el ordenador de a bordo cuando el 20 de julio de 1969 él y Buzz Aldrin estaban a tan solo unos minutos de posarse sobre nuestro satélite. En su lugar fueron Charles «Pete» Conrad y Alan L. Bean los primeros en hacerlo cuando el Intrepid por fin conseguía alunizar el 19 de noviembre de 1969.

Y de hecho tras los problemas con el Apolo 13 los Estados Unidos se olvidaron por completo de la Luna para poner sus miras en Marte, donde sí llegaron los primeros el 23 de marzo de 1980 con la misión Ares 9, basada en la tecnología desarrollada para el programa Apolo.

Pero sería la única vez que un ser humano pusiera sus pies en Marte, ya que en sus nueve días en la superficie del planeta rojo el mayor Bradley Elliott descubrió señales inequívocas de la presencia de vida inteligente en el planeta.

Esta información fue convenientemente mantenida en secreto por el gobierno de los Estados Unidos hasta que la información traída de vuelta por Eliott les permite desarrollar motores que permiten viajar más rápido que la luz y que nos dan acceso a las estrellas.

Pero nuestra comprensión parcial acerca de cómo funcionan esos motores tiene un precio que alguien tendrá que pagar años después.

The Eye With Which The Universe Beholds Itself es el segundo de los relatos cortos de The Apollo Quartet de Ian Sales, en los que plantea universos o líneas temporales ligeramente distintos a la nuestra en las que la tecnología del programa Apolo es la protagonista, casi más que los personajes.

Por 3,15 euros en Amazon resulta una lectura la mar de entretenida y fácil de recomendar, aunque, eso sí, es como las películas de Marvel: hay que leer hasta el final, pasado el apéndice, que de hecho también forma parte del relato, para acabar de entenderlo.

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Por Nacho Palou — 20 de Marzo de 2017

En la charla Ted titulada Adventures of an asteroid hunter, Carrie Nugent (en inglés, subtitulado) dedica unos entretenidos minutos a hablar sobre su trabajo como cazadora de asteroides. De la importancia que juegan los asteroides en el desarrollo de la Tierra y también de por qué es necesario tener controlados al menos aquellos que están más próximos: “localizarlos a tiempo puede suponer nada menos que salvar la vida en la Tierra,” asegura.

Durante la charla Carrie sostiene en sus manos el fragmento de un asteroide, un objeto que es “anterior a cualquier artefacto humano, más viejo que los continentes y que los océanos y que la Tierra que los contiene. Este objeto se originó hace 4.000 millones de años; en los primeros días de la formación del Sistema Solar, cuando los planetas todavía se estaban formando. Este trozo de níquel y de hierro no resulta muy especial a simple vista, pero cuando se corta y se abre se puede ver que su estructura es diferente a la de los metales terrestres. Su interior revela cristales metálicos que sólo pueden formarse en el espacio, allí donde el metal fundido se enfría muy lentamente al perder apenas unas décimas de grado cada millón de años.”

En The Guardian, Confessions of an asteroid hunter Carrie Nugent relata también cómo la ciencia ficción, a través de películas como Star Wats, Deep Impact y Armageddon, estimuló su carrera de astrofísica especializada en asteroides,

Estoy convencida de que debo mi trabajo a esas dos películas [Deep Impact y Armageddon] Ninguna de las dos pretendía ser científicamente correcta, pero hicieron un buen trabajo comunicando el riesgo que suponen los asteroides para la Humanidad. Si conozco a alguien y me pregunta a qué me dedico puedo decir “busco asteroides.” Al principio recibiré alguna broma sobre Bruce Willis o el Armagedón y eso es genial porque significa que mi pequeño y confuso trabajo está en su radar: comprenden inmediatamente lo que hago y la importancia que tiene.

Carrie Nugent también es autora del libro (en inglés) Asteroid Hunters.

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Por @Wicho — 15 de Marzo de 2017

Anuario SINC 2016Como ya decía don Sebastián a finales del siglo XIX «hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad», y es algo que sigue plenamente vigente, así que resulta my difícil mantenerse al día.

El Anuario SINC, que se edita desde 2010, es un resumen de la actualidad científica de cada año que puede servir como punto de referencia para no perderse lo más importante, al menos desde el punto de vista del propio equipo de Sinc, que siguiendo un criterio periodístico escoge lo más relevante de las noticias que publican cada año en su web.

Todas las ediciones del anuario están disponibles para su descarga en formato PDF o para su lectura en línea.

En el de 2016, por ejemplo, hay cosas como la identificación por parte del grupo de Salvador Aznar, del Instituto de Investigación Bio- médica (IRB Barcelona, de las células responsables de iniciar y promover metástasis en diversos tipos de tumores humanos, el virus del Zika, o las ondas gravitacionales, aunque también encuentra su sitio un artículo sobre cómo puede afectar a las políticas sobre cambio climático la elección de Donald Trump.

Además, la mayoría de los contenidos de Agencia SINC están publicados bajo una licencia Creative Commons BY 3.0, con lo que puedes copiar, distribuir, comunicar públicamente y transformar dichos contenidos; aquí te explican las condiciones.

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Por @Wicho — 11 de Marzo de 2017

A la deriva en al Mar de las LluviasA la deriva en el mar de las Lluvias es un relato corto de ciencia ficción que tiene lugar en un universo paralelo al nuestro –o en una línea temporal alternativa si lo prefieres– en la que el programa Apolo no termina en 1972 con el Apolo 17 sino que sigue hasta 1979 con las misiones Apolo extendidas.

Estas misiones extendidas, que empiezan con el Apolo 21A/B, consisten en dos lanzamientos: uno en el que se lanzan suministros y otro tripulado en el que van astronautas que llevan a cabo misiones de larga duración en la superficie de la Luna. Los tripulantes del Apolo 25A/B, la última de estas misiones, pasan casi un mes en la superficie de la Luna a partir del 7 de julio de 1979.

En este universo alternativo el programa Apolo termina cuando la NASA y la Fuerza Aérea reciben la orden de concentrar sus esfuerzos en la Estación Espacial Freedom, cuyos primeros módulos son lanzados en 1980.

La estación incluye algunos módulos militares, pero los militares deciden que les interesa más tener una base en la Luna, que empieza a ser construida en 1984.

Y son los últimos nueve habitantes vivos de esta la Estación Lunar Falcon los protagonistas de este relato. Aislados en la Luna después de que un conflicto nuclear haya terminado con la vida en la Tierra su única esperanza es un extraño dispositivo experimental encontrado en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial conocido como la Campana.

Pero eso tampoco está muy claro, porque además la única forma que tienen de salir de la Luna es un módulo lunar que como mucho podría llevar a cuatro personas a la órbita de la Luna…

Me recomendó este relato Odo, y lo recomendaría sin dudarlo. Pero desde que lo compré ha salido publicado en español junto con otras siete historias cortas más en A la deriva en el mar de las Lluvias y otros relatos por menos de cinco euros, así que menos dudas aún para recomendarlo.

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