Por @Wicho — 25 de Abril de 2017

The crash detectives por Christine NegroniExplicar el motivo de los accidentes de avión no para que los familiares y amigos que quedan detrás puedan pasar página, que es algo muy necesario. Tampoco es para establecer responsabilidades, que también lo es. Se trata, sobre todo, de entender en qué forma fallan humanos y máquinas para que podamos evitar que se repita el accidente. Y por eso ponemos tanto empeño en solucionar este tipo de accidentes.

En los últimos años, además, estamos acostumbrados a que las explicaciones preliminares se hagan públicas en pocas semanas después de un accidente, en especial en el caso de los aviones de aerolínea.

Pero sin embargo aún hoy en día se producen accidentes que no podemos explicar, como la desaparición sin rastro del vuelo MH370 de Malaysia Airlines en marzo de 2014 nos hace recordar.

Christine Negroni, una periodista que lleva años escribiendo acerca del mundo de la aviación, explica en las primeras páginas de este libro su teoría acerca de lo que sucedió con el MH370, teoría que puede ser tan buena como otras muchas.

Pero el problema es que no tiene pruebas, así que lo más que puede hacer es poner ejemplos de otros aviones desaparecidos como el Hawaii Clipper en 1938 o el de Amelia Earhart en 1937, sin que aún me haya quedado muy claro qué relación guardan con el caso del MH370. En capítulos sucesivos habla de cómo ingerencias políticas pueden entorpecer la investigación de un accidente, de cómo errores de diseño pueden causarlos, y, cómo no, de cómo el factor humano es también un factor en los accidentes, aunque de como también a menudo lo es a la hora de evitarlos.

Pero siendo el título del libro The crash detectives, Los detectives de los accidentes, se me queda bastante flojo en lo que se refiere a hablar de ellos y sus métodos, ya que casi no salen ni se habla de ello.

Así que me he quedado un poco meh con el libro, aunque los 7,5 euros que cuesta la versión Kindle tampoco van a arruinarme.

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Por @Alvy — 23 de Abril de 2017

Tener un hijo con autismo / Melisa TuyaTener un hijo con autismo (Plataforma Editorial, 2017) es el último libro de Melisa Tuya (periodista, autora de Galatea y otros títulos, además de multi-bloguera: Madre reciente, En busca de una segunda oportunidad). Lo han descrito como «una visión optimista y realista de lo que es tener un niño con discapacidad en la familia» pero también es un relato pormenorizado y puesto en contexto de una década en la que la autora se enfrentó a esta situación en primera persona.

Los Trastornos del Espectro Autista se dan en uno de cada 100 o 150 nacimientos –según donde se consulte el dato– y en España hay unas 350.000 casos diagnosticados. Quien más, quien menos, conoce a personas que conviven con esta situación en distintos grados. Lo que sucede, tal y como explica Melisa al principio del libro es que cada caso es un mundo completamente diferente y el autismo acaba siendo un gran «cajón de sastre» en el que acaban todos aquellos niños cuyo desarrollo no transcurre «como era de esperar». Incluso para un mismo niño dos expertos pueden dar diagnósticos diferentes. Y con el paso de los años el tipo y grado de trastorno del desarrollo también pueden variar.

El caso es que dentro de estos trastornos entran los niños que no hablan, los que solo usan lenguaje visual pero también los que lo hacen con excesiva «corrección»; los que son altamente dependientes y los que pueden ser adultos autónomos, los rígidos de costumbres y los flexibles, los torpes y los ágiles, los tranquilos y los más activos… Toda una casuística tan distinta como individuos hay.

Dado que el diagnóstico del autismo no es fácil y no existen pruebas que puedan decir en el momento del nacimiento si un niño va a desarrollarlo o no, casi imposible es para los padres (que no son especialistas, y muchas veces inexpertos con los bebés) detectarlo pronto. Una de las cosas que explica la autora es que en caso de la más mínima duda es mejor acudir a los especialistas tan pronto como se tenga una sospecha de que «algo no va bien». Los diagnósticos tempranos ayudan a aplicar terapias y pautas que pueden empezar a ayudar en cuanto se pongan en práctica.

A lo largo del libro Melisa no sólo explica cómo han sido algunos de los detalles del día a día con su hijo (más de diez años), sino también los de otros niños de familias con las que se relacionan: grupos de padres, colegio, centros de terapia. También describe lo que personalmente considera que es lo más importante para hacerse con la situación y compatibilizar la vida en familia, la escuela, el trabajo y actividades como viajar, siempre desde un poco de vista positivo y optimista.

Creo que este libro es importante e interesante no solo para quienes experimenten la situación en primera persona o tengan cerca a familias en las que haya niños autistas, sino también para cualquiera que quiera entender de primera mano cómo es esta convivencia y las formas que hay de afrontarla, desterrando algunos falsos mitos y sobre todo afrontando la situación valientemente.

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Por @Wicho — 23 de Abril de 2017

Libros, libros, libros…

Si un libro está bien escrito, siempre me parece que es demasiado corto.

– Atribuida a Jane Austen,
aunque es de Catharine (Kitty) Percival,
la protagonista de Catharine or the Bower

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Por @Wicho — 22 de Abril de 2017

Cosmódromo por Ruben AzorínTras el lanzamiento en una misión que no era aquella para la que llevaba años entrenándose el cosmonauta Yuri está completamente desconcertado.

«Una sonda de exploración no está preparada para llevar tripulantes.»

Ese fue mi primer pensamiento al recobrar la consciencia. Exactamente el mismo que antes de someterme a la sedación. Incluso llegué a pensar que el tiempo no había transcurrido y que por lo tanto seguía en la vaina de criosueño aguardando la ignición, lejos del control táctico de lo que iba a ser una exploración espacial teleguiada y paradójicamente tripulada por un único cosmonauta.

Y ese fue también mi corolario, que transmití al comandante Bostok unas horas antes de ese mismo día. Ese mismo día en el que toda mi carrera de Relaciones Internacionales en el MGIMO, toda mi preparación en la Universidad Estatal Aeroespacial de Siberia y todos mis anhelos profesionales y personales se vieron trocados. Ese mismo día en que el comandante me comunicó que la misión tripulada a Marte se había cancelado y que se me había designado para realizar una travesía alrededor del Sistema Solar en una sonda experimental.

Pero en cuanto consigue salir de su nave descubrirá que las cosas son mucho más extrañas de lo que sospechaba, ya que no está donde se supone que tiene que estar y pronto descubre que, quizás tampoco esté cuando se supone que tiene que estar.

Y conforme va explorando su entorno pronto se da cuenta de que tanto su misión como las de sus compañeros lanzadas desde el cosmódromo de Vostochni no son lo que parecen ser.

Cosmódromo más que una novela es un relato corto –tiene 146 páginas en su versión árboles muertos– que te puedes leer tranquilamente de una sentada; de hecho probablemente lo hagas porque según se van complicando las cosas quieres ver de una vez qué está pasando… y quizás ese sea el peor problema de Cosmódromo si te van los finales empaquetados con un lazo.

Pero en cualquier caso, por dos euros en formato Kindle, es muy recomendable para pasar un buen rato.

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