Por Nacho Palou — 22 de Mayo de 2017

Logo eurovision rtf

Esta imagen de 1954 compartida en Twitter por Andrew Wiseman revela al montaje físico con hilos, madera y la iluminación adecuada que resultaba en el famoso logo de Eurovisión que durante años aparecía acompañado del Te Deum de Marco Antonio Charpentier (¡gracias Julián!) justo antes de que comenzara el concurso musical. En de la foto es el que se usaba para la RTF (Radiodiffusion Télévision Française) pero era igual para todos los países participantes, igual que el que aparecía en la televisión española con las siglas TVE.

En When TV Logos Were Physical Objects se muestran algunos ejemplos más de cómo se hacían los logos para televisión hace cincuenta años o incluso menos, antes de la existencia de los ordenadores personales y de los efectos digitales.

Me han parecido especialmente ingenioso los cacharros físicos que se utilizaban en la BBC para las cortinillas e inicios de programas.

Menos ingenioso pero más elaborada era la cortinilla de inicio de programas que el canal HBO usaba en los años de 1980. Aunque parece tratarse de una animación en realidad el efecto se conseguía filmando una versión del logo de la cadena construido con acero cromado al que se le añadían efectos visuales de estrellas y de luz conseguidos con el movimiento de láminas y de transparencias superpuestas. Eso sin contar la detallada ciudad a escala con vehículos en movimiento que el espectador sobrevolaba antes de la aparición del logo.

Recientemente la serie Stranger Things recuperó algunas de estas viejas técnicas para producir la secuencia de apertura de los capítulos, un proceso que incluye papel de acetato y una linterna. De forma parecida la música de la serie está interpretada con sintetizadores analógicos de los años de 1970 y 1980.

Vía Colossal, Co.Design.

Relacionado,

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 16 de Mayo de 2017

La Fox estrena en breve The Orville, una parodia bastante a degüello de Star Trek en la que incluso muchos de los personajes parecen extraídos, retorcidos humorísticamente y vueltos a poner en una especie de Enterprise tripulado por un equipo completamente disfuncional.

La producción es del insigne Seth MacFarlane, más conocido por Padre de familia y sus secuelas y por papeles en todo tipo de películas y series locas, incluyendo algún episodio de Star Trek: Enterprise, lo cual es toda una garantía de calidad. (O no: recordemos el infame Ted). Y el director es John Favreau, que produjo todos los Iron Man y alguna más de Marvel y también Cowboys y Aliens.

El propio Seth MacFarlane es Ed, el capitán de la nave, que como dicen «no es que sea precisamente la nave insignia de la flota». De momento la primera temporada tiene 13 episodios, de los cuales llega este avance ya tiene hilarante buena pinta.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 16 de Mayo de 2017

Genius

Genius (2017) es una serie-documental de National Geographic acerca de la vida y obra de Albert Einstein, uno de los mayores genios científicos del siglo XX y de todos los tiempos – y si no el más grande al menos el más «popular».

Esta serie –que ya ha tardado en tomar forma– transcurre en dos épocas distintas: por un lado la juventud de Einstein desde que termina la escuela y comienza a intentar sacarse un doctorado en alguna universidad o encontrar algún trabajo que le complazca y por otro el Einstein maduro que enseña en Alemania a principios de los años 30, cuando el auge del nazismo le hace emigrar a Estados Unidos, donde enseñaría en el Instituto de Investigación Avanzada de Princeton.

De momento se han emitido tres episodios y hay que reconocer que tiene un estupenda producción y cubre con las expectativas. Eso sí: no es un documental en el que aprender física ni entender sus teorías y trabajos, sino donde revisar cuáles fueron sus circunstancias personales en cada época: sus complicadas relaciones familiares, con sus diferentes novias y esposas (en especial la brillante Mileva Marić) y el transfondo político que le rodeó durante su vida.

La primera temporada tendrá diez episodios y de momento ha resultado tan exitosa que ha sido renovada para una segunda temporada, aunque todavía no se ha desvelado sobre qué tratará exactamente.

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 9 de Mayo de 2017

Blade Runner 2049

Ayer se hizo público el trailer final oficial de Blade Runner 2049, que se estrenará el 6 de octubre de este año en todo el mundo. Esta circunstancia lleva una década angustiando al personal, especialmente a tanta y tanta gente que considera Blade Runner la mejor película de ciencia ficción de todos los tiempos y por supuesto la mejor de la historia del cine para quienes no tienen edad de haber apreciado Casablanca, Lo que el viento se llevó, El Padrino, Cadena perpetua o –por qué no– incluso Star Wars. Por cierto que Blade Runner no se llevó ni un Óscar.

La cuestión es que la película estaba basada como todo el mundo sabe en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, una novela de Philip K. Dick de la que nunca se escribió una segunda parte. Por tanto cualquier obra derivada del clásico parece algo «antinatural» y condenado al fracaso. Pero no siempre debería ser así. He aquí algunas razones:

  • Han existido continuaciones de Blade Runner en forma de novela: Blade Runner 2: The Edge of Human (K. W. Jeter, 1995) de escaso éxito – tan poco que también existen una tercera y cuarta parte. Incluso la segunda novela contradice a la primera en diversos aspectos; nadie se acuerda ya de ninguna de ellas.
  • También ha habido continuaciones en forma de videojuegos. Del de 1985 para Commodore, Spectrum y Amstrad ni hablamos. El Blade Runner de Westwood Studios de 1997 no era exactamente una secuela sino más bien una historia desarrolla en paralelo con la película. Aunque estaba bien para la época de los primeros juegos en CD y ganó algún premio tampoco pasó a la historia.
  • Existen innumerables películas con segundas partes de las que nadie se acuerda y que en nada afectaron al original. Personalmente recuerdo la megadecepción de Los inmortales II: El desafío (auténtica basura), pero también existen versiones «oficiales» como La bella durmiente 2 (mala época para Disney con el vídeo) o Tiburón 2 (e incluso un infame Tiburón 3-D) y no han dañado más que ligera y temporalmente la mente de quienes las han visto: nada permanente.
  • Hay muchas segundas partes que ni fú ni fa. Era difícil llegar al nivel de Matrix, pero Matrix Reloaded entró dentro de lo aceptable aunque la tercera parte (Matrix Revolutions) ya hundiera un poco en la miseria la historia. Otras secuelas y reboots de la época tampoco estuvieron mal años después; recordemos Tron: Legacy.
  • En algunos raros casos las secuelas superan a los originales. Es cierto que es poco habitual que suceda, pero público y crítica coinciden en que ciertas sagas han tenido una mejor segunda parte que primera; ahí están Aliens, Terminator 2 o Mad Max 2. Y generalmente hasta se considera Star Wars: El imperio contraataca superior incluso a Star Wars: Una nueva esperanza o Regreso al futuro II a la primera parte, como Indiana Jones y el templo maldito a su predecesora.

El factor clave en esto de las secuelas suele ser que no estén demasiado separadas en el tiempo y que la dirección o producción se mantenga. Muchas de esas «buenas secuelas» las rodaron los mismos directores o en una época cercana (Robert Zemeckis los Regreso al Futuro, James Cameron los Terminator).

Con Blade Runner 2049 estamos a 35 años de distancia y con un director distinto – aunque es un lujo que sea Denis Villeneuve y esté supervisado por la producción de Ridley Scott, el director original. ¡Si hasta está Harrison Ford! Todo eso puede ayudar. Seamos prácticos: también El despertar de la fuerza dejó buen sabor y habían pasado más de tres décadas – a pesar de que el director era un chaval cuando se estrenó la original.

Creo que con Blade Runner 2049 puede suceder que esté tan bien como pinta el trailer, al menos deje un buen sabor de boca o como mucho «ni fú ni fa»… Pero tampoco creo que dañe irremediablemente al original ni nada parecido (difícil o imposible será que lo supere). En cualquier caso buena materia prima tiene. Y más nos vale, porque a nada que vaya bien ya estarán pronto preparando la tercera y cuarta partes… Con Harrison Ford o sin él.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear