Por @Alvy — 11 de Enero de 2017

Objetos cotidianos convertidos en Lego

Este Lego photography project es un trabajo del diseñador gráfico y fotógrafo polaco Michał Kulesza. Básicamente consiste en fotografiar escenas cotidianas en las que los objetos más comunes han sido reemplazados por sus equivalentes en Lego.

Objetos cotidianos convertidos en Lego

Entre los objetos hay comida y bebida, ropa e incluso los pelillos que corta la afeitadora al acicalarse. Desde luego un par de esos huevos fritos para desayunar se antojan apetecibles.

(Vía Laughing Squid.)

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Por @Wicho — 10 de Enero de 2017

Me he quedado ojiplático con este P-51D de radiocontrol a escala 1:96. Mide poco más de 11,5 centímetros de envergadura y pesa tres gramos, pero a pesar de ello tiene controles para ocho funciones: alerones, timón de profundidad, timón de dirección, motor, flaps, tren de aterrizaje, luces de navegación, y otras luces más que simulan las ametralladoras.

P-51D de Martin Newell
Las gafas miden 12,5 centímetros de ancho

Es obra de Martin Newell, que también tiene un Spitfire de tamaño similar. Hay un PDF que explica cómo está hecho por dentro.

En este vídeo se puede intuir –más que ver, por su reducido tamaño– el P-51 en vuelo, aunque para que el avión fuera manejable Martin tuvo que añadir un estabilizador de tres ejes al receptor.

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Por Nacho Palou — 9 de Enero de 2017

A pesar de sus 4,8 metros de envergadura este A320 teledirigido apenas pesa 350 gramos y vuela grácilmente. Eso sí, sólo vuela en interiores y aunque se propulsa con motores eléctricos y gira usando alerones en las alas en realidad este A320 “hinchable” se mantiene en el aire porque está lleno de helio, de modo que en realidad tiene más de dirigible que de avión.

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Por @Alvy — 9 de Enero de 2017

Como nos recuerda Karl Smallwod de Today I Found Out, todo aquel que haya experimentado ese gran momento de dolor instantáneo que se produce al pisar piezas de Lego con los pies descalzos sabrá que es «sólo comparable a que te claven en el pie un cuchillo untado en veneno de avispas».

El asunto no es baladí, y provoca un miedo a caminar descalzo por las casas en las que hay niños sueltos jugando con Legos, quizá porque las plantas de los pies son unas de las superficies más sensibles de nuestro cuerpo, junto con los labios, las manos y los genitales.

En el vídeo se muestran algunos cálculos y algunas de la razones físicas de este gran dolor. Lo primero es que las piezas de Lego son tremendamente sólidas; las más normales (2×2) pueden soportar unos 432 kilos de peso antes de comprimirse: así que un pie delicado tiene todas las de perder en el enfrentamiento. Dicen que los Legos son son el tipo de objeto ultra-sólido que uno no se espera encontrar tirado en el suelo de una casa.

Según los cálculos físicos, incluso sin ejercer una fuerte presión –simplemente estando de pie– una persona de 75 kilos ejerce unos 3 millones de pascales de presión sobre la superficie de una pieza de 2×2M; por compararlo con algo: unas 32 veces la presión atmosférica. El resto del pie (y el otro pie, con suerte) acabará «rodeando» la pieza, que por su estructura es prácticamente indeformable. Pero la colisión es algo demasiado doloroso como para que no afecta a la que es una de las zonas más sensibles del cuerpo. ¡Cuidado al caminar por donde hayan estado los niños!

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