Por Nacho Palou — 30 de Junio de 2015

Bluristic-Ejemplo-Putebyte

La app para móviles Bluristic (en Google Play, en App Store; ~1,90€) permite tomar fotografías un tanto peculiares y con efectos chulos, combinando en una misma imagen diferentes ‘tiempos de exposición’. Esto significa que en una misma fotografía habrá partes congeladas, nítidas, y partes que captan el movimiento y que se muestran borrosas.

Para lograrlo la aplicación utiliza un visor en la pantalla. Aquello que se mantenga encuadrado dentro del visor se capturará como una imagen fija. En cambio todo lo que permanece fuera del visor parecerá estar captado con una exposición más larga —en realidad es una superposición de una secuencia de fotografías— y se mostrará borroso en la imagen final; el movimiento capturado podrá estar causado por al movimiento de la cámara, por el movimiento de objetos en la escena o por ambas cosas a la vez.

De este modo la app simula, por ejemplo, fondos desenfocados en retratos (fijando el foco en el rostro y haciendo pequeños movimientos con el móvil, tal y como se explica en este tutorial); barridos de cámara al capturar objetos en movimiento o la desaparición de los sujetos en movimiento (vehículos o personas, por ejemplo) de una escena en la que sólo aparecerán —se mostrarán de forma nítida— aquellos objetos que se mantienen estáticos durante el tiempo que dure la captura, que es de unos diez segundos como máximo.

La aplicación es bastante sencilla, aunque en los ajustes tiene una opción para desbloquear funciones algo más avanzadas, como por ejemplo elegir el método en el que se superponen las diferentes exposiciones que formarán la imagen final o cambiar la resolución — limitada a un máximo de 2,8 mpx en cualquier caso.

Aunque Bluristic es fácil de utilizar, para obtener resultados interesantes hay que practicar un poco y aprender cómo funciona y descubrir qué cosas resultan o permiten obtener imágenes mejores y más interesantes. Pero una vez que se le coge el tranquillo Bluristic ofrece muchas posibilidades y es muy divertida.

Algunos ejemplos se pueden ver en el vídeo o en la cuenta de Instagram de Johannes Pfahler / PyteByte, el autor de la aplicación.

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Por @Alvy — 29 de Junio de 2015

El efecto que puede verse en este montaje se produce cuando se filma una guitarra con una cámara digital convencional con un sensor CMOS; el efecto de la vibración de las cuerdas queda resaltado debido a cómo se realiza el escaneo línea-a-línea de la imagen. Sin embargo esto es algo imposible de ver con el ojo desnudo, hace falta mirar al visor de la cámara para apreciar el efecto. Es parecido a lo que sucede al grabar las hélices de aviones y helicópteros o cuando se experimenta con diferentes frecuencias de grabación.

En este montaje que se presentó el el SigGraph además se utiliza un sintetizador y un PC para controlar un proyector que emite luz en diferentes frecuencias; el resultado es que la distorsión sí que parece suceder en tiempo real cuando se hace coincidir con frecuencias como 60 Hz.

Un detalle muy divertido que puede verse al final es que también se pueden añadir colores y texturas, que dejando aparte el –ligeramente molesto– parpadeo, proporcionan un resultado de lo más vistoso.

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Por @Alvy — 29 de Junio de 2015

El poderoso zoom óptico de la Nikon Coolpix P900 (×83) ha hecho que algunos redefinan medio en serio medio en broma lo que es esta cámara de fotos, convirtiéndola en «un telescopio que además sirve para hacer fotos normales y corrientes». Como puede verse en el vídeo de demostración de un aficionado –hay cientos en YouTube– con la ayuda de un buen trípode el efecto es resultón y poderoso, al menos para una cámara de unos 600 euros (gama «Bridge»).

Hay que tener en cuenta que esta ampliación es tan grande que es prácticamente imposible conseguir fotos o vídeos decentes sujetando la cámara simplemente con las manos (debido a los inevitables movimientos); utilizar un trípode se hace casi obligatorio a partir de un ×20 o ×40, por establecer algún límite.

Aquí otro que muestra la realidad de la ampliación:

El resultado también está un poco pixelado y «ruidoso» pero es interesante y además algo al alcance de mucha gente, aunque a los profesionales de la fotografía (¡o de la astronomía!) esta solución les pueda dar dentera.

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Por @Alvy — 25 de Junio de 2015

Ventanas del Mundo

André Vicente Gonçalvez tiene esta preciosa página sobre un proyecto titulado Ventanas del mundo que consiste en recopilar fotografías de ventanas de diversas ciudades y luego realizar un fotomontaje con todas ellas.

Hay muchas ciudades de Portugal, su tierra natal, pero también están Venecia, Burano o la zona de los Alpes. Es interesante que cada grupo muestre ciertas pautas en cuanto a forma y colores: las ventanas venecianas están casi todas rematadas por un peculiar arco; en Burano dominan los estilos multicolores; en cambio en la ciudad portuguesa de Évora casi todas son una combinación de tonos blanco y amarillo-albero.

Quien quiera emularle y se anime con un proyecto similar en condiciones solo tiene que salir a la calle y ponerse a disparar con buena luz. Un par de técnicas resultarán útiles: una, corregir la perspectiva con Photoshop, Lightroom o algún otro programa adecuado - el cambio es notorio. La otra es unificar los tamaños, de modo que más o menos todas ellas sean similares - la ventana, no el «marco». De esta forma, y procurando también que brillo y contraste sean similares, al realizar el montaje el resultado resultará mucho más agradable y armonioso.

(Vía Taxi.)

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