Por Nacho Palou — 15 de Agosto de 2017

River of Blue

Según Wikipedia, “La timidez entre árboles es un fenómeno observado en algunas especies arbóreas en el cual las copas de árboles frondosos no se tocan entre sí, formando un dosel con brechas.​ El fenómeno es más prevalente entre árboles de la misma especie, pero también ocurre entre árboles de especies diferentes.”

Esta es uno de esos fenómenos curiosos cuyas causas se desconocen, a pesar de que se observó por primera vez (desde un punto de vista científico) hace un centenar de años. A pesar de que el porqué es incierto, botánicos y científicos aceptan como válidas varias causas, individuales o en conjunto. La más aceptada es que se trata de un comportamiento destinado a evitar la propagación de larvas de insectos que dañan las hojas.

También serviría para evitar darse sombra entre ellos, maximizando la eficiencia de la fotosíntesis: “las plantas son capaces de percibir la proximidad de sus vecinos mediante la detección de luz roja lejana retrodispersada”, un mecanismo parecido la utilizado por las plantas, percibiendo la luz azul, para evitar las zonas con sombra.

Sin embargo también existe la posibilidad de que no se trate de un comportamiento “voluntario” de los árboles, sino de una poda recíproca entre árboles debido a la fricción cuando los mueve el viento; este contacto habitual debido al viento acaba por destruir los nódulos de crecimiento laterales, impidiendo que los árboles sigan creciendo en esa dirección — en aquella en la cual hay otro árbol: “en razón a dicha interpretación la flexibilidad variable en ramas laterales guarda una gran relación con el grado de timidez (botánica).”

Fotografía: (CC) Refractor.

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