Por @Wicho — 1 de Diciembre de 2017

NO2 sobre Europa

Aunque aún está en su fase de puesta en marcha la Agencia Espacial Europea ha presentado ya los primeros resultados obtenidos por el instrumento Tropomi del satélite medioambiental Sentinel 5P.

Tropomi (TROPOspheric Monitoring Instrument) es un espectrómetro sensible a los rayos ultravioleta, la luz visible visible, y al infrarrojo cercano y de onda corta con el objetivo de monitorizar los niveles de ozono, metano, formaldehído, aerosoles, monóxido de carbono, NO2 y SO2 en la atmósfera.

La imagen de arriba, por ejemplo, muestra los niveles de dióxido de nitrógeno, un producto del escape de los vehículos con motor de explosión y de la quema de combustibles fósiles en procesos industriales. Y es fácil ver que sobre los Países Bajos, la zona del Ruhr en Alemania, el valle del Po en Italia, y sobre partes de España como Barcelona, Madrid, Valencia y Zaragoza la cosa está muy malita.

También ha detectado concentraciones elevadas de monóxido de carbono sobre partes de África, América del Sur y Asia.

***

Sentinel 5P en órbita

Tropomi tiene menos capacidades que el instrumento pensado para la misión Sentinel 5, que también será un espectrómetro, aunque más sensible, pero ha sido lanzado como solución intermedia mientras éste no esta listo –en 2021 si todo va según lo previsto– para evitar que se pueda producir un hueco en los datos disponibles.

Y es que de dos instrumentos que venían haciendo estas mediciones el instrumento Schiamachy del Envisat cascó en 2012 junto con el resto del satélite, y el del OMI del satélite Aura de la NASA sigue en servicio pero ya ocho años más allá de su duración prevista, con lo que en cualquier momento puede cascar también.

Aún así Tropomi muestrea bandas de 2600 kilómetros de ancho con una resolución de 3,5×7 kimlómetros y dadas las características de su órbita es capaz de mapear todo el planeta cada 24 horas.

Los satélites Sentinel forman parte del programa Copérnico de la Agencia Espacial Europea y la Unión Europea, que es una red de vigilancia medioambiental que tiene como objetivo mantener bajo observación la superficie de la Tierra, sus océanos, y su atmósfera para poder contribuir con datos a la toma de decisiones ambientales y de seguridad.

El programa Copérnico está en Twitter como @CopernicusEU; el programa de observación terrestre de la ESA está en @ESA_EO.

Relacionado,

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Wicho — 1 de Diciembre de 2017

El 30 de noviembre de 2017 terminó de forma oficial la temporada de huracanes del año en el Atlántico.

Ésta incluyó 17 tormentas lo suficientemente fuertes como para que se les pusiera nombre, seis de las cuales se convirtieron en huracanes de categoría 3, 4 ó 5. Ha sido la séptima más activa desde que en 1851 empezamos a guardar registros de estas coasas; la más activa desde 2005.

Nombres de huracanes atlñanticos para 2017
Casi nos quedamos sin nombres de tantos huracanes que hubo. Los nombres los pone la Organización Meteorológica Mundial

A los científicos les cuesta hacer afirmaciones categóricas, así que por ninguna parte verás que afirmen que la violencia de esta temporada de huracanes está relacionada con el calientamiento global. Pero en seis meses empieza la temporada de huracanes en el Alántico de 2018… y veremos cómo de fuertecilla viene.

(Vía NOAA).

Relacionado,

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por Nacho Palou — 22 de Noviembre de 2017

Emisiones crecimiento union europea 1990 2016
GDP = Producto Interior Bruto; GHG = Gas de efecto invernadero.

La Unión Europea ha reducido sus emisiones de gases causantes del efecto invernadero en un 23 por ciento entre 1990 y 2016, mientras que la economía ha crecido un 53 por ciento, según la Comisión Europea. “La UE se mantiene encaminada hacia su objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en 2020. En 2016, las emisiones de la UE disminuyeron un 0,7 por ciento, mientras que el PIB creció un 1,9 por ciento.”

La UE y China lideran el compromiso del Acuerdo de París que tiene como objetivo reducir las emisiones para mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de los 2 grados con respecto a los niveles preindustriales. La reciente solicitud de Siria para sumarse al acuerdo convierte a EE UU en el único país que lo rechaza. EE UU es uno de los países más contaminantes del mundo.

El problema es que a nivel global vamos fatal.

Más en el informe Two years after Paris – Progress towards meeting the EU's climate commitments.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por Nacho Palou — 21 de Noviembre de 2017

El vídeo de Vox, The environmental cost of free two-day shipping, expone algunos de los problemas mendioambientales asociados al uso creciente del comercio electrónico. Más compras por internet significa más camiones de reparto recorriendo más kilómetros por las ciudades, lo que a la vez supone un incremento en las emisiones contaminantes y de gases causantes del efecto invernadero, como el CO2.

También repasa algunas de las soluciones que se están desarrollando para reducir este impacto: desde el uso de semáforos inteligentes, que minimizan el tiempo que los camiones de reparto permanecen parados y al ralentí en los semáforos, la optimización del tráfico y de la circulación de camiones por carreteras (el platooning, que reduce el consumo en hasta un 20 por ciento) o la optimización de las rutas evitando los giros a la izquierda, que (en EE UU, donde la norma es ligeramente diferente) en muchas intersecciones supone permanecer un menor tiempo detenido a la espera de poder pasar. Con este último método, desarrollado en los años de 1970, se ha ahorrado asta ahora la emisión de 100.000 toneladas de CO2, equivalente a la circulación de 21.000 vehículos.

El problema sin embargo tiene más que ver con los medios de transporte utilizados más que con la compra online en sí misma. En ese sentido cada vez más compañías están adoptando los vehículos eléctricos. Por ejemplo, UPS está electrificando 1500 de sus furgones de reparto y Deutsche Post DHL explora el desarrollo de furgones eléctricos pequeños y eficientes. Por otro lado hace unos días Tesla presentó su tractocamión.

El uso de furgones de reparto eléctricos elimina “de golpe y porrazo” cualquier emisión local desde esos vehículos. Esto ya por sí mismo supone una ventaja en la reducción de la contaminación en tornos urbanos y en el índice de calidad del aire, y por extensión de los problemas asociados a ella empezando por los problemas de salud que provocan en las personas. Otra cosa es que esos vehículos se carguen con energía procedentes de fuentes renovables o no, usando redes eléctricas más o menos sucias o limpias.

Otro problema medioambiental principal asociado a las compras por internet es el del empaquetado (el famoso paquete de pilas de AA que llega en una caja gigante envuelto en medio metro de plástico de burbujas), y en ese en teoría debería tener una solución más sencilla.

Así que en realidad el problema principal de las compras por internet tiene más de problema con los vehículos con motor de combustión que de otra cosa; porque además en muchos casos el gesto de comprar por internet reduce también el uso del coche particular. La ironía es que la solución más sencilla y efectiva —usar furgones eléctricos— tampoco resuelve el problema del todo si no se cambian los modelos energéticos.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear