Por @Alvy — 1 de Julio de 2015

Motor Mood

MotorMod es una forma simpática de dar las gracias a otros conductores en la carretera. Todo lo que hay que hacer es pulsar el botón y se enciende la lucecita de la carita sonriente simbolizando un ¡gracias!. Nada de cláxones ni ráfagas ni nada tan vistoso. Como herramienta de comunicación-no-verbal fácil de instalar, usar y entender tiene su encanto. Hay demo, dentro vídeo:

Instalarlo es tan fácil como pegarlo con un par de adhesivos en la ventana trasera del vehículo; el botón tiene un tamaño grande y vistoso, y se puede poner también en cualquier lugar del salpicadero, de modo que no despista al conductor — al menos a quien lo pulsa, a los de otros vehículos no sabemos. En su ridícula simpleza radica probablemente su aceptación: ya está en Kickstarter recaudando fondos y lleva casi la mitad de los 130.000 dólares que necesitan en unos días.

{Nota: a saber la normativa legal que se aplicaría a este aparato en España. Pero si por alguna razón legal a alguien le multan por llevar una lucecita de estas en la ventanilla me iría con una bolsa de palomitas a ver a los abogados de ambas partes discutiendo sobre somera tontería.}

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Por Nacho Palou — 30 de Junio de 2015

Bluristic-Ejemplo-Putebyte

La app para móviles Bluristic (en Google Play, en App Store; ~1,90€) permite tomar fotografías un tanto peculiares y con efectos chulos, combinando en una misma imagen diferentes ‘tiempos de exposición’. Esto significa que en una misma fotografía habrá partes congeladas, nítidas, y partes que captan el movimiento y que se muestran borrosas.

Para lograrlo la aplicación utiliza un visor en la pantalla. Aquello que se mantenga encuadrado dentro del visor se capturará como una imagen fija. En cambio todo lo que permanece fuera del visor parecerá estar captado con una exposición más larga —en realidad es una superposición de una secuencia de fotografías— y se mostrará borroso en la imagen final; el movimiento capturado podrá estar causado por al movimiento de la cámara, por el movimiento de objetos en la escena o por ambas cosas a la vez.

De este modo la app simula, por ejemplo, fondos desenfocados en retratos (fijando el foco en el rostro y haciendo pequeños movimientos con el móvil, tal y como se explica en este tutorial); barridos de cámara al capturar objetos en movimiento o la desaparición de los sujetos en movimiento (vehículos o personas, por ejemplo) de una escena en la que sólo aparecerán —se mostrarán de forma nítida— aquellos objetos que se mantienen estáticos durante el tiempo que dure la captura, que es de unos diez segundos como máximo.

La aplicación es bastante sencilla, aunque en los ajustes tiene una opción para desbloquear funciones algo más avanzadas, como por ejemplo elegir el método en el que se superponen las diferentes exposiciones que formarán la imagen final o cambiar la resolución — limitada a un máximo de 2,8 mpx en cualquier caso.

Aunque Bluristic es fácil de utilizar, para obtener resultados interesantes hay que practicar un poco y aprender cómo funciona y descubrir qué cosas resultan o permiten obtener imágenes mejores y más interesantes. Pero una vez que se le coge el tranquillo Bluristic ofrece muchas posibilidades y es muy divertida.

Algunos ejemplos se pueden ver en el vídeo o en la cuenta de Instagram de Johannes Pfahler / PyteByte, el autor de la aplicación.

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Por Nacho Palou — 29 de Junio de 2015

Maquina-De-Escribir-Impresora-Arduino

Smith Corona Typewriter to Printer Hack describe el proyecto de convertir una máquina de escribir eléctrica Smith Corona Sterling 12 en una impresora.

En el vídeo la máquina interpreta la sinfonía The Typewriter compuesta por Leroy Anderson en 1950 que se toca, precisamente, con una máquina de escribir — y al parecer no es nada fácil de interpretar ‘a mano’.

El sistema funciona con un ordenador MacBook, una placa de circuito impreso, Arduino, una campanilla y una máquina de escribir eléctrica controlada mecánicamente con solenoides que pulsan las teclas que escribe e interpretan la sinfonía —aunque la máquina de escribir sea eléctrica requiere la pulsación física de las teclas para funcionar.

El proyecto completo con los circuitos y el software se detallan en la página del proyecto de Chris Gregg.

Vía Hackaday.

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Por Nacho Palou — 22 de Junio de 2015

Bateria-Origami-Papel

En Gizmag, “Origami battery” made from paper and dirty water for just a few cents,

Seokheun “Sean” Choi, ingeniero de la Universidad de Binghamton en Nueva York, ha desarrollado una batería que produce electricidad a partir del proceso de respiración de bacterias en agua sucia sobre una hoja de papel (…) El papel puede doblarse al tamaño de una caja de cerillas. Utiliza un cátodo de bajo coste hecho con níquel líquido que se pulveriza por una de las caras de una hoja de papel convencional. La hoja se pliega de forma concreta, como un origami, para conformar una estructura tridimensional de baterías apiladas.

La batería de níquel-aire produce apenas unos poco microvatios de potencia, aunque apilando varias de ellas Choi fue capaz de encender un pequeño led. Sin embargo, esa pequeña cantidad de energía sí puede ser suficiente para hacer funcionar pequeños sensores y biosensores construídos con papel,

En los últimos años se ha incrementado significativamente el desarrollo de biosensores capaces de contribuir en la detección temprana y al seguimiento de enfermedades. En particular, en el tercer mundo los biosensores diseñados para detectar enfermedades comunes podrían salvar numerosas vidas.

Este tipo de biosensores serían susceptibles de recibir energía a partir de este tipo de batería, especialmente en lugares remotos y con bajos recursos; el coste de una batería de este tipo rondaría los cinco centavos, con la ventaja de que cualquier fuente de agua sucia provoca la actividad bacteriana —haciendo que la batería proporcione electricidad— y con la ventaja adicional de que puede usarse papel convencional, que además es biodegradable; únicamente sería necesario el cátodo en espray. Y saber cómo doblar el papel, claro.

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