Por Nacho Palou — 29 de Julio de 2015


Hacia 1912 esta señora tan tapada cargaba su coche eléctrico Columbia Mark 68 Victoria

«En los coches la electricidad es la opción. No tienen marchas que chirrían ni confusas palancas, no usan gasolina peligrosa y maloliente y no hay ruidos»

—Thomas Edison.

1880-1920 The first electric cars, una recopilación de fotografías de los primeros coches. No de los primeros coches eléctricos, sino de los primeros coches — porque a finales del Siglo XIX y principios del Siglo XX la mayoría de los automóviles eran eléctricos.


Hasta 240 km recorría con una carga de batería este coches eléctrico, en 1910.

La principal diferencia es que en aquella época los coches (eléctricos o no) eran bastante bastante más lentos que ahora, con velocidades de 30 o 40 km/h, lo cual en aquella época era rápido. Al fin y al cabo moverse a velocidades por encima de esas cifras —circular a 100 o más kilómetros por hora— es algo que el ser humano sólo ha experimentado de unos años a esta parte —‘experimentado’ y después vivido para contarlo, quiero decir.

Pero ya entonces la autonomía de aquellos coches eléctricos llegaba incluso hasta los 240 km con una sola carga, un dato muy parecido a lo que muchos coches eléctricos consiguen actualmente — un Nissan Leaf llega a 199 km y un BMW i3 a 160 km, por ejemplo, aunque con un rendimiento, seguridad y comodidad muy superiores, eso sí.

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Por Nacho Palou — 27 de Julio de 2015

(cc) Dominik Bartsch
(cc) Dominik Bartsch

«Resulta más complicado fabricar zettabytes de almacenamiento que producir zettabytes de datos.»

* * *

Del mismo modo que el disco de tu ordenador o la memoria de tu teléfono se llenan más pronto que tarde, al mundo se le acaba el espacio de almacenamiento. O eso dice el artículo The data capacity gap: Why the world is running out of storage space,

La cantidad total de información digital producida en 2013 fue de 3,5 zettabytes (3500 millones de terabytes) y para el año 2020 se calcula que el mundo producirá unos 40 zettabytes de datos, el equivalente a un millón de fotografías o 1500 películas en HD por cada habitante del planeta.

(...)

Esto puede producir un desfase entre la capacidad de almacenamiento que se demanda y la capacidad de almacenamiento que se produce. Producir más discos duros y más centros de datos no es la respuesta. El hecho es que resulta más complicado fabricar zettabytes de almacenamiento que producir zettabytes de datos.

Por producir más discos duros y más centros de datos no es la respuesta el artículo se refiere a que a la escala actual el mismo problema se produciría de forma recurrente una y otra vez; eso unido al hecho de que almacenar más información en menos espacio físico comienza a resultar cada vez más difícil, incluso «complejo a nivel molecular».

Así que, como sucede con todos los recursos finitos, el artículo recomienda optimizar su consumo y gestionar el espacio de almacenamiento equilibrando entre rapidez de acceso, gestión eficiente y coste de mantenimiento.

Un método es el almacenamiento por niveles o capas que aproveche las virtudes de cada tipo de almacenamiento disponible utilizando la tecnología de almacenamiento más apropiada según la importancia y el tipo de los datos a guardar.

Es decir, combinar la capacidad de almacenamiento de los discos duros (más lentos pero más caros), el rendimiento de los discos SSD (más rápidos pero más costosos) y los híbridos SSHD, una combinación de los dos anteriores — y combinarlos de forma efectiva. Que en realidad es algo que hacen cada vez más usuarios en su casa, pero que todavía se hace poco en entornos empresariales, según el artículo.

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Por @Alvy — 26 de Julio de 2015

Reconocimiento

En FutureTimeline.net cuentan esta noticia sobre un software de reconocimiento visual que reconoce bocetos mejor que los humanos. Está desarrollado por la Queen Mary University de Londres y acierta correctamente con la representación de un boceto un 74,9 por ciento de las veces, mientras que los humanos del experimento tan solo aciertan en el 73,1 por ciento de las ocasiones. Es como si jugando a una «versión literal» del Pictionary ganara la mayor parte de las veces.

Este avance no solo es importante en el campo de la visión artificial sino también en el del reconocimiento de gestos: lo que trazamos con los dedos cuando recorremos la pantalla de los teléfonos inteligentes y tabletas son en cierto modo como «dibujos en el aire» que pretenden simbolizar acciones. Un software que mejorara el reconocimiento de estos gestos mucho más allá de lo que se acepta actualmente tendría interesantes aplicaciones.

Además de eso lo interesante es que la red neuronal de Sketch-a-Net, que es como se llama el software, es capaz de reconocer bocetos muy simples, demostrando cierta capacidad de distinguir figuras muy abstractas, algo que interesa mucho a los investigadores de la percepción visual.

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Por @Alvy — 26 de Julio de 2015

Un chaval un poco borracho estrelló su dron en casa del vecino, por lo que se ve resultaba un poco difícil pedirle que por favor permitiera una operación de rescate con escaleras y otras herramientas. Así que tras pasar un par de meses decidieron probar con una combinación de alta y baja tecnología: aprovecharon que un compañero de piso se compró otro dron –más grande– y lo enviaron al rescate equipado con unas perchas baratas que harían las veces de ganchos.

El video tiene tintes épicos –especialmente por la música Interestelar– y aunque en este caso los drones eran cuadricópteros pilatados ya sabemos lo próximo que va a aprender Skynet: hacer que sus pequeños drones se rescaten los unos a los otros.

(Vía PixFans.)

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