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¿En qué se diferencian una pila y una batería?

Si has comprado recientemente una paquete de pilas igual te has fijado que en el paquete se indica una fecha de caducidad sorprendentemente alta, de unos diez años. Es decir, que puedes dejar esas pilas en el cajón, sacarlas en el año 2025 y muy probablemente funcionarán.

En cambio, si haces eso mismo con una batería —de un móvil o de un coche—, si la dejas diez años en el mismo cajón, cuando la cojas estará más seca que la mojama, y no servirá para nada. No a menos que la cargues primero.

Como explican en A Battery Doesn’t Store Charge, But How Does It Work?,

Es verdad que la corriente puede describirse como un movimiento de cargas eléctricas. Sin embargo, no es cierto que esas cargas eléctricas estén almacenadas en la pila; lo que almacena una pila es el potencial de producir una corriente eléctrica. Una analogía muy simple: si la corriente eléctrica fuera agua, entonces la pila es una bomba de agua que hace que la corriente se mueva.

Una batería irá perdiendo su carga eléctrica constamente a lo largo del tiempo, tanto como un tercio al mes, se utilice o no. Las pilas en cambio no pierden la carga eléctrica, sino que debido a la degradación física de sus componentes pierde su capacidad para producir una corriente eléctrica .

La otra diferencia esencial es precisamente que en una pila ese proceso es irreversible, y cuando la pila pierde sus propiedades (que no su carga) ya no sirve más. En cambio una batería se puede volver a cargar aplicando una corriente eléctrica inversa que la devuelve a su estado anterior.

Por tanto, una pila es un generador primario —como lo es un alternador o un aerogenerador— que tiene capacidad de producir corriente eléctrica; mientras que la batería es un generador secundario que acumula de forma química una carga eléctrica que se ha producido previamente con un generador primario.

Y por este motivo, y aunque las pilas de usar y tirar tienen hoy un tufillo a obsolescencia, en la jerarquía energética las pilas merecen un respeto mayor que las baterías.

Camiones de Amazon con impresoras 3D que imprimen los pedidos durante el reparto

Una idea tan curiosa como imposible por ahora: acelerar el reparto de pedidos utilizando camiones de mensajería equipados con impresoras 3D que durante la ruta imprimen los bienes según los piden los clientes.

La idea es una visión de Amazon reflejada en una solicitud de patente según el Wall Street Journal (When Drones Aren’t Enough, Amazon Envisions Trucks with 3D Printers), con el fin último de acortar los tiempos de entrega, que es una de las grandes obsesiones de Amazon —de la que surge su intento por hacer entregas aéreas utilizando drones o su patente para iniciar la entrega de productos antes de que el cliente lo compre realmente.

Así que la idea es que cuando un cliente hace un pedido de algún bien susceptible de ser impreso en 3D, caso de un recambio para su coche, explican en WSJ, el camión inicia su ruta hasta la casa del cliente, mientras que una impresora 3D instalada en el mismo camión comienza a imprimir la pieza; esto ahorra tiempo y supone que el producto está siempre disponible para entrega inmediata.

En el MundoReal™ lo más probable es que esta patente no tenga aplicación práctica, ni por ahora, ni a corto ni a medio plazo. Pero ahí queda la ‘visión’. Que por cierto recuerda a la idea / leyenda urbana / vaya usted a saber de los buques de carga que salen de origen con contenedores llenos de material, máquinas de coser y trabajores. Y para cuando el contenedor toca tierra en destino de ese mismo contenedor salen directamente zapatillas, o lo que sea, fabricadas durante el viaje del carguero, que puede durar varias semanas según el trayecto.

El imperturbable robot

En este vídeo se pueden ver algunas de las capacidades del iCub, un robot humanoide desarrollado en Italia, que con su cara de niño «del valle» resulta entre medio feo e inquietante.

En fin, a lo que interesa: el iCub es capaz de controlar su cuerpo de diversas formas para mantenerse en equilibro incluso sobre una sola pierna. Con ese «sentido del equilibro» que proviene de los sensores, motores y de la medición de las perturbaciones externas, el chisme es capaz de mantenerse imperturbable incluso aunque los ingenieros se acerquen a empujarlo, darle golpes o tirar de sus brazos.

Nota: ningún robot fue maltratado para rodar este vídeo.

Otro vídeo futurista de Microsoft — Satya, ¡llévame allí!

Microsoft echa otro vistazo al futuro con este vídeo dedicado a la productividad en el trabajo; a cómo las pantallas gigantes y flexibles pueden mejorar la productividad —siempre y cuando no se utilicen para acceder a Facebook, claro. También muestra fugazmente cómo tablets, wearables, impresoras 3D y hologramas tienen cabida y participan en etornos de trabajo, aunque no queda claro en qué trabaja nadie de los que salen en el vídeo haciendo cosas. Vía The Verge.

Relacionado: Un paseo con HoloLens, las «gafas holográficas» de Microsoft.

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