Por Nacho Palou — 7 de Febrero de 2013

Bitcasa (puede que el logo te resulte familiar) es similar a los servicios de disco duro virtual que ofrecen Dopbox, Box, Cubby o SkyDrive.

Como otros productos de la competencia funciona tanto en ordenadores Mac y Windows como en dispositivos móviles iOS (iPhone, iPad), Android y Windows y Windows RT.

Bitcasa ofrece 10 GB de espacio gratuito y por 69 dólares al año (unos 50 euros) ofrece espacio infinito.

Después de probar un poco Bitcasa (la versión gratuita) me ha precido que no es precisamente el más cómodo de utilizar, ni el que mejor funciona. Tiene limitaciones (por ejemplo, de momento y al menos en la versión para iOS, desde la aplicación móvil se puede acceder al contenido almacenado en el disco duro virtual, pero —salvo fotografías e imágenes— no se pueden guardar documentos en él) y la versión para Mac de Bitcasa da algunos problemas de permisos y de "archivos en uso". Además el envío y acceso a los ficheros es un poco lento, probablemente por el cifrado de los datos que hace como medida de protección.

Tampoco he conseguido reproducir música directamente en el teléfono desde el disco duro virtual, la aplicación se queda ‘pensando’ ad infinitum.

Pero de Bitcasa me llamó la atención lo de “espacio de almacenamiento infinito”.

No vamos a negar que “espacio de almacenamiento infinito” suena a chiste. Incluso ilimitado, que sería un término más correcto, suele ir acompañado de peros, asteriscos* y letra pequeña. Como sucede con las tarifas “ilimitadas” de móvil, que de un modo u otro están limitadas.

En What is ‘infinite storage’ anyway? el CEO de Bitcasa no se explaya demasiado en el funcionamiento. Pero compara Bitcasa con Spotify, que utiliza el almacenamiento distribuido para hacer llegar las canciones a todos los usuarios. Es decir, cada usuario recibe datos desde Spotify y a la vez sirve datos a otros usuarios cuando hay concidencia en los datos demandados — que al parecer es el modo en el que funciona Bitcasa, combinado con algortimos que detectan bloques de datos iguales o repetidos de distintos usuarios.

Como sea, un servicio para probar y seguir a ver cómo evoluciona. Porque si resulta que es verdad eso de espacio infinito por 50 euros al año no se puede negar su atractivo. Si confías en dejar tus datos en la nube, claro.

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