Por Nacho Palou — 1 de Diciembre de 2016

Sn snowmobile 2

Cuando se trata de mover una gran cantidad de datos a través de internet el proceso puede ser largo y lento, incluso utilizando conexiones rápidas: «mover petabytes o exabytes [miles de terabytes o miles de petabytes, respectivamente] de archivos gráficos, registros financieros, imágenes por satélite o datos científicos con una conexión a internet puede llevar años e incluso decenios. E invertir en ampliar las conexión para un centro de datos del cual se van a migrar los datos es caro y difícil de justificar», dice Jeff Barr en AWS Blog.

Para este tipo de escenarios es para lo que Amazon ha presentado su AWS Snowmobile: un contenedor de 14 metros convertido esencialmente en un gigantesco disco duro externo con 100 Petabytes de capacidad — miles de terabytes o millones de gigabytes.

Una vez contratado el servicio el camión viaja de Amazon hasta el centro de datos del cliente que desea migrarse a AWS (Amazon Web Services), se conecta a él con conexiones físicas (cables y/o fibra) de hasta 1 Terabit por segundos (conexiones múltiples de 40 Gigabits por segundo) y empieza a succionar todos los datos: en unos 10 días se llenan los 100 Petabytes del Snowmobile.

Sn arrives 3

El contenedor (que está reforzado, aislado y y climatizado) es la versión hermano mayor de un servicio parecido que ya ofrecía Amazon, el AWS Snowball, un trasto del tamaño de un pequeño electrodoméstico que Amazon ofrece con el mismo fin: trasladar datos (hasta 80 teras en este caso) desde un centro de datos ya existente al servicio en la nube de Amazon.

Así que igual que hace diez años un caracol era más rápido que un ADSL moviendo datos de un lugar a otro, también un camión es más rápido (o al menos más económico) moviendo cantidades ingentes de información.

Fuente: AWS Snowmobile – Move Exabytes of Data to the Cloud in Weeks

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Por @Alvy — 30 de Noviembre de 2016

Webverse, el «universo de la web»

Webverse es una visualización interactiva de la World Wide Web que ha creado Owen Cornec con motivo del 20º aniversario del Internet Archive, que guarda copias no solo de la web sino de buena parte de otros servicios de Internet (como Usenet) desde casi sus orígenes.

La forma en que se ha creado esta visualización ha sido bastante directa: primero se obtuvo una lista de los 200.000 sitios web más populares de la Web tanto en 2016 como en 1996 gracias a los datos de Alexa (ahora propiedad de Amazon); luego se creó una lista de las relaciones entre ellos mediante enlaces.

El usuario puede elegir ambos puntos de partida para comparar el antes y el ahora de la web – y la verdad es que las diferencias son notables: auge y caída de grandes servicios, sitios altamente populares hoy en día que en 1996 ni existían, clásicos que perduran… También se puede usar el buscador para localizar un sitio concreto y se pueden cambiar los criterios de color: por edad del sitio web, popularidad o por dominio. ¿Lo único que se echa en falta? Un modo con algo de movimiento automático, para dejarlo como fondo de pantalla, porque es bastante vistoso.

Webverse, el «universo de la web»
El universo es grande pero cierto blog sobre ciencia, tecnología y cosas raras está por ahí

Para quien esté interesado en saber más sobre el «cómo se hizo» Webverse el motor gráfico está construido sobre Three.js y el clustering con OpenOrd [PDF]. También se usaron Graphviz, SFDP y Neato, además de Python para la conversión de datos.

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Por @Alvy — 30 de Noviembre de 2016

Google Earth en time-lapse

La actualización de este año del Google Earth Timelapse (se presentó en 2013) ha añadido nuevos petabytes de datos a un proyecto ya de por sí espectacular. Se trata de un estupendo trabajo que utiliza el motor de cartografía de Google Earth con una tecnología llamada Time Machine desarrollada por el Create Lab de la Carnegie Mellon. Son básicamente timelapses interactivos de fotos satélite de la Tierra, «libres de nubes» obtenidas durante algo más de tres décadas (entre 1984 y 2016).

Hacerse una idea de la dimensión del proyecto es complicado: en total hay más de 5 millones de imágenes, la mayor parte del programa Landsat. Las imágenes se pueden desplazar como los conocidos Mapas Google: arrastrar, hacer zoom en los detalles o «moverse en el tiempo» con el ratón usando la barra que va de 1984 a 2016.

Como puede verse en el vídeo de demostración (hay más en el tour de Google Earth Timelapse en Youtube) se puede disfrutar tanto de la evolución natural de ríos y glaciares al surgimiento de mega-construcciones (como las plantas solares de China) o incluso de ciudades completas nacidas de la nada, como Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos.

En España también hay zonas interesantes de revisar; así a bote pronto, la tremenda ampliación del Aeropuerto de Madrid-Barajas y su entorno (incluyendo los recintos feriales de IFEMA y el Parque Juan Carlos I), el crecimiento del «Mar de plástico» de Almería (también conocido como la estructura humana visible más fácilmente detectable desde el espacio) o la mega-ampliación del Puerto de Barcelona.

En el blog de Google hay una explicación técnica de algunos de los detalles de esto que llaman la visualización más detallada hasta la fecha del planeta Tierra, tanto en el tiempo como en el espacio. A saber:

  • El motor de Google Earth maneja mil billones de píxeles (1015)
  • Se combinaron 33 imágenes completas de la Tierra de 3,95 TB cada una
  • Y se dividieron en 25 millones de bloques de vídeo a multi-resolución

El resultado es toda una maravilla visual y tecnológica, tanto por las películas seleccionadas como –sobre todo– por la posibilidad de examinar el planeta en busca de lugares interesantes en los que observar el efecto del paso del tiempo.

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Por Nacho Palou — 29 de Noviembre de 2016

Ah, los años de 1990: cibercafés, internet a 28 kilobit por segundos (no a 300.000, como ahora), pantallas con culo, modas y peinados cuestionables, gafas de realidad virtual y El cortador de césped,...

De hecho, de todo lo que aparece en este episodio del programa The Computer Chronicles, de 1996 y dedicado a los cibercafés, las gafas de realidad de virtual son el único hardware (teclados a parte) que pueden resultar familiares para quienes no vivieron aquellos años.

En Mental Floss,

Visit the Best Cyber Cafés of 1996 — Espera, ¿qué es un cibercafé? Eran lugares donde pagabas dinero para utilizar el ordenador de otra persona y acceder a internet, y tal vez de paso tomar un café o un sándwich. Los cibercafés se remontan a cuando casi nadie tenía ordenador con conexión a internet en casa, y cuando mucha gente ni siquiera tenía (todavía) una dirección de correo electrónico.

La otra manera de describir qué es un cibercafé es “como Cheers, pero con ordenadores.” ¿Que qué es Cheers? Mmm..., no importa.

Los episodios del programa The Computer Chronicles se podían comprar en VHS. ¿VHS tampoco? Maldita sea.

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