Logo Lainformacion.com

Categoría: Aerotrastorno

El volcán Bardarbunga está que revienta: cómo seguirlo en vivo

Volcan-Bardarbunga

El volcán Bárðarbunga (Bardarbunga para los amigos) es un volcán islandés que al mismo tiempo es la segunda montaña más alta de Islandia. El caso es que, al igual que sucedió con el Eyjafjallajökull hace unos años, las cenizas que puede llegar a emitir afectarán a la zona, que ya ha sido abandonada por seguridad por los habitantes, y también al tráfico aéreo, como es habitual. Y como dicen los pilotos,

Volar por una nube de ceniza es como pasar los motores por lija a 900 km por hora y 10.000 revoluciones.

Tras meses de pequeños terremotos la actividad parece estar aumentando considerablemente en el Bardarbunga; tanto que el desenlace parece inminente. En esta página se puede seguir momento a momento la Actividad sísmica del Bárðarbunga en vivo. Cuando «reviente» definitivamente, que las cenizas afecten a Europa o no dependerá de los vientos, la energía liberada, su composición y otros factores.

Para seguir su actividad en vivo se puede utilizar la siempre interesante cuenta de @AirLiveNet, la página de actividad sísmica o alguna de las páginas en vivo en YouTube (aunque funcionan un poco de aquella manera cuando les apetece). Truco: buscar «Bardarbunga live» en YouTube.

Aviones evitando las tormentas, vistos desde el radar meteorológico

El centro de la imagen es el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta (Estados Unidos); lo rojo y amarillo son nubes y tormentas; los puntos verdes y sus trayectorias son los aviones aterrizando en alguna de sus cinco pistas, de las que también despegan otros vuelos.

La danza de las nubes es realmente curiosa, pero más interesante todavía es cómo los aviones las rodean para evitar sus efectos sobre el pilotaje. En algunos momentos los aviones se quedan en «patrón de espera» esperando a que los controladores les permitan aterrizar; en esos casos también lo hacen fuera de la zona de nubarrones.

El efecto final es realmente interesante: una danza con las nubes y los aviones como protagonistas, comportándose casi como si fueran «insectos» en una película pasada a cámara rápida.

(Vía Neatorama.)

Volar en avión sigue siendo el método más seguro de viajar

Transportation Deaths

A pesar de los recientes accidentes, estadísticamente el avión sigue siendo el método más seguro de viajar, especialmente si se compara con el transporte por carretera y por kilómetro recorrido.

En este artículo de Joseph Stromberg para Vox (Flying: it’s still much safer than driving) se explica un impactante ejemplo sobre EE.UU: si no se tienen en cuenta los vuelos militares, de aviones privados, ambulancias, etcétera, en 2012 no murió nadie en vuelo comerciales estadounidenses. Cero. Y eso incluye los miles y miles de vuelos nacionales e internacionales que realizan cada año. Sin duda una gran diferencia frente a las 33.500 personas que murieron en carretera en aquel país.

Hay más datos al respecto en esta gran recopilación: 9 surprising facts about plane crashes, incluyendo curiosidades como «En la mayor parte de los accidentes, o todos mueren o todos se salvan», la legendaria probabilidad de supervivencia según el asiento del avión o el no menos famoso cálculo sobre que el miedo a volar mata la gente – dado que utilizan el coche como alternativa para desplazarse y eso es notablemente más peligroso.

Vídeo: I Festival Aéreo Internacional de A Coruña

El pasado domingo 20 de julio de 2014 se celebraba la primera edición del Festival Aéreo Internacional de A Coruña, lo que en una época de recortes que han hecho que desaparezcan otros festivales ya arraigados como el de Vigo, que este en cierto modo sustituye, o el de Cádiz, es de agradecer.

Para alguien que lleve algún tiempo asistiendo a festivales aéreos lo cierto es que la parrilla de actuaciones no presentaba nada especialmente novedoso, salvo el Rafale, que en una exhibición de potencia con el postquemador a tope dejó boquiabierto a todo el mundo, aunque nunca llegara a romper la barrera del sonido como muchos creyeron al ver la condensación que se formaba sobre sus alas en las maniobras en las que el piloto demostrador metía más g.

Pero para el público en general sin duda resultó interesante, dejando aparte el problema de la falta de megafonía a lo largo de la mayor parte de la zona desde la que se podía observar el festival, con lo que muchas personas ni se enteraron de lo que vieron.

Lo peor de todo, con diferencia, el horario, que en la ubicación escogida para el festival supuso tener que sufrir un contraluz atroz durante casi toda su duración; muy de cerca, la pésima política de comunicación seguida por los organizadores del Festival, que tuvo que ser suplida por el trabajo de otras fuentes como la gente de VuelaMásAlto.

El vídeo de arriba es de Luis Caldevilla, por cierto.

Anteriormente, en la categoría Aerotrastorno