Por @Alvy — 30 de Julio de 2015

Desde el departamento de «conocimientos que puedes necesitar porque quién sabe si algún día te vendrán bien» nos llega Cómo lanzar un misil nuclear desde un silo de la mano de nuestro admirado Veritasium. Una visita de lujo al Museo Titán de los Misiles en Tucson, Arizona.

Si te ves en la tesitura recuerda la contraseña de súper-ultra-alto-secreto para el lanzamiento de muchos de esos misiles:

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Aunque este truqui de Bricomisilmanía funcionaba solo en los Minuteman y después de que hace años media Internet lo publicara probablemente habrán cambiado los códigos.

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Por @Alvy — 30 de Julio de 2015

Best Engineering

En Business Insider han hecho una encuesta entre varios cientos de sus lectores para averiguar cuáles se consideran las mejores universidades en ciencias de la computación e informática en Estados Unidos, entendiendo como tales las que se consideran más valiosas para los estudiantes, aunque como siempre eso de «valioso» es muy relativo.

Se puede ver la lista aquí: The 50 best computer science and engineering schools in the US. El dato de la derecha es la puntuación SAT que son las notas mínimas del examen de ingreso que hay que obtener, como promedio.

Dominan la clasificación el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), el Instituto de Tecnología de California (CalTech) y Stanford, también en California.

Estaría bien un estudio similar a nivel español, europeo o incluso mundial;
sería interesante ver qué saldría y cómo se compararía con estas legendarias instituciones norteamericanas.

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Por @Alvy — 30 de Julio de 2015

1280Px-Atlantic Cable Map

Vía The Atlantic llegué a una imagen de hace casi 150 años, el mapa del primer cable transatlántico submarino ($) que en 1858 unió Europa con América del Norte, más concretamente la isla de Valentia en Irlanda con la ciudad de Heart’s Content en la bahía de Trinidad de Terranova (Canadá). Se eligieron estos dos puntos por estar entre los geográficamente más cercanos – los cables del telégrafo ofrecían mucha resistencia a las señales eléctricas y cuanto más cortos, mejor (esto también sucede en menor medida en los modernos; por eso desde hace tiempo se utiliza preferiblemente fibra óptica que ofrece mejor rendimiento y está casi libre de esa limitación).

La idea del cable transatlántico llevaba fraguándose unos 20 años allá a mediados del siglo XIX; finalmente se completó con un despliegue sin precedentes en tan solo cuatro años. La hercúlea tarea sufrió todo tipo de contratiempos, hasta que finalmente se conectaron ambos extremos. Pero cuando se puso en marcha tan solo funcionó durante tres semanas; literalmente «lo frieron»:

(…) La calidad de señal del cable comenzó a disminuir rápidamente, ralentizando las transmisiones hasta el punto de volverlas impracticables. Finalmente quedó destruido al mes siguiente, cuando se intentó aplicar demasiado voltaje para hacer que funcionara más rápido. (Se ha especulado con que de todas formas hubiera fallado prematuramente dados los materiales de la época) – Wikipedia

El caso es que el fallo en aquel primer cable desmoralizó a la gente de la época –por no hablar de los inversores– y hubo que esperar hasta 1865, siete años después, para volver a interntarlo. Se tendieron nuevos cables y se hizo además con hasta siete de ellos para evitar que el fallo de uno solo dejara los continentes sin comunicaciones. Un par de ellos resistieron bien el paso del tiempo y a partir de ahí se siguieron construyendo, desplegando –y reparando, otra tarea digna de titanes– hasta nuestros días.

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Por @Alvy — 29 de Julio de 2015

42 Years

@Maxkleiner dibujó esta curiosa teoría que explicaría por qué el tiempo parece pasar más rápido cuanto más envejeces; lo mejor es sin duda la representación visual e interactiva a la que puedes acceder con un clic y moviendo un poco el ratón.

Según esto, cada año que pasa es un porcentaje menor de tu vida total: un año de infancia es quizá 20 o el 10 por ciento de toda tu vida cuando tienes 5 o 10 años, mientras que un año completo cuando cumples 100 años supone tan solo un 1 por ciento.

Sin embargo, por bonita que sea esta representación, tiene algunos agujeros: no explicaría el porqué de la amnesia infantil, que pese a suponer un porcentaje importante simplemente no aparece en la memoria hasta que no se alcanzan los 3-4 años o el efecto reminiscencia que nos imprime los recuerdos «más importantes» alrededor de los 20 años de edad.

En el libro Why Life Speeds Up As You Get Older de Douwe Draaisma, del que hablamos por aquí hace años, se examinan con un poco más profundidad todas estas cuestiones, hasta llegar a una conclusión importante… A casi todo el mundo parece ocurrirle, pero «no está muy claro por qué sucede». Que es lo más a lo que la ciencia puede llegar algunas veces – y no pasa nada.

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