Por @Wicho — 29 de Julio de 2015

EmDrive original de Shawyer

El EmDrive es una propuesta del ingeniero británico Roger Shawyer que básicamente dice –simplificando un poco, vale– que si acoplas un microondas a un cono metálico completamente cerrado este se convierte en un motor capaz de producir empuje por el lado más grande del cono.

Y todo ello sin necesidad de propelente –de combustible, para entendernos– así que mientras puedas seguir suministrando electricidad al microondas tendrás un motor que puede funcionar eternamente.

¿Os suena un poco a movimiento perpetuo? Pues eso.

El EmDrive es una propuesta que viene ya de 2001, y que poca gente se ha tomado en serio, aunque resurge de vez en cuando, y que de hecho estos días vuelve a estar de actualidad por dos artículos:

German scientists confirm NASA results of propellantless 'impossible' EM drive – Científicos alemanes confirman los resultados de la NASA del motor imposible sin propelente

vs.

No, German Scientists Have Not Confirmed the “Impossible” EMDrive – No, científicos alemanes no han confirmado el motor «imposible» EmDrive

El segundo artículo dice que seguro que se trata de un error de medición y que el EmDrive no produce empuje alguno, entre otras cosas porque los mismos científicos alemanes a los que hacen referencia dicen que han eliminado todos las posibles fuentes de error conocidas, lo que deja el hueco abierto a que haya errores en las mediciones que vengan de otro lado.

En esta casa, que somos mucho de respetar las leyes físicas de este universo, estamos muy de acuerdo con esto, así que no nos podemos creer que el EmDrive funcione, al menos no sin pruebas extraordinarias y no con resultados cogidos con los pelos y en el límite del error de medición, ya que si el EmDrive funcionara lo haría violando varios principios físicos como el de la conservación del momento y la tercera ley de Newton que durante cientos de años han demostrado su validez.

Hay más sobre este motor milagroso en El motor EmDrive sigue violando las leyes de la física de Daniel Marín y en EmDrive: Un horno de microondas troncocónico autopropulsado de Francisco Villatoro.

Pero vamos, el resumen viene siendo que, al menos por ahora, no vamos a poder ir y volver de Marte en menos de un año ni ir y volver de Saturno en 32 meses.

Personalmente, me recuerda mucho a todo el asunto de la fusión fría de Pons y Fleischmann.

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Por @Alvy — 29 de Julio de 2015

FAST radiotelescope
El aspecto del radiotelescopio FAST cuando esté acabado en 2016

Circulan este día bastantes noticias sobre la construcción del FAST, un gigantesco radiotelescopio chino que hemos venido siguiendo por aquí, cuyo nombre viene del acrónimo Five hundred meter Aperture Spherical Telescope (Telescopio Esférico con Apertura de 500 metros). Y aunque sea un acrónimo un poco forzado lo cierto es que resulta autodescriptivo, como se suele hacer con estos aparatos: su diámetro es de 500 metros, ni más ni menos que medio kilómetro.

Su construcción ya va bastante avanzada: llevan cuatro años con él y ahora mismo quedan sobre el plan tan solo 14 meses hasta que en 2016 se encuentre operativo. Se está construyendo al sudeste de China en una cavidad natural entre las montañas, un poco al estilo del de Arecibo, aunque es tres veces más grande lo cual impresiona – digamos que tiene más o menos la superficie de 30 campos de fútbol.

Su diseño hace que los paneles triangulares que componen las diferentes parábolas de recepción estén medio colgadas medio sujetadas por columnas. Gracias a su gigantesco tamaño tendrá una precisión de 4 segundos de arco a la hora de apuntar a las estrellas.

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Por @Wicho — 29 de Julio de 2015

Tabla periódica astrobiológica por Charles Cockell

The Astrobiological Periodic Table es una versión de la tabla periódica diseñada por Charles Cockell en la que se pueden ver la procedencia de los elementos en cuanto a qué proceso los produce y su uso biológico.

Procedencia, arriba a la izquierda:

Rojo: Big Bang
Azul claro: estrellas de masa baja
Azul oscuro: estrellas de masa alta
Naranja: supernovas
Gris: rayos cósmicos
Rosa: creados por el hombre

Uso biológico, arriba a la derecha:

Rojo: esencial en cualquier forma de vida
Azul: cationes muy importantes en cualquier forma de vida
Amarillo: anión muy importante en cualquier forma de vida
Naranja: elemento traza esencial en cualquier forma de vida
Verde: usos especializados en algunas formas de vida
Azul oscuro: transportado, reducido, o metilado
Violeta claro: inerte o sin uso conocido
Verde: metales de transición muy importantes en cualquier forma de vida

Claro que cabría aclarar que cuando dice «en cualquier forma de vida» es hablando de vida tal y como la conocemos.

Pero en resumen: estamos hechos de estrellas.

(La vi pasar en un tuit de Kevin Fong gracias a un RT de Nadjedja Vicente).

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Por @Alvy — 29 de Julio de 2015

42 Years

@Maxkleiner dibujó esta curiosa teoría que explicaría por qué el tiempo parece pasar más rápido cuanto más envejeces; lo mejor es sin duda la representación visual e interactiva a la que puedes acceder con un clic y moviendo un poco el ratón.

Según esto, cada año que pasa es un porcentaje menor de tu vida total: un año de infancia es quizá 20 o el 10 por ciento de toda tu vida cuando tienes 5 o 10 años, mientras que un año completo cuando cumples 100 años supone tan solo un 1 por ciento.

Sin embargo, por bonita que sea esta representación, tiene algunos agujeros: no explicaría el porqué de la amnesia infantil, que pese a suponer un porcentaje importante simplemente no aparece en la memoria hasta que no se alcanzan los 3-4 años o el efecto reminiscencia que nos imprime los recuerdos «más importantes» alrededor de los 20 años de edad.

En el libro Why Life Speeds Up As You Get Older de Douwe Draaisma, del que hablamos por aquí hace años, se examinan con un poco más profundidad todas estas cuestiones, hasta llegar a una conclusión importante… A casi todo el mundo parece ocurrirle, pero «no está muy claro por qué sucede». Que es lo más a lo que la ciencia puede llegar algunas veces – y no pasa nada.

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