Por @Wicho — 11 de Diciembre de 2017

Aunque se parece mucho al comportamiento de los fluidos no newtonianos –esos que cuando les metes un guantazo se solidifican– el proceso que hace que la arena que llena este jacuzzi se comporte como un líquido es muy difernte.

Se trata del proceso conocido como fluidización, un proceso en el que una corriente ascendiente de un fluido, que puede estar en estado líquido o gaseoso, hace que las partículas sólidas del material granular que atraviesa se comporten como un líquido. A este líquido «de mentira» se le denomina lecho fluidificado.

Algunos de sus usos más habituales son el de separar partículas por tamaños, lavarlas, permitir ciertas reacciones químicas a temperatura uniforme sin que se formen puntos más calientes que las impedirían o estropearían el product final pues en un lecho fluidificado la temperatura es uniforme… Y echarse unas risas tuneando un jacuzzi estropeado para demostrar este efecto.

(Vía Miguel García).

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Por @Wicho — 8 de Diciembre de 2017

En pocos días termina la tercera misión de Paolo Nespoli, uno de los astronautas de la Agencia Espacial Europea, bautizada como VITA, de vitalidad, innovación, tecnología y habilidad (que en inglés no lleva hache); además en italiano significa vida, en referencia a los experimentos científicos y las tecnologías necesarias para la vida en el espacio.

Después de atracar en la Estación Espacial Internacional el 28 de julio de 2017 el primer objetivo de Paolo fue ponerse al día con las cosas que han cambiado den la EEI desde su última visita en 2011, aunque por supuesto ya se había entrenado en tierra para que nada le pillara por sorpresa.

Luego, parte de trabajo diario en la Estación estuvo dedicado a tareas de mantenimiento, igual que en el caso de todos sus compañeros, lo que incluye gestionar los vehículos de suministros que llegan a ella como por ejemplo la Dragon 12 o la Cygnus OA-8.

Pero también se reservó una importante porción de su tiempo para experimentos para numerosas instituciones y para probar nuevas tecnologías a bordo de la EEI.

Y el Propio Paolo, igual que sus compañeros, hace de conejillo de indias a la hora de estudiar en su propio cuerpo los efectos de estar en caída libre, lo que hace que su columna vertebral se haya estirado, con lo que es aún más alto de lo que lo es normalmente –ronda los 2 metros de altura– pero también hace que sus músculos y huesos se hayan vuelto más débiles aún a pesar de que hacen ejercicio a diario para contrarrestar esto. Estudiar los efectos de la microgravedad en los astronautas no sólo sirve para aprender de cara al futuro de la exploración espacial sino que también ayuda a investigar condiciones como la osteoporosis.

Probando trajes y nave para la vuelta
Prueba de trajes en la Soyuz MS-05 en preparación de su vuelta a tierra. Sí, van como sardinas en lata – vía el propio Paolo

Tras casi un año acumulado en órbita en sus tres misiones Paolo está a punto de volver a tierra con Sergey Ryazanskiy y Randy Bresnik, lo que está previsto para el 14 de diciembre. Y una vez en tierra seguirá sirviendo de conejillo de indias para ver cómo se recupera su cuerpo de esta nueva misión.

Paolo está en Twitter como @Astro_Paolo.

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Por @Alvy — 8 de Diciembre de 2017

Ephemeris

Ephemeris es un pequeño y precioso proyecto cuyo objetivo era representar en una sola imagen la posición real y la trayectoria de todas las sondas espaciales que hemos lanzado desde el planeta Tierra en 1962, cuando despegó la Mariner 2. Los datos provienen de la base de datos de Efemérides de las sondas espaciales que guardan los archivos de la NASA, calculados para un momento concreto igual que se calcula la posición y trayectoria de las sondas en sus viajes por el espacio.

Ephemeris

Es una representación de nuestro progreso como especie, un recordatorio de lo que podemos llegar a conseguir si dejamos libertad a nuestros «niños interiores», a nuestra curiosidad sin límites por explorar y descubrir.

El resultado es una sola imagen a modo de instantánea de todas esas sondas, impresa como en póster, calculada el 4 de agosto de 2017 a las 10:21 desde un lugar cercano al parque Arnhems Buiten de Arnhem, en los Países bajos.

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Por Nacho Palou — 7 de Diciembre de 2017

En este vídeo de Veritasium, de hace algunos años, Derek Muller recorre —medidor de radiación en mano— algunos de los lugares conocidos en los que uno se expone a las mayores dosis de radiación ionizante. Entre los lugares evidentes: Chernóbil, Fukushima, Hiroshima, el lugar de Nuevo México donde se detonó la primera bomba atómica, o el despacho de Marie Curie.

De hecho Derek también desciende a la mina en la que se descubrió el uranio y de la cual Marie Curie obtuvo las muestras de minerales de uranio
con las que trabajó. Y después se va a visitar el laboratorio de Curie. Todavía hoy tocar el pomo de la puerta del antiguo despacho de Curie (durante una hora) equivale “radiactivamente” a comerse quince plátanos.

Porque para poner en perspectiva qué cantidades de radiación se registran en esos lugares Derek utiliza la dosis equivalente a comerse un plátano.

Los plátanos contienen de promedio un 0,0117 por ciento de potasio-40 (isótopo 40K), que es radiactivo por naturaleza. De modo que cada vez que te comes un plátano (judías, aguacate o nueces, o te fumas un cigarro, o vuelas en avión, o incluso cada vez que duermes con alguien) te expones a una microcantidad de radiación.

El premio gordo del Tour Glows in the Dark de Derek se lo lleva el hospital de Prípiat, la ciudad próxima a la central de Chernóbil, y hoy abandonada, en la cual vivían la mayor parte de sus trabajadores. Allí se acumulan las ropas y los trajes de trabajo que llevaban los bomberos en los días posteriores del desastre nuclear. Un montón de ropa que, más de 30 años después, sobrecargan el medidor de radiación de Derek. Y la cosa allí va para largo.

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