Por @Wicho — 26 de Abril de 2015

25 años, 25 imágenes

Se acaban de cumplir 25 años de la puesta en órbita del telescopio Espacial Hubble, una misión conjunta de la NASA y de la Agencia Espacial Europea que a pesar de no empezar con buen pie en estos años nos ha servido casi para reescribir el libro de lo que sabemos del universo en el que vivimos.

Para celebrarlo en Hubble's Annual Beauties hay una selección de 25 imágenes, una por año de servicio del Hubble, enlazadas a sus correspondientes páginas del repositorio de imágenes del Hubble.

En Happy 25th Birthday Hubble! Amazing Pics of the Telescope’s Construction hay una galería de imágenes de su construcción, incluidas algunas del pulido de su espejo principal que resultó estar mal pulido, lo que obligó a «ponerle gafas» al Hubble en una misión de mantenimiento llevada a cabo en diciembre de 1993.

Y todo porque Perkin-Elmer, la empresa encargada de construir el espejo principal, había cometido un error al pulirlo y sus bordes eran demasiado planos por 2,2 micrómetros.

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Por Nacho Palou — 26 de Abril de 2015

Airsick-Bag-Stefan-Krasowski

En Fast Co., The Self-Driving Car Revolution's Unintended Consequence: Lots Of Puking Passengers,

Según este informe, entre el 6 y el 10 por ciento de los adultos padecerán cinetosis —con náuseas, mareos, vómitos y demás a bordo de un coche autónomo, de forma habitual o permanente. Además, del 6 a 12 por ciento adicional padecerán ocasionalmente mareos moderados a bordo de un coche autónomo.

La cinetosis es el trastorno causado por el movimiento debido a causas externas, como montar en coche o en barco o en atracciones de feria. Va acompañado por la sensación de mareo, de pérdida de equilibrio, náuseas y hasta vómitos. En los vehículos suelen sufrirlo los pasajeros y rara vez el conductor ya que éste va viendo la carretera y es capaz de anticipar los movimientos que van a suceder.

Según el informe de la Universidad de Michigan la frecuencia y la severidad del mareo a causa del movimiento depende mucho de qué actividad se realice durante el viaje: leer o escribir tienden a causar mayor mareo; también lo produce ver la tele. En el extremo opuesto dormir es la actividad que más reduce e incluso anula el mareo por movimiento, así que nada será más conveniente que un coche autónomo con cervezas y camas.

Es verdad que si hay menos viajeros conduciendo –porque el coche conduce por sí mismo— significa que hay más viajeros haciendo otras actividades en el coche, aumentando la posibilidad de sufrir mareos. Sin embargo el asunto suena un poco exagerado. Casi nunca he visto a nadie mareado en un coche, en un tren o en un avión —los aviones se mueven lo suyo y tampoco he visto a nadie utilizar la bolsa para vómitos, siquiera estar mareado de forma evidente durante un vuelo.

Pero ahí queda el estudio del Transportation Research Institute que incluye propuestas para reducir la frecuencia y severidad de la cinetosis en los vehículos autónomos. Mi propuesta es que me dejen conducir a mí, eso que en el futuro estará prohibido.

Fotografía (cc) Stefan Krasowski

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Por @Alvy — 26 de Abril de 2015

Schrödinger en un billete de 1.000 chelines

No estaba yo al tanto de que Edwin Schrödinger, el famoso físico que tanto contribuyó en las teorías de la mecánica cuánta, es para algunos injustamente considerado un científico cruel con los animales. Y todo por su famoso experimento mental con un gato encerrado en una caja en la que un evento cuántico podía activar (o no) en un mecanismo que liberaba un veneno que mataba al gato.

Pero todo está bien. Según Paul Halpern de PBS Nova, citado por Disinformation:

Tal y como ha contado su hija Ruth, la familia tenía una perrita collie llamada «Laddie» a la que estaban muy unidos durante la época de la II Guerra Mundial. Luego vino lo del gato. Y aun así, 80 años después, todavía hay quien le conoce como alguien que odiaba a los gatos (…) La realidad es que el gato de Schrödinger fue simplemente uno más de los animales de todo un zoo imaginario que su razonamiento empleó vívidamente en experimentos mentales.

Para constatarlo, otros animales además del gato que se describen en el artículo son la pulga de Schrödinger, la anémona de Schrödinger, los conejos de Schrödinger e incluso el Iguanodon de Schrödinger.

Parece casi una cuestión de marketing: No me imagino que una repelente «pulga» hubiera podido popularizarse por estupenda que fuera la teoría subyacente; en cambio los adorables conejos tenían más posibilidades – aunque estaban vinculados a la famosa Gran Teoría Unificada que nunca llegó a ningún lugar. (El mayor secreto del universo explicado con… ¡conejos! Me gustaría verlo).

El caso es que su (imaginario) gato tenía todos los ingredientes de un caballo ganador: un alto grado de empatía para los humanos, una magnífica teoría detrás, y un pleno en la física de la época. Así que… ¡Larga vida al gato!

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Por @Alvy — 26 de Abril de 2015

Es bien conocido que la temperatura corporal «normal» de los seres humanos está en algún punto entre los 36 °C y los 37 °C, décima arriba décima abajo, y que a partir de 38 °C se considera fiebre – aunque el punto exacto dependa de a quién preguntes. Y como es lógico la temperatura corporal varía un poco dependiendo del momento del día, la actividad que se esté realizando, las condiciones medioambientales, etcétera.

Pero lo que es menos conocido es que esta es la temperatura promedio del cuerpo.

El hígado, por ejemplo, «funciona» a una temperatura entre 39 y 40 °C, por la sencilla razón de que así es más eficiente desarrollando su labor metabólica. Otra curiosidad al respecto es que su descenso gradual es lo que suele utilizarse en las pruebas forenses cuando hay que calcular la «hora de la muerte».

Gray 1085
Una imagen de un hígado (siempre quise publicar algo del auténtico Anatomía de Grey ;-)

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