Por @Alvy — 24 de Mayo de 2015

Un problema de números para niños

Este problema dista de ser trivial; solo digo eso.

Como meme recurrente lleva semanas dando vueltas por la red; probablemente es aún más antiguo y reaparece de vez en cuando («Un problema de matemáticas para niños vietnamitas de ocho años…»). El planteamiento es sencillo: hay que colocar los números del 1 al 9 en los huecos en blanco para que el resultado de operaciones sea correcta.

La otra regla no escrita pero importante es que para evitar equívocos hay que respetar el orden de evaluación, también conocido como orden de las operaciones: las multiplicaciones y divisiones tienen prioridad sobre la suma y la resta. De este modo, 3 × 8 - 1 = 23 (y no 21).

(Esto es algo que conocen bien los programadores y se enseña en cuarto de primaria; hay un mnemónico para recordar el orden: PEMDAS: paréntesis, exponentes, multiplicación, división, adición y sustracción; yendo de izquierda a derecha.)

Aparte de ser complicado, tampoco se sabe si la solución al problema es única.

Bonus: el otro problema memético procendente de oriente que también hizo las rondas en su momento: adivinar cuál es el número de la plaza de aparcamiento en la que está el coche:

La misteriosa plaza de aparcamiento

(Vía Eyewitness News, donde se da alguna solución – y cientos de otros sitios.)

Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 24 de Mayo de 2015

Halo Madrid (CC)-by Alvy @ Flickr

Menudo pedazo de halo acaba de aparecer en el cielo de Madrid este mediodía. Y es que cuando te mandan un mensaje que dice «Abre la ventana que el Sol está haciendo cosas raras» solo puede ser a) un eclipse, b) el fin del mundo debido a una llamarada solar o c) algún fenómeno óptico inusual. Eclipses no tocaban y el fin del mundo repentino es improbable, así que…

Lo que hemos visto es un halo o antelia, un fenómeno poco habitual en nuestras latitudes debido al que el agua se acumula en cirros en forma de nubes cristalizadas.

El halo está causado por partículas de hielo en suspensión en la tropósfera que refractan la luz haciendo un espectro de colores alrededor de la luna o el sol. Los halos o antelias se suelen caracterizar por ser iridiscentes: por lo general hacia adentro tienden a tener colores rojizos mientras que hacia afuera cuentan con rojo, verde y azul claro o simplemente puede parecer un arcoíris.

Halo Madrid (CC)-by Alvy @ Flickr

En cualquier caso, un fenómeno precioso para comenzar bien el domingo.

{Fotos (CC) Alvy @ Flickr}

Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 24 de Mayo de 2015

Nuestra admirada Physics Girl dedica cinco minutos muy educativos a explicar cómo se las ingenian los físicos para «ver» objetos cada vez más pequeños.

MicroscopioEl viaje comienza con objetos tan pequeños como las células del cuerpo, las motas de polvo o los cristales, que son visibles con microscopios y luz visible como los que pueden encontrarse en muchas tiendas de óptica y los que, quien más quien menos, todos hemos podido experimentar. Basta colocarlos bajo la placa de observación para maravillarse de las formas y texturas que hay a tan pequeña escala.

Microscopio Electrónico (1)Pero la cuestión es que más allá de las moléculas están los átomos y aquí entran en juego los microscopios electrónicos. Están diseñados para objetos tan pequeños que no se pueden ver con luz visible (que llegan normalmente hasta ×2000 aumentos). Y aunque las longitudes de onda empleadas por los microscopios electrónicos son 100 000 veces menores que las de los fotones de luz visible y alcanzan sin problemas los ×10 millones de aumentos, pueden llegar a mostrar -en falso color, pues no puede «verse- hasta las moléculas que componen ciertos materiales.

Microscopio Electrónico (2)Los microscopios electrónicos se aprovechan de la famosa dualidad onda-partícula y de que cuanto mayor es la velocidad de éstas menor es su longitud de onda. Lo que aparece en esas fotografías con colores y forma no es la «realidad», sino su función de onda o probabilidad de que los protones, neutrones y electrones se encuentren en un lugar determinado (lo cual es una simplificación de una explicación teórica mucho más complicada). Una especie de sombra o interpretación de cómo son: parecido al objeto real pero un poco distinto.

Microscopio Electrónico (3)En 2013 se consiguió utilizar algo llamado «microscopía de fotoionización» para «fotografiar» un átomo de hidrógeno, nuevamente con colores y funciones de onda probabilísticas. Y, más allá ¿qué hay? Bueno, los protones y neutrones están compuestos a su vez de quarks, que deben ser más pequeños todavía. Y esos tampoco podemos «verlos» directamente; lo más parecido es deducir cómo son con colisionadores de partículas como el famoso LHC.

Lo cierto es que más allá de momento no hay... nada. Nada es más pequeño que los quarks, aunque algunos físicos teóricos hablan de unas subestructuras llamadas preones que podrían ser sus componentes constitutivos. Pero hay un momento en el que este juego de muñecas rusas se detiene: al llegar a la «longitud mínima de cualquier cosa» que en el modelo físico actual de nuestro universo es de 10-34 metros, la llamada longitud de Planck. Ahí se acaban los objetos «más pequeños».

Una exploración apasionante, aunque a mi personalmente me parece más interesante todavía la del tiempo de Planck. Es lo que tarda un fotón en recorrer la longitud de Planck, viajando a la velocida de de la luz. Un instante breve, brevísimo, tan pequeño que no se puede «medir un tiempo más pequeño»: equivale a lo que dura un «tic» del reloj del universo, si acaso ese concepto existie como tal como algo real.

Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 22 de Mayo de 2015

Principia: divulgación científica de la buena

Principia es una publicación online divulgativa sobre ciencia totalmente gratuita y en castellano; la han calificado como «heredera de la mítica Journal of Feelsynapsis», lo cual ya debería desplegar las orejas-radar a cualquier persona interesada en la ciencia.

En su web colaboran decenas de divulgadores incluyendo los autores del excelente y premiado Scientia (que es donde vi a Principia mencionado por primera vez); el Divulgador Herbívoro; Patricia con sus estupendas historias científicas y de mujeres de ciencia; el interesante Ser Vivo y muchas «almas científicas» más.

Ahora se han propuesto transferir lo mejor de su web a papel, para lo cual han abierto una página de financiación colectiva en la que conseguir los 10 000€ euros necesarios para ello. Todavía les falta un empujoncito durante las semanas restantes, así que si te animas, como ya han hecho más de 150 mecenas más, basta con comprar la revista por adelantado por 25€ o algo más si además quieres recibir diversos goodies relacionados.

Compartir en Facebook  Tuitear