Por Nacho Palou — 21 de Junio de 2016

Según la Universidad Tecnológica de Auckland, en Nueva Zelanda, se trata de la primera ver que un dron permite ver con detalle cómo se alimenta el rorcual de Bryde, «uno de los cetáceos menos conocidos y más inusuales de los rorcuales» en parte debido a que desde siempre han despertado de poco interés entre los balleneros debido a la poca cantidad de grasa que acumulan y en parte porque han recibido poca atención por parte de los científicos porque pueden ser difíciles de encontrar.

El vídeo muestra a un ejemplar adulto de unos 12 metros y 12 toneladas —de tamaño medio para este tipo de ejemplares que no suelen alcanzar más de 25 toneladas de peso— alimentándose del plancton que se encuentra cerca de la superficie, en un momento rara vez registrado en vídeo. Vía HouseBeautiful.

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Por @Wicho — 20 de Junio de 2016

Una de las peores cosas que puede pasar a bordo de una nave espacial tripulada es un incendio. De hecho se considera como la emergencia más peligrosa a la que tendrían que enfrentarse los astronautas de a Estación Espacial Internacional.

Pero afortunadamente tenemos muy poca experiencia acerca de cómo se comportan las llamas en caída libre, ya que sólo en una ocasión se produjo un incendio en órbita, a bordo de la Mir a más señas, y luego lo más que hemos hecho son experimentos con pequeñas llamas por si acaso.

Llamas en microgravedad
Llamas en microgravedad – NASA

Así que había mucho interés por los resultados del experimento Saffire-1, de Spacecraft Fire Experiment, Experimento de Fuego en una Nave Espacial, que tiene como objetivo estudiar como se comporta un fuego grande en el espacio mediante varias igniciones de distinta duración, lo que servirá para diseñar y escoger sistemas de seguridad y diseñar procedimientos para la lucha contra un incendio si alguna vez ocurre uno en una nave tripulada.

Saffire–1 viajó al espacio a bordo de la cápsula de carga Cygnus CRS OA-6, y fue activado el 14 de junio de 2016 horas después de que esta partiera de la Estación. Consiste en un módulo de 0,5×1×1,3 metros dividido internamente en dos partes: una que contiene ordenadores, sensores y cámaras para estudiar el fuego, y otra en la que se produce el incendio en la que hay tiras de prueba de 0,4×1 metros.

Según David Urban, el investigador principal del experimento, Saffire–1 pretende responder específicamente a dos preguntas, la de si una llama se seguirá expandiendo hacia arriba o si su tamaño se verá limitado por la microgravedad y la de qué materiales y tejidos se incendiarán n presencia de una llama y cómo arderán.

La Cygnus 6 a punto de ser liberada
La Cygnus 6 a punto de ser liberada

La Cygnus tardará aproximadamente una semana en enviar a tierra todos los datos e imágenes obtenidas, tras lo cual se desintegrará en la atmósfera en una reentrada controlada, aunque los datos e imágenes preliminares indican que la muestra ardió unos 8 minutos; la imagen del vídeo del principio está girada 90 grados a la izquierda.

Los siguientes dos experimentos Saffire se llevarán a cabo a bordo de las Cygnus OA–5 y OA–7, otras dos cápsulas de carga cuyo lanzamiento está previsto para 2016; se lanzarán otros tres en 2018 con las modificaciones pertinentes tras lo aprendido en los tres primeros.

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Por Nacho Palou — 20 de Junio de 2016

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Phil Plait en Slate, March … I Mean April… I Mean May 2016 Is the Sixth … I Mean Seventh… I Mean Eighth Temperature Record-Breaking Month in a Row,

Octubre, noviembre, diciembre. Enero, febrero, marzo, abril y ahora mayo. Por sexto séptimo octavo mes consecutivo se supera la temperatura récord en el planeta. No sólo se supera el récord, es que se destroza, se pasa a través del él como si el registro anterior ni siquiera hubiera existido.

Según la NASA, la temperatura del mes de mayo se situó 0,93° por encima de cualquier otra medición tomada un mes de mayo de los últimos 136 años.

Grafico interactivo temperaturas 135

Buena parte de los mayores aumentos de temperatura —las zonas más rojas en el mapa— se localizan en las proximidades del círculo polar ártico «los cual no es nada bueno —explica Phil Plait— porque es la región más sensible a los aumentos de temperatura (...) y el deshielo supone el vertido de millones de toneladas de agua dulce en el océano», lo que altera la salinidad del mar.

La desalinización de los mares tiene diversas consecuencias —también en la vida marina— y afecta al mecanismo de refrigeración y de reparto de la temperatura del planeta, lo que a su vez acrecenta el problema.

Se sospecha que el vertido de agua dulce en los océanos también contribuye al aumento del nivel del mar.

Relacionado,

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Por @Wicho — 20 de Junio de 2016

Simulación de un núcleo de TennesinoEl 30 de diciembre de 2015 la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada confirmaba el hallazgo, y por tanto su inclusión en la tabla periódica, de cuatro nuevos elementos, elementos que ocupan los puestos 113, 115, 117 y 118 de esta.

Los cuatro nuevos elementos recibieron los nombres provisionales de ununtrio, unumpentio, ununseptio y ununoctio, con los correspondientes símbolos Uut, Uup, Uus y Uuo.

Pero tal y como se puede leer en IUPAC is naming the four new elements nihonium, moscovium, tennessine, and oganesson ya hay una propuesta para nombres definitivos.

Estos serían:

  • Nihonio, con símbolo Nh, para el elemento 113, antes conocido como Uut. El nombre viene de que fue descubierto en Japón y Nihon es una de las formas en las que los japoneses se refieren a su país.
  • Moscovio, con símbolo Mc, para el elemento 115. El nombre homenajea a Rusia y a la región de Moscú, donde está situado el instituto de investigación que lo descubrió.
  • Tennesino, con símbolo Ts, para el elemento 117, en honor a la región de Tennessee, donde están varias instituciones que han contribuido a la investigación de elementos super pesados.
  • Oganesón, con símbolo Og, para el elemento 118, en homenaje al profesor Yuri Oganesián, uno de los científicos más importantes en el campo de los elementos pesados.

Esta propuesta está abierta a revisión y sugerencias hasta el próximo 8 de noviembre, y de hecho en español puede que haya algún cambio; una vez terminado este periodo a finales de 2016 la IUPAC hará oficiales los nuevos nombres.

Estos cuatro elementos completan la séptima fila, o período, de la tabla, y por tanto completan la tabla periódica, al menos tal y como la conocemos hasta ahora.

Ahora viene la tarea de ver si, como sugiere lo que sabemos hasta ahora de los elementos, existen los períodos –filas– 8 y 9, lo que confirmaría la existencia de la tabla periódica de los elementos ampliada.

Eso sí, averiguarlo no va a ser nada fácil, ya que si los cuatro elementos que completan la séptima fila tienen una vida media de milisegundos, con la excepción del ununtrio-286, que es el isótopo más estable del elemento 113, que tiene una vida media de 20 segundos, los de las siguientes filas tendrán con toda probabilidad vidas medias aún más cortas.

Esta vida media tan corta hace que estos elementos probablemente no vayan a tener mucha utilidad práctica, pero el saber que existen cubre un hueco en nuestro conocimiento del mundo, y eso siempre mola.

Por cierto que un libro más que recomendable sobre la tabla periódica y los elementos químicos y porqué son tan importantes es Todo es cuestión de química de Deborah García Bello, toda una carta de amor a la tabla periódica.

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