Por @Wicho — 22 de Enero de 2018

¡Al tostadero!

Si todo va según lo previsto la NASA lanzará la Parker Solar Probe rumbo al Sol en una ventana que va del del 31 de julio al 19 de agosto de 2018. Pero antes de eso hay que comprobar que es capaz de soportar los extremos de temperatura a los que la someterá su misión, que es entrar en la atmósfera del Sol, en concreto en la cromosfera, su parte más externa. Será la primera nave espacial que se meta allí.

Esto implica que tendrá que soportar temperaturas de hasta unos 1.400 ºC, para lo que lleva un escudo protector de polímero reforzado con fibra de carbono de 11,4 centímetros de grosor que le permitirá soportar las temperaturas de unos 1.400 ºC a los que se verá expuesta y mantener los instrumentos de a bordo a temperatura ambiente terrestre. Pero también tendrá que soportar el frío del espacio mientras viaja de camino al Sol.

Así que los técnicos del Centro de vuelo espacial Goddard acaban de meterla en una enorme cámara de vacío en la que la someterán a una especie de tortura térmica. Primero la enfriarán a 180 ºC bajo cero para luego ir subiendo su temperatura poco a poco y así comprobar que tanto su estructura como sus sistemas se mantienen estables con los cambios de temperatura. Y una vez superada esta fase la someterán a varios ciclos de enfriamiento y calentamiento para simular los cambios de temperatura a los que se verá sometida según se acerque y se aleje del Sol, comprimiendo en unas semanas varios años de tiempo real de su misión.

Parker Solar Probe

El objetivo de la PSP es recoger datos que nos permitirán medir cómo la energía y el calor se mueven a través de la corona solar y qué es lo que acelera el viento solar y las partículas cargadas que salen disparadas del Sol. Con esto podremos entender mejor el clima espacial y protegernos mejor contra él; no hay que olvidar que el viento solar afecta a la magnetosfera terrestre.

***

La Agencia Espacial Europea, por su parte, está trabajando también en el lanzamiento de una sonda que también tiene como objetivo estudiar el Sol, la Solar Orbiter, cuyo lanzamiento está previsto para octubre de 2018.

ESA Solar Orbiter

Su objetivo principal es estudiar cómo el Sol genera y «controla» la heliosfera, esa enorme burbuja de partículas que flotan alrededor de él y que el viento solar lanza hacia el sistema solar.

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Por @Wicho — 22 de Enero de 2018

Animales imaginarios que salen del cerebro al torrente sanguíneo y se comen los tumores. Telereiki. Metástasis que se curan con conversaciones con terapeutas especializados en bineuroemoción. Canciones que detienen un cáncer pero sólo si las escuchas desde un CD grabado a determinados herzios curativos, así que no vale descargárselas de Internet. El MMS, que cura la malaria en 24 horas y un ébola en tres días…

Curar lo imposible es un reportaje de Sin Filtros en el que hacen un repaso a algunas de las terapias naturales más populares en España. Todos los ejemplos citados arriba, por descabellados que parezcan, salen en este reportaje y son recomendados como remedios a todo tipo de enfermedades.

En un mundo ideal las autoridades sanitarias habrían tomado cartas en el asunto hace tiempo, pero como lamentablemente no es así no está de más que a quienes nos preocupa la existencia de estas practicas y el daño que le hacen a los pacientes y a sus allegados las repasemos de vez en cuando para tener muy claro que hay que achicarles espacios en la medida de lo posible a estos «terapeutas» –que no son más que víctimas de un poder político aliado con la industria farmacéutica, según Josep Pàmies– pueda servir de algo en ese sentido. Que luego pasa lo que pasa…


Algunos enlaces recientes al respecto:

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Por @Wicho — 22 de Enero de 2018

Impresión artística de ’Oumuamua - ESO/M. Kornmesser

’Oumuamua, el primer visitante interestelar en pasar por nuestro sistema solar del que tenemos constancia, resultó tener una forma bastante peculiar. Según Karen Meech, del Instituto de Astronomía, Hawái, EE.UU., que dirigió un equipo que lo observó con varios telescopios:

Oumuamua varía muchísimo su brillo, en un factor de diez, a medida que gira sobre su eje cada 7,3 horas. Esta gran variación en brillo, poco común, significa que el objeto es muy alargado: su longitud es unas diez veces mayor que su anchura, con una forma compleja y enrevesada. También descubrimos que tiene un color rojo oscuro, similar a los objetos del Sistema Solar exterior, y confirmamos que es totalmente inerte, sin el menor atisbo de polvo alrededor de él.

Pero los resultados obtenidos tras estudiar su composición con el Telescopio William Herschel dejan claro que no es más –ni menos– que un pedazo de roca alargada que lleva milenios recorriendo el espacio y que nos hizo una breve visita. Según el profesor Alan Fitzsimmons, miembro del equipo:

Hemos descubierto que la superficie de 'Oumuamua es similar a la de los pequeños cuerpos del sistema solar que están cubiertos de hielos ricos en carbono, cuya estructura es modificada por la exposición a los rayos cósmicos. También hemos visto que un recubrimiento de medio metro de grosor de material rico en materia orgánica podría haber protegido el interior rico en hielo de agua similar el del un cometa contra la evaporación cuando el objeto fue calentado por el Sol, a pesar de que alcanzó más de 300 grados centígrados.

Esto sugiere además que aún en otros confines del universo el proceso de formación de sistemas solares y planetas es similar al nuestro.

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Por @Wicho — 20 de Enero de 2018

Odio los «tituláridos» como los de este tuit, que básicamente mienten en todo lo importante:

  1. No hay ninguna indicación de que 2002 AJ129 (ni el nombre ponen bien) haya cambiado de curso ni velocidad.
  2. La NASA no lo catalogó hoy como potencialmente peligroso. 2002 AJ129 fue descubierto el 15 de enero de 2002 y sí, es un asteroide potencialmente peligroso porque su órbita puede llevarlo a cruzarse con la de la Tierra a menos de 0,05 ua (menos de 7,5 millones de kilómetros) y porque su tamaño es lo suficientemente grande como para causar daños considerables en caso de un impacto…
  3. …pero el 3 de febrero de 2002 fue eliminado de la lista Sentry, porque no hay riesgo de impacto en los próximos 100 años.

Lo que sí es cierto es que «llegaría el 4 de febrero», pues en esa fecha hará su máxima aproximación a la Tierra en esta órbita. Claro que la distancia mínima a la que se acercará a nosotros es de 4,2 millones de kilómetros, unas 11 veces la distancia media entre la Tierra y la Luna. Así que el asteroide no te va a servir de disculpa para librarte del Día de San Valentín ni de ninguna otra fecha comprometida de febrero. Ni de marzo. Ni de abril… Ni en realidad de ninguna fecha de ningún año de los que probablemente vayas a vivir.

Estos titulares no son malos sólo porque mientan descaradamente sino porque pueden tener el efecto de hacer que la mayor parte del público termine por ignorar las informaciones que hablan de asteroides cuando hoy en día no seríamos capaces de hacer nada en el caso de que descubriéramos un asteroide en rumbo de colisión con la Tierra.

¿Qué, cómo va ese programa espacial?
Lo asteroides son la forma que tiene la naturaleza de preguntarnos ¿cómo va ese programa espacial?

Y es que no hay que olvidar que a los dinosaurios se los llevó por delante un meteorito, 30 segundos de diferencia y algo de mala suerte.

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