Por Nacho Palou — 31 de Agosto de 2015

 / Kelly Sue DeConnick
Foto (cc) Kelly Sue DeConnick

La función de la melanina —el pigmento que da color a la piel, además de a los ojos y al pelo— es la de absorber la radiación ultravioleta para prevenir daños en las células. La radiación ultravioleta (espacialmente la radiación ultravioleta B o UVB) tiene la capacidad de penetrar en las células de la piel y dañarlas, alterando o destruyendo su ADN.

De modo que cuando tu cuerpo detecta un aumento de la radiación solar ultravioleta —o de origen artificial, caso de las lámparas de bronceado— incrementa la producción de melanina. No lo hace porque se considere así mismo más atractivo cuando está bronceado, que también, sino como mecanismo de protección. Más exposición a la luz ultravioleta requiere más protección frente a ella. Es decir, más melanina.

Sin embargo ante una exposición imprevista y prolongada al sol, léase, el primer día que fuiste a la playa, el incremento en la producción de melanina no es lo suficientemente rápido como para proteger a la células de la piel que pueden resultar dañadas por la radiación ultravioleta.

Y cuando esto sucede, cuando una célula detecta que su ADN está dañado, inicia por sí misma un proceso llamado apoptosis, que es la muerte o destrucción de una célula provocada por ella misma en un sacrificio destinado a evitar reproducirse arrastrando tales daños, lo cual podría derivar en lo que se conoce como cáncer.

Es entonces cuando se produce lo que llamamos habitualmente «quemadura solar», que es en realidad una respuesta del sistema inmunitario. Tal y como explican en el vídeo, What Causes Sunburns?, «básicamente tus células de la piel están como ¡mi ADN está dañado, tengo que destruirme a mí misma antes de provocar un cáncer!».

Y es la muerte de un montón de células de la piel —que han dado su vida para que pases un rato en la playa— lo que vemos y sentimos como una quemadura solar: «el riego sanguíneo aumenta en la zona para ayudar a reparar la zona afectada, que es por lo que la quemadura se vuelve roja, palpitante y caliente y después de un tiempo todas esas células muertas comienzan a caer», que es cuando uno empieza a pelarse tras haberse quemado.

Normalmente después de una quemadura solar la piel de reemplazo es más oscura que la que se quemó inicialmente, como parte del proceso de protección y ante la posibilidad de otra exposición inminente al sol que provoque otra carnicería celular.

Por su parte las células sanas próximas a las células dañadas inician un proceso inflamatorio destinado a expulsar y eliminar las células que han resultado dañadas por el sol, según se explica en What happens when we sunburn.

La crema protectora solar funciona porque filtra buena parte de la radiación ultravioleta. Usándola evitas que un día en la playa obligue a millones de células a suicidarse — lo cual es un método de protección efectivo pero no infalible; y porque no es infalible la exposición excesiva al sol puede suponer un incremento en el riesgo de padecer cáncer de piel.

Ahora guardemos un minuto de silencio por todas esas células caídas durante este verano que casi termina.

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Por @Wicho — 31 de Agosto de 2015

Uno de los riesgos más grandes a los que se enfrentan los astronautas es el de los efectos de los rayos cósmicos galácticos y de las partículas más energéticas del viento solar sobre su cuerpo.

Mientras estamos en la Tierra esta en sí misma, la atmósfera, y el campo magnético de nuestro planeta nos protegen de sus efectos.

Pero los astronautas no gozan de ninguno de esos tres factores de protección, por mucho que intentemos dotar a las naves espaciales de cierta protección frente a las radiaciones dañinas, y es un peligro que es tanto mayor cuanto más larga sea la misión.

El proyecto SR2S, Space Radiation Superconducting Shield, Escudo Superconductor para la Radiación Espacial, pretende desarrollar un escudo magnético que se pueda montar en las naves espaciales que proteja a los astronautas de estas radiaciones.

Para ello están colaborando con el CERN en el diseño de un imán superconductor de boruro de magnesio (MgB2) que permita hacer pruebas para medir la efectividad del concepto.

Aún si los resultados son alentadores queda mucho trabajo por hacer como probar otros materiales u otras configuraciones de los elementos del imán; después de eso aún queda ver cómo se desarrolla la tecnología de tal forma que pueda ser montada en una nave espacial.

Pero de aquí a los campos de fuerza protectores de Star Trek o Star wars ya falta menos.

(Vía @ProfAbelMendez).

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Por @Wicho — 31 de Agosto de 2015

Impresión artística de CHEOPS
Impresión artística de CHEOPS - C. Carreau

La Agencia Espacial Europea está en plena construcción del telescopio espacial CHEOPS, de CHaracterising ExOPlanets Satellite, satélite de caracterización de planetas extrasolares, cuya misión es examinar planetas extrasolares ya conocidos.

En concreto su misión principal será determinar el radio de aquellos planetas extrasolares cuya masa ya conozcamos gracias a las observaciones de otros telescopios. Conociendo la masa y el radio podremos calcular su densidad y por tanto estimar si son rocosos o gaseosos.

Para ello usará un telescopio Ritchey-Chrétien con un diámetro de 30 centímetros y una apertura de F8, lo que lo hace especialmente eficaz para medir los tránsitos –la ocultación de la luz de sus estrellas que producen al pasar por delante de ellas– exoplanetas de entre 1 y 6 veces el radio de la Tierra.

Y si quieres, puedes formar parte de la misión, pues la ESA está recogiendo hasta 3000 dibujos que se usarán para grabar las placas metálicas con las que se construya CHEOPS.

Si quieres enviar tu dibujo, estos son los pasos que debes seguir:

  1. Tienes que tener entre 8 y 14 años y ser de uno de los países miembros de la ESA o de sus estados asociados.
  2. Descarga e imprime esta plantilla [PDF 11,4 MB].
  3. El tema es libre, siempre que esté relacionado con el espacio y/o la misión CHEOPS.
  4. El dibujo tiene que ser a lápiz o rotulador negro. No puede ser en colores, ya que el proceso de grabado que se va a usar no los permite.
  5. Rellena tus datos y envía todo a la dirección indicada en la plantilla, a menos que vivas en alguno de los países del consorcio CHEOPS (Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Hungría, Italia, Portugal, el Reino Unido, Suecia, y Suiza), en cuyo caso debes enviarla a la dirección indicada aquí.
  6. El plazo termina el 31 de octubre de 2015.

Si se reciben más de 3000 dibujos la ESA sorteará los que se envían al espacio a bordo del telescopio; si lo deseas puedes consultar las bases completas del concurso.

Profes, no es que pretenda hacer vuestro trabajo ni nada, pero esto puede ser una buenísima excusa para hablar de planetas extrasolares en los primeros días del curso que empieza en breve.

Ah, y hasta el 8 de septiembre todavía estás a tiempo de enviar tu nombre a Marte en el InSight de la NASA.

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Por @Wicho — 30 de Agosto de 2015

Desde hace unos meses sabíamos, él mismo lo sabía, que este momento era inevitable: en la mañana del 30 de agosto de 2015 Oliver Sacks perdía su batalla contra el cáncer y moría en su casa de Manhattan a los 82 años.

Neurólogo y divulgador, es autor de numerosas publicaciones sobre enfermedades mentales y el funcionamiento del cerebro, un tema que me apasiona, libros que ya he recomendado en otras ocasiones: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero y Un Antropólogo En Marte.

Estos días me estoy leyendo su biografía, titulada On the Move: A Life, en la que además habla del origen de sus libros, y que está resultando ser tan apasionante como sus libros sobre neurología

Y si el inglés no es lo tuyo, mientras traducen su biografía, algo que imagino que no tardará, puedes echarle un ojo a El tío tungsteno, un libro en el que habla de su infancia y adolescencia, reseñado aquí por un químico.

De My Own Life, el artículo en el que hacía público que tenía un cáncer terminal:

No intentaré hacer ver que no tengo miedo. Pero mi sentimiento predominante es de gratitud. He amado y he sido amado; he recibido mucho y he devuelto algo; he leído y viajado y pensado y escrito. Me he relacionado con el mundo, de esa forma especial que lo hacen los escritores y lectores.

Sobre todo, he sido un ser sentiente, un animal pensante, en este bonito planeta, y ya solo eso ha sido un enorme privilegio y aventura.

Descanse en paz, doctor.

(El tío tungsteno es una recomendación de @aberron; yo aún no lo he leído).

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